40 testimonios

Opiniones de Arturo Goicoechea y GoiGroup

Cada padeciente debe explorar cómo va a afrontar su dolor. Para algunos, con entender los conceptos es suficiente. Para otros, toma más tiempo. Lo que más anima a intentarlo es saber que muchas personas han mejorado su vida considerablemente y, por eso, los testimonios de otros padecientes son importantísimos. Os dejamos en esta página una recolección de testimonios de afrontamiento de la migraña, fibromialgia, sensibilidad química múltiple y otras.

Además, para el libro «Desaprender la migraña«, hicimos una encuesta de afrontamientos y recogimos los ejemplos de muchas personas que, aunque cada una tenga su toque personal, al final todo se basa en lo mismo, y lo resume Arturo:

«En definitiva, son formas de evitar el miedo, reírse del absurdo cerebral, hacer un buen corte de mangas a la información sensibilizante».

Verás que todos los testimonios de éxito se basan en exactamente eso.

 

afrontar migraña

Testimonios

Migraña

Fibromialgia

Sensibilización generalizada, SQM

Otros

Serie: Explorando vías de afrontamiento

Pautas generales:

 

Puedes encontrar más opiniones de la propuesta de Arturo Goicoechea en GoiGroup.

16 comentarios sobre “40 testimonios

  1. Buenos días
    Padezco migraña crónica desde hace al menos 12 años aunque he padecido dolores de cabeza desde pequeña. Llevo con tratamiento preventivo desde años y solo me alivia el dolor con triptanes que es un dolor prácticamente diario.
    Por casualidad me enteré de la existencia del libro de Arturo Goicoechea, me lo compré ( como todo lo relativo a las migrañas para ver si veía algo de luz de en mi sufrimiento diario) y me lo leí en dos dias entre crisis y crisis de dolor. Desde las primeras páginas estuve absolutamente convencida de que su teoría era la correcta por mi propia experiencia personal con neurólogos y tratamientos que había recibido en todos estos años en todas partes de España desde Madrid, Pamplona, Canarias y Granada.
    Entusiasmada de la expuse a todos mis amigos y familiares quienes algunos me creyeron y otros me miraron con cara rara y otros ni me prestaron atención. Pero ahora venía el reto, ponerlo en práctica.
    El primer día que me vino un dolor mediano en seguida hubiera tomado el triptan, al no hacerlo el dolor siguió subiendo de intensidad durante todo el día y la noche. Me levante, seguí con mi vida normal y se me pasó. Había razonado con el cerebro. Lo había insultado y hasta le había gritado porque le reprochaba que durante años me hubiera privado de tantos días de felicidad, de actividad y que todo eso hubiese afectado a toda mi familia. Todo eso se tenía que acabar porque no a pesar de no paran de decírmelo: no estoy enferma. Estuve asombrosamente doce días seguidos sin dolor de cabeza.
    Lo peor ha sido estos días. He viajado a Madrid porque mi hija se examina del segundo examen de notarías. Mis padres viven aquí y solemos venir a verlos. Siempre que hemos venido a Madrid me ha dolido la cabeza. Mi cerebro lo tiene aprendido. Llegamos: el viaje, el cansancio, la tensión del examen de mi hija quien lleva años muy sacrificada estudiando intensamente y se juega su futuro a una carta, cinco horas de espera en el pasillo, al final se examina al día siguiente la primera… Mi cabeza empieza a doler, no le hago caso, hablo con ella, dialogo con ella, pero no entra en razones, mi tensión por el examen de mi hija es un añadido más lo aprendido por mi cerebro. Tengo el triptan en el bolso como quien tiene su cigarrillo en el bolso aunque ha dejado de fumar pero piensa que le da tranquilidad que está ahí… por si acaso. Esta es una situación especial. Debí estar bien. Tengo que estar pendiente de los demás. No puedo fallar. Quedan muchas horas y mucha gente que ver y cosas que hacer. El dolor sigue subiendo de intensidad y me espera la noche que es lo peor. Pero yo aguanto. No pienso encender ese cigarro. Me levanto temprano a preparar el desayuno a mi familia. No he dormido. a penas porque curiosamente cuando me dormía y mi cerebro se quedaba libre de mi verborrea me dolía mucho más. Me volví a acostar. Ahora me he levantado otra vez un poco mejor. Esta tarde espero celebrar dos éxitos: el aprobado de mi hija y haber soportado 48 horas de dolor intenso pero no me he tomado el triptan. No puede ganar lo irracional.
    Aunque a las dos nos haya costado, cada una a su manera pasandonpor su calvario, llegar a la cima…

  2. Hola, acabo de toparme con esta web de repente…sufro migraña crónica a diario… desde hace 6 meses. Estoy desesperada. Ningún tratamiento parece ser efectivo. Leeré el libro, lo tengo en casa …hace más de un año, cuando sólo sufrí migrañas episódicas…ahora se ha vuelto insoportable.

  3. Hola desde valencia..m llamonCarla yvtengo 43 años.
    Llevo sufriendo migrañas desde hace 6 interminables años, , m sulen durar entre 12 y 15 dias seguidos , al principio purs empecé con analgésicos blandos q llamo yo, hoy en día voy medicada a diario con atenolol y un antidepresivo y cdo m dan las crisis triptanes tales como zomig o maxalt.
    Yo digo q soy una mujer joven encerrada en cuerpo de monja; no salgas, no t bebes una copa de vino, no comas eso, no trasnoches, etc..
    Y hace dos dias cdo empieza mi crisis m puse a investigar como sp a ver si ha salido algo para mi, y encontré a Arturo, llevo más de la tercera parte del curso online y tengo el libro » desaprender la migraña » el cuál voy a empezar a leer ahora mismo.
    Ahora llevo 4 dias de crisis, los dos primeros tome zomig y estos últimos dos nada, estoy luchando, sin dormir prácticamente y muy jodida. creo q ya he aprendido q no estoy enferma y tengo cura, sé q tengo q luchar mucho pero tb q lo voy a conseguir..ahora voy a leer el libro y ésta noche m voy al cine( hace 4 dias no hubiera ido)..
    Voy a ganar la batalla ami cerebro.

  4. Carla: por la experiencia acumulada con lectores del blog y libro y los asistentes a los cursos, podemos asegurarte que existe una alta probabilidad de que cambie radicalmente tu situación. Haz el trabajo de comprensión y aplicación de la teoría sin angustia, sin ansiedad por el resultado.

    Saludos

  5. Buenas noches Arturo…Mira, te sigo en el blog mucho tiempo, me presento…Soy Llanos Olivas, vivo en Albacete, hace cinco años que tengo fibromialgia aunque diagnosticada desde hace slgo menos. Hace una semana lei el caso de una pareja con la que me siento totalmente identificada, una pareja en la que no eran dos, sino tres porque hablar del DOLOR cómo tercer elemento. Pues bien, yo estoy como esa chica ahora mismo, sin poder trabajar, con un incremento del solor brutal hace unos tres meses y mirándome otro Hospital en Madrid para que alguien me explique lo que pasa dentro de mi. Es un dolor neuropatico, nervioso, que mante..terrible!! , además es tal cual cómo el dolor del testimonio..,( dolor eléctrico) ..cómo si picasen avispas, pensé en una neuropatia pero me han hecho electromiografias y jamás ha sslido nada que explique ese dolor…me he hecho mil pruebas y he acudido a muchisios médicos, lo único que me baja la intensidad del dolor es cuándo tomo algo de alcohol..a veces , incluso a casi desaparecido, esto tiene alguna explicación científica?? Cuándo cuento lo del alcohol no se lo creen, Muchas gracias y ojalá un dia pueda acudir a la clínica de tu hija! ,Besikos desde Albacete

  6. Llanos: si no hay lesión de estructura neuronal, como es tu caso, no se trata de un dolor neuropático, sino del grupo que actualmente describen como «nociplástico», !dolor complejo» o, dolor por daño imaginado. El alcohol es un inhibidor neuronal. Puede inhibir circuitos inhibidores y eso permite que afloren conductas que, sin alcohol, no afloran, porque están inhibidas. Si el dolor se va con el alcohol, quiere decirse que se ha desacrivado la conectividad que sostiene el error evaluativo. Podríamos llamarle efecto placebo. Tengo una amiga que controlaba el dolor bebiendo agua. En cada circuito funcionan unos ritos de salida.
    Sadludos

  7. Muchas gracias Arturo por contestarme…siempre he creido que era físico porque mi fibromialgia se desarrolló a raiz de una fiebre q( infección por una bacteria) pero el dolor ha subido de intensidad y justamente me han dicho los médicos , que precisamente el alcohol aniquila el dolor porque neutraliza la lesión nerviosa…pero en electromiogramas es cierto qué no sale, siempre pienso que existe algo físico con lo que no dan, me parece muy interesante vuestra perspectiva aunque a alguna gente le parezca de ciencia ficción…Muchas gracias Arturo

  8. Estimado doctor:

    Quisiera felicitarlo por sus investigaciones y por sus enseñanzas. Llegué a usted a través de búsquedas aleatorias por Internet: primero, a través de vídeos suyos; luego, a través de lecturas como «Desaprender la migraña» y «Migraña. Una pesadilla cerebral». Tras escucharlo y leerlo con atención… ¡he empezado a entender!

    Soy una mujer de 50 años que ha padecido de dolores de cabeza siempre, aunque empezaron a ser invalidantes hace unos diez años, cuando se convirtieron en migrañas. Llegué a estar de baja durante un año, porque eran diarias. Pensé seriamente en el suicidio… Hasta que una compañera de trabajo me recomendó a la doctora Marga Sirvent. Ese fue el principio de una nueva vida: nunca estaré suficientemente agradecida a mi médica y a la «terapia neural». Esta terapia consiste en inyectar dosis mínimas de procaína en puntos claves del cuerpo, y es compatible con su visión de las neuronas.

    Desde que mi doctora me aplica «terapia neural», mis migrañas casi han desaparecido. Y es el «casi» el que ahora comprendo. ¡Es como salir del fondo de la caverna! Gracias a sus lecturas, interiorizo que «la migraña es la consecuencia de una evaluación errónea de peligro por parte de mi cerebro». Y he podido comprobar que soy capaz de eliminar «falsas alarmas» haciendo todo lo contrario de lo que seguía haciendo cuando aparecía alguna crisis.

    Para finalizar, le diré que soy profesora de Filosofía de Secundaria, y que este curso, sus libros forman parte de mi lista de lecturas para el alumnado. Tengo alumnas con migraña, criadas en un entorno familiar migrañoso, como suele suceder. Se han comprado su libro «Desaprender la migraña». Tendrán que hacer una exposición al resto de la clase… Como sabemos, la clave de todo es la educación. Aportaré mi granito de arena difundiendo sus teorías.

    ¡Muchas gracias!

  9. Elvira: me emociona saber que sus alumnos van a leer «Desaprender la migraña». No comparto la idea de que la terapia neural es compatible con lo que yo propongo. Más bien, lo contrario. Inyectar procaina en los sitios que sea no puede aportar mas que un efecto placebo, al parecer, en su caso, muy poderoso y persistente. Es mi obligación comentarlo.

    Saludos

  10. Buenas tardes Arturo,
    te escribo por aqui ya que no temgo tu email.Soy Ana me lei tu libro y fui uno de tus cursos para la migraña en abril – junio en Madrid. Antes del curso tomaba medicacion cronica( para la epilepsia) y triptanes y me daban episodios de miraña 1 o dos veces cada semana al cual me tomaba 1, 2 o 3 triptanes porque no me hacian efecto, tras ir a tu curso y leerme el libro decidi dejar toda la medicacion y empece a intentar calmar mi cerebro, y mejore. Los episodios eran menos fuertes no tomba mediccion y me daban menos, sin embargo, desde agosto ,he vuelto otra vez a tener mas y sigo sin poder controlarlos (no tomo nada de medicacion eso si es verdad).Puede ser una recaida?Ahora me parece volver al pricipio. Me podrias dar algun consejo? Muchas gracias

    Ana

  11. Ana: la migraña expresa un estado de alerta-protección a la integridad física de la cabeza, no justificado, que surge de una base de creencias y expectativas que se han construido en el aprendizaje. En el cerebro no se tira nada. Cada escenario, cada acción contiene diversas evaluaciones osibles que compiten entre ellas. Si vuelven las crisis quiere decir que en esa competición inconsciente entre las distintas evaluaciones (amenaza sí o no) se ha reorganizado y triunfado la de la amenaza. Sucede lo mismo con el hábito de fumar. Se puede reorganizar la propuesta de volver a encender cigarros después de una época de abstinencia. Lo que hay que hacer en estos casos es lo mismo que habíamos hecho para modificar la situación. Interiorizar el conocimiento, racionalizar y proponerse llevar una vida normal, que incluye evitar evitar y procurar no tomar fármacos. Saludos

  12. Querido Dr. Goicoechea,

    Hace cinco años que, tras una época de estrés muy importante, aparecieron unas molestias en mi boca, semejantes al dolor que uno siente al quemarse con un plato de sopa caliente. A días la lengua llegaba hasta a adormecerse, a días afectaba a las encías, a días el paladar, a días el oído, casi siempre el lado izquierdo y, a días, sin duda los peores, también en el lado derecho. A días afectaba al cuello, especialmente a la base craneal y a días llegaba a subir a los ojos.

    Y así fue como empecé el casting de profesionales y además de los buenos por mis contactos: jefes de neurología de prestigiosos hospitales públicos y privados, traumatólogos, maxilofaciales, reumatólogos, acupuntores chinos, acupuntores coreanos, diafreoterapeutas, fisioterapeutas, osteopatas, reiki, yoga, pilates, psicólogos, biodescodificadores y un largo etc.

    Tras acabar con férula, plantillas, probar terapia neural, grandes épocas de nolotil, espidifen, ibuprofeno, paracetamol, cortisona y negarme rotundamente a los anticonvulsivos; empecé a elaborar mi propio trabajo de investigación; puesto que, como filóloga, me enfadaba el hecho de no tener una etiqueta, una palabra que definiera qué tenía. Unos afirmaban atrapamiento cervical, otros neuralgia trigeminal, otros dolor orofacial atípico, otros migrañas faciales, otros trastornos dentales; el mejor sin duda el que afirmó no saber lo que tenía y me recomendó dejar de hacer pruebas y que luchara como pudiera.

    Si viene y va, si es cambiante, si va a días, si pienso y aparece… ¿tendré poder sobre él? Luego lo bauticé para referirme a él y empecé la aventura: lecturas de todo tipo, consultas de trabajos de dolores orofaciales atípicos, consultas por skype, por mail…

    No sé si tengo migraña pero al utilizar la palabra una de las neurólogas en una visita a urgencias, vi la luz.¡Por fin tenía algo! La doctora muy amable me afirmó con seguridad que si mi madre y mi hermana tenían migrañas, yo tenía migrañas; que siendo mujer, aún más números. Socavó un poco más y afinó: tienes auras y estas son las que te adormecen diferentes partes de la cara y el cuello. Salí contenta de la visita y se lo comenté a mi compañera del instituto donde trabajo. Ella es bióloga y además sufre unas horribles migrañas. Su respuesta me dejó fuera de juego pues ella afirmó no conocer el gen de la migraña. Al ver mi cara de desánimo, me recomendó su libro. En poco más de un mes, he leído «migraña, una pesadilla cerebral» y «desaprender la migraña» y estoy muy agradecida. Sus libros tienen la parte de ciencia y pedagogía que parece ser que necesita mi cerebro y siento un cambio. Le escribo mientras me arde, para variar, mis encías y el lateral de la lengua, pero pese al dolor, siento que puedo hacer algo al respecto. Si mis pruebas son correctas y lo mejor, si no he muerto en cinco años, significa que hay esperanza y quería que supiera que gracias a sus libros empiezo a creer pero creer de verdad, esa creencia más allá de los sentidos, que estoy en el camino. Analizo y busco mis ladrones de salud, esas alarmas que ponen a mi cuerpo en guardia, esas señales que activan el interruptor del dolor sin haber daño; no sé si voy bien; en cualquier caso, de momento, vuelvo a tener algo que probar. ¿Y si esta vez sí?

    Muchas gracias por la atención, por la generosidad de sus reflexiones en el blog y por su gran labor. Yo también he recomendado a mis alumnos y conocidos afectados por la migraña, sus libros y espero poder hallar la receta del manejo cerebral que es, sin duda, la gran piedra filosofal.

    Un abrazo.
    Esmeralda

  13. Esmeralda. Muchas gracias por tu testimonio y reflexiones. Lo que sentimos, pensamos y hacemos está muy influido por el aprendizaje y, en nuestro caso, el aprendizaje sobre cuestiones somáticas, está muy condicionado a lo que la cultura experta propone. Basta una simple ojeada crítica a los contenidos de esa cultura en muchas cuestiones de la Biología para comprobar que lo que se dice no es lo que se sabe. El organismo se vigila, protege y defiende desde una teoría de la vulnerabilidad y amenaza que lo convierte en un Sistema autoconvencido de que la interacción con el entorno va a generar todo tipo de peligros. Los síntomas aparecen, no como consecuencia de eventos amenazantes, sino como la expresión de ese estado omnipresente de hipervigilancia y retroalimentan las sospechas infundadas previas, impidiendo la detección y corrección de los errores. De ese modo el organismo aprende a hacerlo cada vez peor y acaba recluyendo al individuo en una burbuja insoportable. Espero que poco a poco, sin ansiedad, vayas disolviendo esos patrones de hipervigilancia.
    Saludos

  14. Buenas tardes,
    Mi nombre es Laura y quería compartir mi testimonio con todos los que leéis este blog.
    He padecido migrañas desde aproximadamente los 18 años, mi madre fue migrañosa en su día…(Cosa que como verás cuando leas el libro sólo significa que yo he podido copiar ese patrón de conducta)
    En este tiempo he buscado mil y una opciones para eliminarlas, a parte de pastillas preventivas, y pastillas para el dolor…he probado acupuntura, omeopatía, análisis de intolerancias, análisis de la enzima DAO, me han hecho terapia neural, he ido a psicólogos, a relajación…
    He estado sufriéndolas mucho, muchísimo…
    Me he perdido todo tipo de eventos: cumpleaños, días especiales, fechas súper señaladas, por las malditas migrañas…
    Las he sufrido con aura, donde la pérdida de visión me hizo caer en padecer también ansiedad, ya que me asustaba tanto que pensaba que algo malo, muy malo tenía en la cabeza…
    He llorado mucho, me he sentido discapacitada muchas veces, he vivido condicionada por el dolor, amargada, dependiente de mil y una pastillas, las cuales dejaban de hacer efecto y volvía a sentir esa inseguridad terrorífica acompañada de la pregunta de: ¿y ahora que más me tomo?, he preparado un viaje con ilusión con ese temor de si me va a doler, o si no, he llegado a tener que dar clase con hielo en la cabeza porque o tiraba para delante o ni siquiera mi profesión iba a poder desempeñarla… Me he sentido también un estorbo en mi relación, mi marido que es un santo, siempre tenía que cuidar de mi, y aunque jamás se quejaba, al contrario, yo sentía que la situación era muy injusta también para él.
    En una larga etapa llegó a pincharme nolotiles sin dedicarse a la sanidad por desesperación… Era lo único que, a veces, me lo quitaba…
    Pero sin duda…mi preocupación más seria fue… ¿Podré atender a mi hijo cuando nazca? Si como cualquier bebé llora sin parar y yo estoy sola con migrañas, qué voy a hacer? En fin, podría seguir entrando en detalle pero no quiero aburrir a nadie… Todo esto lo cuento para que podáis sentir@s identificad@s y para que veáis que mi situación era límite…
    Un día maravilloso, mi cuñado fisioterapeuta me dió un nombre, un nombre que ni yo ni mi familia olvidaremos nunca: Arturo Goicoechea.
    Me puse a indagar y ví su nuevo libro. Lo agregué a Instagram y escribí sin mucha esperanza de que nadie contestará.. Y todo lo contrario… Me contestó su hija, majísima, me habló de los cursos online y del libro.
    Me llamó la atención el precio, súper asequible en comparación de todo lo que me he ido gastando en pruebas durante todo este tiempo…
    Pedí el libro por amazon, empecé a leerlo y noté una conexión con todo lo que en él se exponía…
    Todo tenía toda la lógica del mundo!!!! ¿Pero como podía ser que nadie nos hubiera dado esta explicación antes??…
    No me lo podía creer, pero era tan lógico que ni siquiera tuve que hacer ningún esfuerzo por retener la información…
    Sin llegar a plantearme que con un libro pudiera cambiar el chip, de repente este libro cambió toda mi vida…
    Hace 4 meses que mi vida ni por asomo es la que era, yo he desaprendido la migraña, mi entorno y mi familia no pueden estar más contentos por mi…
    Y yo a Don Arturo Goicoechea le debo una vida, por escribir este maravilloso libro que conservaré como oro en paño para siempre…
    Ojalá fueras de Valencia y pudiera en persona agradecerte que me hayas dado la oportunidad de vivir, de criar a mi hijo y de ser mucho más feliz que antes.
    Gracias de corazón a ti y a tu familia.

    «Desaprender la migraña» es el libro que me ha sacado de la vida que no quería tener.

    Gracias. 🙏💕😘💕

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