>Relájale… no respires hondo…

> – Relájate… Respira hondo… Hay muchas situaciones en las que el organismo nos pone en apuros pues valora amenaza en el momento y lugar más inopinados y enciende, sin consultarnos, programas defensivos en escenarios absolutamente inofensivos. Los estados emocionales somáticos tienen su expresión hacia el grupo. – ¿Qué te pasa? Tienes mala cara… –Sigue leyendo «>Relájale… no respires hondo…»

¡Pero qué haces ahí parado…! El fiflí…

Homo sapiens (ma non troppo) es, entre otras cosas, un vehículo. Arranca, acelera, frena, se detiene, gira… Cada una de esas acciones precisa una programación específica, con una provisión adecuada de energía, la justa. La sangre se distribuye por aparatos y sistemas en función de la actividad de cada momento. Al aparato digestivo para hacerSigue leyendo «¡Pero qué haces ahí parado…! El fiflí…»

>El YO del organismo

> A lo largo del blog aparece en muchas ocasiones una separación (pedagógica) entre organismo («lo biológico») e individuo (el YO, «lo psicológico»). Es evidente que se trata de una separación intencionada cuyo objetivo es ayudar a comprender el funcionamiento del organismo en un contexto especial: la presencia de «síntomas en ausencia de enfermedad». LosSigue leyendo «>El YO del organismo»