>Nocicepción

> Descartes sigue vivo. Su famoso dibujo sobre el dolor sigue grabado en la mente de los sapiens (m.n.t.). El dolor se genera en los tejidos y se conduce hasta el cerebro donde se produce su transición a la consciencia. Si nos torcemos el tobillo, se desgarra un ligamento dando salida al dolor. Los nervios lo recogen y lo llevan hasta la sede de la consciencia. Los tejidos contendrían almacenado el dolor en no se sabe bien qué reservorios y al lesionarse, se desparramaría por la zona, siendo detectado por las terminaciones nerviosas. Las terminales nerviosas tendrían «receptores de dolor». …

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>Alodinia

> En condiciones normales la aplicación de un estímulo nocivo (temperaturas extremas, pinchazos, corrosivos, ácidos, compresiones, desgarros,etc) genera dolor en la zona de aplicación. Los sensores de daño (nociceptores) repartidos por todo el organismo, detectan el estímulo y transmiten señales hasta el cerebro, donde se genera la percepción dolorosa. Si aplicamos un estímulo inofensivo: tacto suave, apoyarnos en un sofá, respirar, movernos… y aparece dolor hablamos de «alodinia» («otro dolor»). Existe alodinia fisiológica cuando una zona ha sido dañada y está en fase activa de reparación. La alodinia, la exquisita sensibilidad dolorosa de la zona herida, impide utilizarla hasta que …

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>Dolor y daño

>En la migraña hay dolor pero no daño. El lenguaje confunde ambos conceptos y es fundamental distinguirlos nítidamente.  Daño se refiere a la alteración de la integridad de algo. En el tema del dolor, desde el punto de vista biológico, es decir, celular, se presupone que nos referimos al daño violento, necrótico.  El daño necrótico es un hecho ofensivo, negativo. Ha destruido una zona y pone en peligro la integridad de las células vecinas. Algo debe hacerse para limitar su poder letal. El organismo, a través del Sistema Inmune y Nervioso detecta la necrosis y pone en marcha la respuesta inflamatoria …

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>Erase una vez… las neuronas de la necrosis

> El organismo es, como dice Mosterín, una «república de células», una compleja organización cuyo objetivo fundamental es la supervivencia. La muerte acecha a cada una de las células-individuo y puede sobrevenir de forma violenta, inesperada, traumática, la «muerte desde fuera» (Mosterín) o «mala» muerte, o bien ser predecible, natural, «desde dentro»: la «buena» muerte. La muerte violenta celular puede sobrevenir por múltiples agentes y estados: temperaturas extremas, desgarros, compresiones, infecciones, falta de oxígeno, tóxicos, ácidos, cáusticos… Pilla a la célula de sopetón y no le da tiempo a reaccionar. Comienza a hincharse y acaba rompiéndose la membrana, vertiéndose al exterior productos …

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