Nocividad y dolor

Algo es nocivo cuando contiene la propiedad de generar perjuicio, daño. El tabaco es nocivo. Una temperatura de 60º es nociva. Sherrington describió unas neuronas capaces de detectar algunas condiciones de nocividad: estímulos térmicos, mecánicos y químicos. Las denominó: nociceptores (detectores de nocividad). Gracias a estas neuronas podemos detectar parte de los agentes y estadosSigue leyendo «Nocividad y dolor»

El dolor no tiene sentido

Hay quienes hablan o escriben sobre el «sentido del dolor»… en dos posibles sentidos. Se dice o escribe, en un primer sentido, que el dolor se produce en los tejidos y que el organismo dispone de la capacidad de sentirlo (detectarlo). Los clásicos cinco sentidos (gusto, olfato, oído, vista y tacto) sentirían (detectarían) sabores, olores,Sigue leyendo «El dolor no tiene sentido»

Un gen de quita y pon

Existen dos tipos de enfermedades genéticas raras, extremadamente raras, relacionadas con el dolor. La primera por defecto y la segunda por exceso: 1) Insensibilidad congénita al dolor. Exigiendo rigor léxico debiera denominarse: Insensibilidad congénita a sentir dolor o, mejor aún; Insensibilidad congénita al daño. Dolor y daño son cuestiones radicalmente distintas. Lo que no funcionaSigue leyendo «Un gen de quita y pon»