Dolores "primarios"

Los neurólogos acostumbran a clasificar las cefaleas (dolores de cabeza) en primarias y secundarias. Se entiende bien lo que quiere decirse: el dolor de cabeza es secundario cuando hay un motivo que lo explica y justifica debidamente. Un traumatismo, un tumor, una quemadura, una infección, un sangrado, el aumento o disminución de la presión dentroSigue leyendo «Dolores "primarios"»

Escenarios y estados de alerta-protección

El fin de semana, la flexión o la copita de champán no son peligrosos sino temidos por el Sistema Neuroinmune, aunque no haya fundamento para ello.

El dolor no se procesa ni modula

¿Puede el individuo modular el dolor? ¿Intensificarlo o atenuarlo?

No directamente. Tiene que hacer algo. No basta con decirse: “no me duelas“ o “duéleme un poco más”.

Puede tomar un calmante, relajarse, desviar la atención a sus cuestiones…

Si el dolor amaina quiere decir que la estrategia del individuo ha reducido la evaluación de amenaza.

El calmante no es que haya hecho efecto sobre el dolor. Ha calmado el estado evaluativo de amenaza.

Los músculos no duelen. Se estresan o dañan

El músculo se ha convertido en el chivo expiatorio del dolor crónico y en la diana terapéutica de muchos profesionales. Nuestros músculos, al parecer, se contracturan, acortan y duelen con rara facilidad. Necesitan ser masajeados, estirados y relajados constantemente. De otro modo, «duelen». Realmente los músculos no duelen. Como cualquier otro tejido, están sometidos aSigue leyendo «Los músculos no duelen. Se estresan o dañan»

El dolor crónico no es un dolor agudo mal curado

Todos hemos conocido el dolor producido por eventos de nocividad. Una quemadura, una herida, una infección. La información generada en los tejidos muertos es recogida por las neuronas vigilantes (nociceptores) y codificada en un tren de señales eléctricas que se conduce hasta diversos centros de procesamiento, en los que se activan, de modo integrado, respuestasSigue leyendo «El dolor crónico no es un dolor agudo mal curado»