Serotonina deprimida

Dicen que cuando andamos desfondados de ánimos y no vemos horizonte es porque falta serotonina en los circuitos. De ahí que utilicemos fármacos que apuren un poco su acción en las sinapsis (puntos de conexión entre neuronas). Cuando hay poca comida hay que rebañar bien el plato. La depresión correspondería al patrón de cualquier enfermedad endocrina: ¿falta una hormona? (por ejemplo la hormona tiroidea): padecemos un hipotiroidismo. Ponemos hormona tiroidea y resolvemos la cuestión. ¿Sobra hormona tiroidea? Hipertiroidismo. Frenamos su producción. Realmente la cosa no es tan simple. La depresión no es un hiposerotoninismo. No existe nada parecido a una …

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Lo exógeno y lo endógeno

Los expertos gustan de clasificar. Cuando algo va mal y desconocemos su origen y remedio siempre tendremos el consuelo de tenerlo, al menos, clasificado. Hay desánimos que florecen sin aparente motivo. No hay adversidad detectable. Nada externo (pareja, dinero, aprecio social) parece cojear. El desánimo no es exógeno («generado desde fuera») luego sólo cabe lo contrario a «desde fuera»: «desde dentro», es decir, endógeno. Los desánimos se clasifican en exógenos (con motivo evidente) y endógenos (sin motivo aparente). – No tengo ánimos y no entiendo por qué. Todo me va bien. – Es una depresión endógena. – ¿? – No …

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Neurogénesis de hipocampo y depresión

Hipocampo

Tal como demostró Joseph Altman en 1965 y se reconoció cuarenta años más tarde, hay zonas del cerebro (subventricular y subgranular del giro dentado del hipocampo) en las que siguen naciendo nueva células neurales. Hay neurogénesis. Cajal estaba equivocado.

La neurogénesis de hipocampo se activa con el ejercicio, la estimulación ambiental, el embarazo… y se reduce con la depresión, estrés crónico, desmotivación, inactividad…

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Dolor, depresión e indefensión

  Se produce indefensión cuando algo que le afecta a uno no resulta comprensible, predecible ni controlable. El dolor y desánimo crónicos o recurrentes no justificados cumplen con esas condiciones. No hay un marco interpretativo suficiente, no es predecible el cuándo, cuánto, dónde ni por qué ni el padeciente tiene recursos para controlarlo. El padeciente no sólo está indefenso sino que es juzgado y condenado en cierto modo ya que se considera que ha llegado a esa situación por culpa suya (genes y mala autogestión). También se espera que el indefenso, ya que no es capaz de remontar, al menos …

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Está usted deprimido

> A los padecientes de dolor crónico se les supone deprimidos. No hay que molestarse en preguntarles sobre su estado de ánimo. Puede, incluso, que contesten que es bueno y que sería aún mejor si no tuvieran dolor.   – ¿Cómo anda de ánimos? – Bien. Si no tengo dolor me como el mundo. – Está usted deprimido. Por eso le duele. – No me siento deprimido. – Bueno. No hace falta sentirse deprimido para estarlo. Es típico de «la depresión»: su carácter oculto, su invisibilidad … para el padeciente pero no para nosotros, los profesionales. Para muchos profesionales el …

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Este deprimente cerebro

> Todo cuanto sentimos procede de la puesta en escena en la consciencia de un determinado estado de conectividad. Los estados de ánimo no son una excepción. Si sentimos desánimo es porque se han activado necesariamente las áreas cerebrales que lo generan. El porqué ha sido así ya es otra cuestión, la cuestión. El cerebro genera dolor, sufrimiento físico, por obra y gracia de una evaluación de amenaza física referida a un momento, lugar y circunstancia. El cerebro genera percepción de desánimo por obra y gracia de una evaluación pesimista de la interacción del individuo con un momento, lugar y …

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