Sustancia P, el chivo expiatorio

  Al dolor se le ha buscado sustancia, es decir, una molécula responsable. Descartes estaba equivocado. El dolor no es cosa del alma (humana) sino de los tejidos. Cuando sufren, segregan la sustancia dolorosa, sustancia que activa unos supuestos «receptores de dolor». En 1932 unos investigadores estudiaron los efectos de un polvo residual de cerebroSigue leyendo «Sustancia P, el chivo expiatorio»