Biomarcadores

El organismo es un complejo entramado de células y estas, a su vez, son cada una de ellas, un complejo entramado de moléculas que reaccionan entre sí de modo complejo.

No hay nada más allá de la Química, al menos para un racionalista estricto como es mi caso.

Hay enfermedades que dan la cara física. Traumatismos, infecciones, tumores, intoxicaciones, errores metabólicos, estados degenerativos, excesos o defectos hormonales…

Ofrecen una referencia obvia de que algo está mal. Todo el mundo lo ve. Hay documentación, análisis, radiografías…

El problema surge cuando el paciente hace un relato de sufrimiento e invalidez que no da esa cara física obvia de los enfermos. Sólo disponemos del relato.

– Es todo normal.

Las pesquisas de las pruebas complementarias habituales no dan con ningún indicador de patología. No hay marcadores biológicos de enfermedad. Sólo lo que el paciente relata.

Sin embargo, los investigadores, utilizando una Tecnología más fina, pueden detectar parámetros biológicos que les diferencian como etiqueta diagnóstica de los controles sanos.

En la migraña, fibromialgia, dolor crónico, síndrome de fatiga crónica… los investigadores van publicando sus resultados. Se identifican marcadores biológicos, presentes en los pacientes y ausentes en los que no padecen los síntomas englobados en esta o aquella etiqueta.

El marcador biológico parece que aleja el SanBenito del origen psicológico.

El filósofo René Descartes distinguía entre el mundo material del organismo, lo que llamó rex extensa, lo que conforma el organismo físico de animales y del hombre, y la rex cogitans, exclusiva de los bichos humanos, una cosa inmaterial con vida propia, no contaminada con la química de la cosa extensa, medible y objetivable.

Los críticos describieron a la supuesta cosa pensante como «el fantasma de la máquina», un ente que movía con su voluntad, su libre albedrío, el cuerpo, sometiéndolo a sus decisiones.

Evidentemente, para Descartes no existirían marcadores biológicos del alma, de su cosa pensante.

Por un lado el mundo físico lleno de marcas biológicas y por otro el psicológico, inmaterial, fantasmagórico.

La marca biológica de la migraña sería el CGRP. En la fibromialgia habría diversos marcadores, metabólicos, de hiperexcitabilidad de fibra C, de volumetría cortical, de tractografía…

Ya tenemos marcadores… luego…

Los estados de conectividad, los estados evaluativos de alerta-protección o de desmotivación conllevan un sustrato funcional neuronal, biológico. A poco que se amplíe la lupa para observar lo que sucede aparecerán marcadores.

El fantasma también deja huellas.

La Biología es sólo química, pero con Historia, con predicciones, imaginación, aprendizaje… Las neuronas generan Psicología y la Psicología es pura Biología, Química organizada como una narrativa, algo psicológico, es decir, biológico.

Sólo hay organismo, algo físico y psicológico. Todo deja huella, marcas biológicas, moleculares o de otro tipo.

Bienvenidos sean los marcadores biológicos para conocer mejor la trama de los fallos y errores del organismo y convencer a los negacionistas de que lo que el paciente relata es absolutamente creíble.

Las etiquetas también tienen sus marcadores, como es lógico.

El efecto placebo y el nocebo también tienen sus marcadores.

No hay un fantasma psicológico en la máquina biológica.

Sólo Química, marcas de todo lo que sucede.

Sólo Biología, es decir, narrativa…

 


2019-07-25 11.12.31

Acerca de arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.
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6 Responses to Biomarcadores

  1. Josep dijo:

    Nada como ser mas racionalista/ biologicista para acercarse a lo intangible todavía a nuestros ojos o conocimientos.
    Las técnicas de imagen funcional no ven fantasmas.
    Quizas el futuro terapeutico inmediato esté en que cada doliente vaya analizando sus propios Pet o Rmn en sesiones para reconformarlos hacia su bienestar. De momento tenemos la pedagogía. Que debe tambien reconfigurar matrices…

  2. Josep dijo:

    O un término que me encanta
    Neurorehabilitacion

  3. mb dijo:

    Tanto las bombas de Hiroshima y Nagasaky como los accidentes de Chernobyl y Fukushima han permitido llegar a la conclusión del impacto del MIEDO en la salud. El «bombardeo» informativo sobre el peligro de la radiación no es inocuo: todo indica que en Chernobyl la incidencia de cáncer sobre los técnicos, científicos y «liquidadores» ha sido mucho mayor que entre las ancianas «ignorantes» y sencillas que viven solas y se negaron a abandonar sus modestos habitáculos, que no saben qué es una radiación ionizante y que tienen poco que perder más allá de sus cuatro gallinas. Es decir: ¿tiene más importancia «como vivimos lo que nos pasa» que estrictamente «lo que nos pasa»?

    https://aeon.co/ideas/fear-of-radiation-is-more-dangerous-than-radiation-itself

  4. Josep dijo:

    Lo comparto
    Evoluciona igual un sindrome del latigazo cervical por accidente de tráfico con el contexto estresor accidente de circulación y la cognicion negativa que conlleva la cultura del mismo que si ese latigazo l( mecanismo) lo recibes por el empuje jocoso… de tu hijo en una fiesta de cumpleaños?

  5. Josep dijo:

    Tendran los tr somatomorfos su marcador?
    Es diferente la ataxia de la marcha somatomorfa o sin daño neurologico (etiqueta ) en un instruido que en un no instruido?
    Seguira patrones abigarrados delatores de indemnidad cerebelosa distintos de los del sujeto aislado de la cultura y los mass media?

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