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La ventaja evolutiva que explica la migraña

Desde la perspectiva darwiniana, las especies evolucionan demostrando en el tiempo su competencia (fitness) para reproducir sus genes, por uno mismo, a través de sus parientes o por los grupos que organizan.

La evolución de Sapiens (ma non troppo) ha traído consigo una prevalencia considerable de migraña y otras etiquetas diagnósticas sin justificación biológica, todas mortificadoras e invalidantes. ¿A qué es debido?

El Psiquiatra evolucionista Randolph M. Nesse describe en su libro Good reasons for bad feelings (buenas razones para sentirse mal) cinco buenas razones biológicas (evolutivas) que explican el malestar físico y psicoemocional de nuestra especie.

En un artículo que he conocido hoy marcando «Darwin», «migraña» el neurólogo L.C. Alvaro Toledo expone su propuesta para explicar el éxito de la condición migrañosa en la sociedad moderna desde una perspectiva evolutiva. Es una excelente revisión, que contempla los factores evolutivos que pueden haber propiciado ese auge migrañoso, desde la asunción de la ventaja evolutiva. Lo que fue ventajoso para los Sapiens (m.n.t.) en el paleolítico es un problema en la sociedad actual.

De las cinco propuestas de Nesse, Alvaro Toledo escoge la primera: la migraña expresa una mala utilización de recursos defensivos: falsos positivos, falsas alarmas. El principio del detector de humos en la prevención de incendios o el «principio de precaución». Mejor es pasarse de cauteloso que de listo. Estoy absolutamente de acuerdo.

El sistema neuroinmune del Sapiens (m.n.t.) actual activa recursos de vigilancia y defensa desde una lectura hipersensible, activando estados de alerta-protección sin necesidad. Gracias a esa estrategia, con la ayuda de la cultura y tecnología de los expertos, disponemos de una expectativa de vida generosa, pero eso sí, a costa de mucho sufrimiento estéril.

El cerebro migrañoso nace hiperexcitable, por variación y selección natural. Viene al mundo con una condición ventajosa para protegerse en el incierto mundo de la sabana. Los padres hipervigilantes traen al mundo hijos hipervigilantes. Incluso la conducta hipervigilante puede dejar su huella en la expresión genética (epigenética) y transmitirse a los descendientes. El descuidado y pasota no conseguirá reproducirse, por tanto (y por tonto). A lo largo del aprendizaje esos sapiens hipervigilantes aprenderían por ensayo-error, imitación e instrucción de los sabios de la manada, a diferenciar las señales relevantes (león, comida) de las irrelevantes. Las respuestas defensivas serían adecuadas. La prudencia no consistiría en atribuir peligro a cualquier minucia sino en catalogar debidamente la información sobre peligro. El ecosistema era asumible. El cerebro hiperexcitable podía afrontar las exigencias de ese habitat natural. Lo mismo sucedería con el sistema inmune. Catalogaría con más tino lo peligroso y habría menos falsos positivos (alergias y enfermedades autoinmunes).

El aumento actual de ciclos en la mujer (menos embarazos) favorecería también el ambiente hiperestrogénico y la probabilidad de padecer migraña.

Todo tiene contrapartidas. Si el sistema neuroinmne gestiona la seguridad desde la estrategia del por si acaso, padeceremos migrañas y alergias, ansiedad y depresión, pues la sobre-estimulación de la vida moderna sobrepasa la capacidad de gestionar tanto sobresalto.

¿La solución?

Reducir los factores estresantes, frenar con fármacos o estimulaciones electromagnéticas el ímpetu de los centros que activan los estados de alerta-protección, bloquear los mensajes (CGRP) y abortar precozmente las crisis con un analgésico.

Darwin padecía migraña. Ignoro lo que le explicaban los doctores que le atendían.

Bienvenidos sean los artículos evolucionistas en el campo de la migraña. El artículo aporta excelente información al respecto, pero…

Echo en falta una mínima referencia al factor cultural: la información de expertos, es decir, los neurólogos.

Admitiendo el punto de partida: la evolución está por todas partes, se podría argumentar que la cultura experta influye poderosamente en la gestión de los recursos biológicos. Esa cultura ha promovido la supervivencia de determinados genes, pero la interpretación de ese dato admite otras hipótesis.

En mi opinión la condición de favorecer los estados de alerta-protección (sensibilización improductiva) y el déficit de habituación se ven potenciados por la información de los expertos y lo que procede es desensibilizar y promover la habituación. Desfragilizar. Recuperar la autoestima somática. Aportar inteligencia al sistema neuroinmune, no miedo generalizado, ansiedad y desmotivación por acúmulo de fracasos en conseguir el control.

La ventaja evolutiva está en la promoción de la cultura experta, en la socialización del conocimiento. Como todo, esa ventaja también tiene contrapartidas. Si no controlamos el impacto negativo potencial, generará consecuencias. Por ejemplo, la migraña.

Know pain, no pain. ´

4 comentarios en «La ventaja evolutiva que explica la migraña»

  1. Hola Arturo, cada vez mas consenso científico acerca de el comportamiento del sistema neuroinmune activando mecanismos de defensa injustificadamente, por el motivo que sea ( gen/ epigenética, aprendizaje vital, a través de expertos…)
    Esto que hemos aprendido contigo, cada vez se extiende más. Está costando.

    Hay una cosa que no he visto del todo clara en esta entrada. Cuando dices que el cerebro migrañoso nace hiperexcitable, por las razones que comentas, te refieres al que después va a poder tener migraña o al sapiens en general ?

    Un abrazo

  2. Lurdes: dicen los neurólogos que el cerebro migrañoso es hiperexcitable. No lo digo yo. Sobre esa base construyen su hipótesis. Ese cerebro vigilante y evitador de daño vendría bien para sobrevivir en la sabana pero sería un problema en los tiempos actuales, por su capacidad limitada para atender sensiblemente a todos los estímulos. Eso lo lo defienden ellos, pero, evidentemente, no estoy de acuerdo. Los genes aportan estilos de estar en el mundo, al momento de nacer, pero la influencia de la información experta es en mi opinión, el factor determinante. Saludos

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