El dolor no se procesa ni modula

¿Puede el individuo modular el dolor? ¿Intensificarlo o atenuarlo?

No directamente. Tiene que hacer algo. No basta con decirse: “no me duelas“ o “duéleme un poco más”.

Puede tomar un calmante, relajarse, desviar la atención a sus cuestiones…

Si el dolor amaina quiere decir que la estrategia del individuo ha reducido la evaluación de amenaza.

El calmante no es que haya hecho efecto sobre el dolor. Ha calmado el estado evaluativo de amenaza.

Reservado el derecho de admisión

Las sociedades se constituyen en torno a un régimen interno que fija las condiciones para ser admitido como socio. Cada sociedad es libre de establecer esas condiciones y, si no se cumplen, puede dar de baja a quien las incumple. Hay sociedades de pacientes de la misma etiqueta diagnóstica. El objetivo no es otro queSigue leyendo «Reservado el derecho de admisión»

Fibromialgia. Por el buen camino

Hay caminos que conducen a la fibromialgia y hay caminos que pudieran ayudar a salir de ella. No hay consenso sobre cuáles son estos caminos. Cada cual piensa que está encaminado y los demás, descaminados. Debiera establecerse y aceptarse un mínimo de consensos, antes de afrontar la cuestión de quién anda encaminado o descaminado. PorSigue leyendo «Fibromialgia. Por el buen camino»

Fibromialgia y Neurología

  No es frecuente escuchar a un neurólogo hablar sobre la fibromialgia. O mucho han cambiado las cosas desde que me jubilé hace ya 7 años, o el interés de los neurólogos por la fibromialgia es más bien escaso. Por ello me resultó grato ver la entrevista al neurólogo José Mª Gómez Arguelles, intercalada conSigue leyendo «Fibromialgia y Neurología»

Permiso para moverse

  El organismo quiere que el individuo se mueva, de aquí para allá, para buscar comida, encontrar pareja y huir del león o de congéneres malintencionados. A través del Sistema motivacional de recompensa-castigo, mueve los hilos de las ganas para que hagamos ejercicio o nos quedemos postrados. Hay que moverse, hacer ejercicio… No siempre. SiSigue leyendo «Permiso para moverse»