Dolor justificado

El dolor es una percepción aversiva que contiene implícitamente una evaluación de amenaza de daño tisular, consumada o inminente. Si duele, puede que en la zona doliente haya tejido dañado o en apuros o, tal como sugiere la definición de la IASP, exista sólo una «vivencia o percepción de daño». El padeciente se plantea primeroSigue leyendo «Dolor justificado»

El organismo es un mal pensado

Las neuronas son entes físicos, pero generan productos psicológicos. Memorizan datos de la interacción del organismo con el entorno, externo e interno; intercambian información sobre esos datos; establecen correlaciones temporo-espaciales y tratan de generar información que prediga el comportamiento de ese entorno externo e interno en respuesta a las acciones del individuo. El organismo seSigue leyendo «El organismo es un mal pensado»

Desencadenantes de dolor

Salvo en los casos excepcionales de «Insensibilidad congénita al daño», podemos evocar y evocarnos el sentimiento doloroso a voluntad. Basta con aplicar una energía mecánica suficiente, donde y cuando queramos, es decir, comprimir o estirar. Vamos aumentando la intensidad del estímulo mecánico hasta que, en un momento dado (umbral de dolor), aparece el sentimiento doloroso.Sigue leyendo «Desencadenantes de dolor»