Concienciar

  El organismo es una sociedad celular en la que se integran múltiples y complejos procesos fisiológicos, de los que no nos percatamos ni somos informados. Sólo disponemos del ámbito de la consciencia, un escenario en el que se proyecta, de modo integrado, fundido, lo que el organismo evalúa como relevante, y que demanda la atención del individuo para que se implique en ese estado evaluativo. El organismo conciencia al individuo, o, al menos, lo pretende. No sabemos cómo se generan los contenidos de la conciencia. Al parecer, para generar conciencia, la red neuronal aumenta el grado de integración de …

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El medio externo

  En el fondo no somos mas que un tubo con patas. El tubo es un túnel con orificio de entrada y salida, perforado en la masa de células que conforman las paredes. Las patas desplazan el tubo para explorar el entorno en busca de lo apetitoso, evitando lo aborrecible. Las paredes contienen artilugios sensibles que registran variables de energía electromagnética (luz) reflejada por los objetos, vibraciones mecánicas («sonidos»), moléculas volátiles («olores»), moléculas que alimentan («sabores»), estímulos mecánicos ofensivos e inofensivos, oscilaciones de la temperatura. Tenemos una capacidad limitada para tolerar el medio externo. Necesitamos que todas sus variables se …

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Sobreprotección

 

La supervivencia es incierta. Estamos inmersos en un entorno potencialmente peligroso. Somos vulnerables.

Nos lesionamos. Enfermamos. Nos desnutrimos, deshidratamos o intoxicamos, enfriamos o sufrimos golpes de calor.

Hay que protegerse. Conocer las caras ocultas del peligro. Detectar las amenazas; evitarlas, antes de que sea tarde.

El objetivo de sobrevivir, en un entorno insano, con un organismo delicado exige renunciar a la vida normal, confiada. El abrumador catálogo de normas de prevención es incompatible con un día a día aceptable.

No sólo se trata de proteger la integridad física. Hay que mantener, además, el tipo del YO, la autoestima propia y de los otros. No deprimirse ni angustiarse. Cargarse las pilas en positivo y aparentar normalidad, temple.

¿Realmente es así?

¿No estaremos sobrevalorando el peligro, la vulnerabilidad, e infravalorando la capacidad de adaptación del organismo humano?

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¡No es posible!

Lucía envió antes de ayer este comentario al blog:

Los Síndromes de Sensibilización Central son reversibles. Hace casi 3 años me diagnosticaron Sensibilidad Química Múltiple. Mi grado de sensibilidad era bastante alto y tenía que seguir un control ambiental bastante estricto. Vivía aislada en casa, sólo salía para lo imprescindible y con mascarilla. Hoy en día llevo una vida prácticamente normal. El sistema nervioso humano está diseñado para aprender, y es capaz de reorganizarse para adaptarse a los cambios. Es posible disminuir el nivel de sensibilidad y enseñar al sistema a no responder de manera exagerada ante todo tipo de estímulos. No seguí ningún tratamiento de desintoxicación ni tomé suplementos de ningún tipo. Me centré en el aprendizaje, y en todo aquello que tuviera un efecto positivo en el sistema nervioso y en la salud en general. Una de las cosas que he aprendido con esta experiencia es que el organismo tiende al equilibrio si le damos las condiciones necesarias. Somos sistemas inteligentes.

Creo que merece figurar en el marco de una entrada.

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PES y PAS

Entre la ciudadanía hay PES (personas escasamente sensibles) y PAS (Personas altamente sensibles). Le sugiero leer este interesante artículo recomendado por la Semfyc (Sociedad española de Medicina familiar y comunitaria) Las PES tienden a la indiferencia. Los estímulos resbalan por los sentidos. Aceptan la realidad. Se adaptan y ni sienten ni padecen. – Ha bajado la temperatura. Las PAS atribuyen relevancia potencial a casi todo. Siempre puede haber algo significativo en lo que las PES no encuentran significación. – Me muero de frío. Puede que nazcamos ya con un estilo PES o PAS, por imperativo genético. Ser PES o PAS …

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Proinflamatorios

Desde la perspectiva (errónea) de que el dolor surge necesariamente de 1) tejidos amenazados en la zona sobre la que este se proyecta en la conciencia y/o 2) de un estado de sensibilización de las neuronas que vigilan daños consumados o potenciales (nociceptores)… Hay un afán por detectar en el caso 2 (sensibilización de nociceptores sin amenaza real de daño) marcadores biológicos que certifiquen molecularmente dicho estado sensible. Se buscan moléculas sensibilizadoras en la zona doliente o en la sangre y si se encuentran se concluye que se ha dado con el origen del dolor, con su marcador biológico responsable. …

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