No tiene usted nada. Es todo normal.

Un porcentaje sustancial de la ciudadanía padece síntomas altamente mortificantes, invalidantes y descorazonadores, desde hace años. Han peregrinado por todas las consultas públicas, privadas y alternativas imaginables, sin encontrar una explicación ni un alivio aceptable. – No tiene usted nada. Es todo normal. O quizás… – Tiene usted migraña, fibromialgia, dolor crónico… Etiquetas, sólo etiquetas. – Mucho desgaste, artrosis… Imágenes, sólo imágenes. Todos las tenemos aunque no sintamos dolor Peor aún: – Es todo psicológico. Le recomiendo acudir al psicólogo – Ya he estado. Sigo igual ¿Cómo puede ser cierto que sea todo normal ante tanto sufrimiento e invalidez? Pues, …

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Correlación, casualidad o causalidad. A propósito de un caso.

Ayer en la tertulia un amigo nos cuenta un caso que le sucedió hace unos cuantos años. La cosa iba de pulseras magnéticas y sus indudables beneficios para eliminar en bastantes casos todo tipo de síntomas. – No me vais a creer, pero a mí me funcionó. No era una pulsera sino un collar magnético. Todos los días, por espacio de unos años, a las cinco de la tarde, me entraba un dolor de cabeza intenso. Los calmantes no me hacían nada. Además tenía que dar clase de txistu a los críos y el ruido me hacía el dolor insoportable… …

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Neuromatriz del dolor

Sabemos a ciencia cierta que el dolor no se produce en los tejidos. También a ciencia cierta sabemos que, por tanto, no existen receptores de dolor, señales de dolor, vías de dolor ni centros que procesan y modulan ese dolor. En su lugar sabemos que existen estados de energía térmica, mecánica y química, internos y externos, que pueden resultar nocivos para los tejidos. Cuando se da esa situación, las neuronas vigilantes (nociceptores) los detectan a través de sus sensores de energías nocivas y los convierten (transducen) a señales electroquímicas que son conducidas por diversos circuitos ascendentes a centros que contienen …

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«Umbral del dolor»

Ante el mismo estímulo existe una considerable variación en la intensidad (0-10) del dolor sentido, tanto entre distintos sujetos como en el mismo sujeto en distintos contextos. El umbral del dolor define la intensidad mínima del estímulo que evoca el sentimiento «dolor». Es un dato de laboratorio, no de la vida real. Exige la cuantificación controlada del estímulo «doloroso» (perdón, nocivo), es decir, la temperatura, energía mecánica o variable química (acidez, concentración salina…) aplicada en el momento en el que el sujeto dice que siente dolor. Realmente, lo que se mide en laboratorio es el umbral de activación de los …

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Centros del dolor

No existen centros que procesen el dolor. Lo que se procesa es la información disponible sobre nocividad, sobre causas que pudieran dañar los tejidos.