Sueños insensatos

El organismo se sueña sin tregua a través del cerebro.

La red neuronal construye, imagina, predice la realidad, lo que sucede y pudiera suceder.

Nuestro hábitat es ese organismo soñado. Nos sentimos mejor o peor en función de la idea que cada escenario genera.

Los sentidos toman la medida a lo que, realmente, sucede. Ponen coto a lo que el cerebro sueña, teme y desea. Cuando dormimos el sueño cerebral se libera de los sentidos. Las pesadillas acaparan el espacio de la consciencia. La realidad se ha vuelto in-sensata, sin-sentido.

Cuando el cerebro nos despierta, el sueño cerebral recupera la sensatez, la contención de lo que ojos, oídos, piel, narices y paladar detectan. El mundo real delimita lo que puede ser, sensatamente, imaginado.

– Me duele todo. Me despierto agotado.

– ¿Qué imagina? ¿Por qué cree que siente dolor y cansancio?

– No sé. El cuerpo no descansa. Tengo pesadillas. Me despierto con facilidad…

Lo cierto es que cuando dormimos, el aparato locomotor está desactivado, descansa. Los sentidos, des-atendidos. También descansan. El organismo renuncia a conocer lo que realmente sucede y se centra en imaginar las peores opciones. Todo es virtual y desbocado, insensato, catastrofista, extravagante.

Puede que el cerebro despierte al individuo para obligarle a preocuparse y ocuparse del organismo, de lo que el sueño teme y desea, de sus insensateces.

El dolor no nos informa de lo que sucede sino de lo que el cerebro imagina, predice y/o interpreta.

– Me despierta el dolor.

No es cierto. Es el sueño cerebral desbocado el que activa los circuitos del individuo para que viva el sueño como si fuera realidad, aun cuando no esté sucediendo nada, aun cuando los sentidos no recojan datos de peligro real.

– Su cerebro ha encendido la función del YO consciente para implicarle, motivarle en el sueño. Debe desbaratar ese sueño. Imponer la sensatez, los sentidos. Despertar en el mundo real y no en el que el cerebro sueña.

Músculos, articulaciones, huesos, tendones, posturas, almohadas, colchones…

Nada de eso. Pertenecen al mundo real. El problema está en el mundo virtual. Tiene que controlarlo, contenerlo. Imponer la sensatez.

– Tengo varias hernias, desgaste… Eso es real… Me han hecho resonancias… No son producto de mi imaginación.

– Otros también las tienen y no sienten dolor. El sueño de su cerebro no se preocupa ni ocupa de la columna. Despierta al individuo y le motiva para que se mueva…

El sueño cerebral es una función continua. Está activada a todas horas. Lo que se apaga es la conciencia, el individuo, los sentidos.

No tiene importancia lo que el cerebro sueña estando dormidos sino cuando nos ha despertado. Podemos dejarnos llevar del contenido del sueño o contenerlo con lo que creemos, con más o menos fundamento y consciencia.

El dolor no informa de lo que hay sino de lo que el cerebro interpreta en cada momento, lugar y circunstancia.

Consulte a su médico para que le aclare si lo que el cerebro sueña es sensato o insensato.

– No me extraña que le duela. Tiene usted un asco de columna…

Los profesionales también tienen un cerebro que sueña la realidad del organismo de sus pacientes. Disponen de artilugios que permiten ver el interior, las hernias y los desgastes.

La pesadilla del organismo degradado por los pesos y las malas posturas se reafirma y consolida con la pesadilla del profesional.

Un porcentaje sustancial de la población habita un organismo razonablemente sano pero soñado por un cerebro catastrofista.

– ¡Despierte! Es sólo un sueño…

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
Esta entrada fue publicada en Medicina y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Sueños insensatos

  1. flor dijo:

    Que excelente articulo felicidades, efectivamente y a mi me ha sucedido el despertar agotada con la sensación de no haber dormido y adolorida y a ciertas hrs de la madrugada despertarme preocupada por DIOSSSSS y tratar de desbaratar ese sueño absurdo no es sencillo me queda claro pero es posible y yo soy un caso de esos !!! Desperte “solo fue un sueño”

    Gracias!!!

  2. kim dijo:

    Se impone usar herramientas específicas para poner a raya ese cerebro desbocado.
    Hay que salir de esa identificación con todo ese movimiento imaginario y autodestructivo.
    Sea con mindfulnes, sofrología o aprendiendo a concentrar la mente para que se aquiete, y poder así crear espacio y dejar de ser reactivo.
    La unión de ese paso y el uso de la razón son imprescindibles para conseguir que el cerebro salga del modo supervivencia en que se encuentra.
    Particularmente yo he salido de un trastorno ansioso con agorafobia de esta manera.
    Para mi, Arturo, eres muy valiente y un gran maestro.
    Un abrazo desde Barcelona

  3. Estoy leyendo su libro donde explica todo el proceso de la migraña. Yo no tengo migraña, pero como le he manifestado tengo SQM, sensibilidad electromagnética y fibromialgia. En el libro explica claramente porque se vinculan otros órganos como el cerebro intestinal para dar paso a los vómitos en la migraña. Quisiera preguntarle que es lo que se activa entonces en la SQM ya que nosotros tenemos comprometidos más que la cabeza y el sistema digestivo. Tenemos también cerebros en el corazón, en la piel, etc?. Todavía me falta la tercera parte del libro por terminar, pero créame que todo lo que leo, en mi cabeza lo cambio por SQM y estoy enfrentándome a todos mis síntomas.. y cambiando el chip de mi cabeza. Pero en esta parte me quedé con falta de información para sustentar la cantidad de síntomas que se comprometen en la SQM. Cómo me gustaría que escribiera un libro de las otras sensibilizaciones centrales! Muchísimas gracias por la información y por este artículo. Leo cada entrada de este blog, porque siento que me ayuda mucho!: Saludos!

  4. Lisette:Todas las funciones del organismo están moduladas por la red neuronal. El cerebro responde a las condiciones reales pero también lo hace a las expectativas. En la SQM el organismo actúa como si el exterior fuera peligroso y activa estados de sensibilidad y protección que tratan de evitar el contacto del individuo con ese hábitat supuestamente nocivo. Unos defienden la tesis del organismo enfermo y otros proponemos que el organismo puede estar sano pero está sometido a un cerebro que evalúa en exceso peligro.
    Desde esta hipótesis evaluativa defendemos la convicción de salud y la exposición gradual a un entorno menos ofensivo de lo que otros sostienen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s