Migraña. Mercadillo de Navidad alternativo

En  la cadena SER Gemma Nierga entrevista a la presidenta de la asociación española de pacientes con cefalea. Bajo el epígrafe “cinco claves definitivas para olvidarte de verdad de la migraña” se exponen las cinco cuestiones clave que permiten al sufridor migrañoso afrontar con optimismo su particular infierno de cara al 2015.

Vamos con las claves:

1) La crisis de migraña no es sólo dolor. Incluye otros horrores como nauseas-vómitos y fotofobia; el dolor es pulsátil.

El saber que no sólo hay dolor puede ayudar a generar la compasión de los demás pero no parece que sea una clave para olvidarse del padecimiento.

La precisión de pulsatilidad del dolor invita a pensar que proviene de unas arterias sensibilizadas que no soportan el impulso mecánico del latido. Es lo que sugiere la ya fenecida teoría del origen vascular de la migraña. Realmente la oscilación rítmica del dolor no coincide con el latido. No se acelera y retarda con los ulsos cardíacos. Va a su bola, al compás de la oscilación de la actividad cerebral que genera el dolor. No tiene nada que ver con la arteria ni el latido. Todo el soporte argumental que ha alimentado la teoría vascular se viene abajo haciendo esa sencilla comprobación: el “latido” del dolor no se corresponde con el latido arterial.

En la crisis de migraña se integran varios programas defensivos: dolor, lavado gástrico y aversión por el mundo externo (fotofobia, sonofobia, odorofobia…). Son tres programas distintos que se activan en función de la evaluación cerebral que genera el encendido de la alerta migrañosa. Tienen cada uno un objetivo preventivo y una explicación biológica pero no debieran haberse activado pues no sucede nada que  justifique su encendido. Los vómitos indican que se ha valorado amenaza interna (algo comido o por comer puede constituir un peligro); la fotofobia una invitación a evitar el exterior mientras persista la amenaza.

2) La migraña se puede evitar. Para ello no hay mas que identificar los desencadenantes y evitarlos.

En honor a la verdad la mayoría de los migrañosos no han identificado sus desencadenantes o estos son muy generales e inevitables como el estrés, los cambios atmosféricos, los cambios hormonales… Si no se identifican los desencadenantes parece que se cierra cualquier oportunidad de librarnos de la migraña. Si se identifican puede que hayamos conseguido evitar las crisis. Sucede pocas veces. Este esquema es válido para los errores defensivos del sistema inmune: si uno padece una reacción alérgica debe identificar lo que la provoca y evitarlo. Los errores de la red neuronal defensiva admiten otra estrategia, la pedagogía y la exposición graduada a una vida normal. No podemos convencer a la red inmune que el polen es inofensivo pero sí a la red neuronal de que la migraña es la consecuencia de un error evaluativo… o, al menos, intentarlo.

Lo cierto es que la exposición en laboratorio a los desencadenantes identificados no consigue provocar la crisis mas que en un redondeado 10% de los casos. Este fiasco dio lugar a una reflexión sensata de los expertos líderes americanos en migraña, doctores Goadsby y Silberstein, indicando que quizás había alrededor de los desencadenantes más factores como, por ejemplo, significados, expectativas, creencias, aprendizaje… y que, dado que en la migraña existe un déficit de habituación a estímulos irrelevantes (como los desencadenantes clásicos) quizás habría que sugerir a los pacientes una exposición gradual y confiada a ellos y no la evitación ansiosa. Esa sugerencia llena de sentido común cayó en saco roto y seguimos proponiendo justamente lo contrario de lo que el sentido común debiera dictar: habituar a lo irrelevante en vez de potenciar la sensibilización.

3) No abuses de la medicación.

Los neurólogos recomiendan el uso precoz de calmantes ante cualquier atisbo de crisis. Primero ibuprofeno y si la cosa no amaina, el remedio específico y definitivo, el triptán. Lo cierto es que el triptán ni es específico ni definitivo. No hay ninguna base experimental que apoye el dogma de la actividad específica de los triptanes en la migraña y su eficacia es bastante decepcionante en muchos casos. Es difícil evitar el abuso si se recomienda el uso inmediato.

– Encienda rápido un cigarro si siente que empieza a tener ganas de fumar… pero no abuse…

– Cómase un bocadillo ante cualquier sensación de hambre.

El consumo precoz de calmantes lleva a la adicción, tanto más si resulta reconfortante.

4) Informarse es la mejor forma de curar la migraña.

Si bien se informa que la migraña no tiene cura y que es para toda la vida se deja caer el consejo de otras informaciones que quizás ofrezcan esa cura que, de entrada, se niega. En las ofertas alternativas aparece la dieta y la neurociencia precediendo a unos puntos suspensivos. El concepto de curación en un padecimiento como la migraña no tiene sentido. Es la consecuencia de un estado de conectividad que evalúa erróneamente amenaza. Los errores no se curan. Podemos intentar disolverlos o quitarles peso, disminuyendo la probabilidad de que guíen las decisiones de una red competitiva. Sostener que la migraña no tiene cura o que sí la tiene no tiene sentido.

5) La Fisioterapia puede ayudarte. 

La migraña puede surgir de nichos ocultos. Cada profesional tiene el suyo y sitúa en su ámbito de competencia la causa. Muchos fisios ven en el cuello la madre del cordero: algo muscular. La información de sensores del cuello y de la cabeza van al mismo núcleo y eso hace que cuando la musculatura cervical está contraida, tensa, agarrotada… genere un dolor que se refiere a la cabeza y no al cuello. Es sabido que los sucesos de interior generan dolores referidos y pueden confundir. Así el infarto de miocardio puede generar dolor en brazo izquierdo o mandíbula aun viniendo el problema del tórax. Nada se dice de cómo se llega a generar el aura migrañosa, es decir, la onda de depresión cortical, que parece preceder a la proyección del dolor, ni se sugiere un origen a los vómitos y la fotofobia ni a los equivalentes migrañosos (vértigo, dolor abdominal recurrente…). Ni qué decir de los desencadenantes (queso curado, alcohol…)

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Hasta aquí las claves. Me temo que los padecientes migrañosos que hayan oído o leído la entrevista estén desencantados y perplejos con la aportación de las cinco claves. Esa es la sensación si se leen los comentarios. Ninguno de ellos hace mención a la neurociencia.

Realmente es decepcionante la facilidad con la que se vuelca a través de los medios información sensibilizante, no fundamentada. La verdad oficial campa a sus anchas y se acompaña de una estela de sugerencias alternativas para ser probadas en caso de que la propuesta estrella de los genes, desencadenantes y triptanes no resulte (posiblemente por no haber consultado al neurólogo).

La neurociencia está ahí compartiendo escaño en el grupo mixto, con dietas, agujas, homeopatía, quiropraxia…

El cerebro es como un parlamento en el que se contemplan y debaten diversas propuestas: aquellas que la información disponible contiene. Las decisiones del parlamento se convierten entre otras cosas en la activación de programas defensivos integrados en lo que los médicos denominan trastornos, síndromes o enfermedades.

La cultura guía la composición del arco parlamentario otorgando la mayoría a ideologías cambiantes. La migraña surge de esos debates neuronales continuos, inevitables, dominados por las propuestas mayoritarias, esponsorizadas por la poderosa industria farmacéutica y la no menos poderosa de las propuestas alternativas.

Para esta Navidad este blog le sugiere la humilde y huérfana neurociencia: una explicación biológica para comprender el desaguisado migrañoso desde una óptica novedosa y, al menos, inofensiva y barata:

Por una vez me voy a permitir la propaganda de nuestro producto:

Lea “Migraña, una pesadilla cerebral“. Cuesta lo mismo que un triptan.

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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6 respuestas a Migraña. Mercadillo de Navidad alternativo

  1. evavill dijo:

    Y no tiene efectos secundarios, o sí, pero buenos. Un saludo, doctor Goicoechea.

  2. MARIA dijo:

    ¿y porqué no se difunden todas estas cuestiones en relación con el dolor -o ciertos dolores- en las universidades, y no sólo en las Facultades de Medicina, sino también en las de Psicología o cualquier otra donde pueda ser de interés? Porque, independientemente de que en mi caso la exposición a las actividades cotidianas no haya sido efectiva en absoluto (y no me refiero a las clásicas migrañas hemicranerales, retro-orbitales y pulsátiles, que las tuve durante unos años y luego desaparecieron tan repentinamente como vinieron), si a un número significativo de padecientes les ha permitido liberarse de sus dolores debiera ser considerado al menos con el mismo interés que otras hipótesis.

  3. Manolo dijo:

    En un episodio de dolor de hace pocos años peregriné de una consulta del dolor a otra…aumentando en cada una la sensación de frustración y aumentando mi estado depresivo…hasta que , un día, buceando en Internet encontré a un tal Arturo Goicoechea…me leí “La Migraña, una pesadilla cerebral” de un tirón y a partir de su lectura , empecé a sonreír.. . No me cabe ninguna duda, y mi experiencia lo atestigua que las solucion oficial al dolor es un terrible cielo negro …por mucho que hable la Presidenta de esa Asociación o de otra.
    Hasta donde alcanza mi experiencia en ese cielo negro solo encontré una luz auténtica…
    Gracias, por su generosidad y por su coraje…!!!

  4. Sol del Val dijo:

    Tuve la oportunidad de conocer a la presidenta de la asociación española de pacientes con cefalea y al Dr Goicoechea al mismo tiempo en unas jornadas con motivo del día mundial contra la migraña que se celebraron en Madrid hace ya unos años. El Dr Goicoechea fue invitado a dichas jornadas a presentar una ponencia en la que exponía sus conocimientos acerca de cómo el cerebro construía el dolor.
    Yo ya conocía su libro y su blog pero cuando le escuché en aquel foro pensé que realmente algo podía comenzar a moverse y cambiar. He de decir que sólo unos cuantos marcianos y yo , ávidos de escuchar alguna novedad en el mundo inamovible de la migraña, seguimos con verdadera pasión su intervención.
    La mayoría de los pacientes de migraña que yo conozco acogen con escepticismo la propuesta , la neurociencia no es “creible”, parece que les hablas de magia o sugestión o vete tu a saber qué.
    Desde la asociación se apuesta claramente por la fórmula de siempre aun cuando los resultados son los mismos y decepcionantes de siempre.
    La presidenta de la AEPAC y yo compartimos en esa jornada el entusiasmo por el planteamiento del Dr Goicoechea y los beneficios que en nosotras había tenido pero…….seguimos en las mismas, los puestos del mercadillo de Navidad siguen llenos de contenido inamovible, indiscutible, interesado y victimista y el puesto en el que se vende neurociencia sigue sin tener licencia para su instalación un año más.

  5. MeriMeri dijo:

    Me gustaría adjuntar el artículo al cual se hace referencia en la entrada.
    “Lo cierto es que la exposición en laboratorio a los desencadenantes identificados no consigue provocar la crisis mas que en un redondeado 10% de los casos. Este fiasco dio lugar a una reflexión sensata de los expertos líderes americanos en migraña, doctores Goadsby y Silberstein, indicando que quizás había alrededor de los desencadenantes más factores como, por ejemplo, significados, expectativas, creencias, aprendizaje… y que, dado que en la migraña existe un déficit de habituación a estímulos irrelevantes (como los desencadenantes clásicos) quizás habría que sugerir a los pacientes una exposición gradual y confiada a ellos y no la evitación ansiosa. Esa sugerencia llena de sentido común cayó en saco roto y seguimos proponiendo justamente lo contrario de lo que el sentido común debiera dictar: habituar a lo irrelevante en vez de potenciar la sensibilización.”
    Neurology. 2013 Jan 29;80(5):424-5. doi: 10.1212/WNL.0b013e31827f100c. Epub 2013 Jan 23.
    Migraine triggers: Harnessing the messages of clinical practice.
    Goadsby PJ, Silberstein SD.

  6. Ana M. Reyes dijo:

    Leí “Migraña, una pesadilla cerebral” entre el 3 y 4 de enero y al fin… Los días 5 y 6 superé las crisis diarias sin medicación alguna y luego… 2 días seguidos libre de migraña! Siempre fui una buena alumna pero… hasta tengo miedo de estar soñando…
    Dr. Goicoechea, tras 31 años de “pesadilla cerebral” y peregrinaje terapéutico, no puedo esperar para decirle que leer su libro me ha devuelto las ganas de vivir.
    Sinceramente, gracias.

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