Diez años de pesadilla

migraña pesadilla cerebral

Hoy, por cortesía de la Casa del libro de Donosti, presentaré y firmaré mi libro «Migraña, una pesadilla cerebral«, a las 19 horas.

El libro se publicó en 2009. Poco a poco ha ido divulgándose, siempre en cifras de venta modestas, pero que parece se animan en los dos últimos años.

En Amazon tiene 92 reseñas, generalmente buenas. No faltan quienes dan la impresión de haber malentendido el texto y le ponen un rosco rotundo.

«Dice que el dolor es psicológico…»

«Piensas que no te duele y te deja de doler…»

«Sarta de tonterías»

Afortunadamente, parece que ha ayudado a bastantes lectores.

La pesadilla de la migraña, el mal sueño de la vigilia, sigue imponiendo su ley, cada vez a más ciudadanos indefensos.

El cerebro sueña la realidad y gestiona la seguridad de la cabeza desde la convicción o temor de lo que sueña. Dicen los expertos que en la migraña se inflaman las meninges y las terminales del trigémino, aun a pesar de que no exista el más mínimo rastro de que el espacio meníngeo esté inflamado.

Dicen otros expertos que lo que percibimos es un proceso alucinatorio continuo, constreñido por los sentidos.

Las meninges cubren la superficie cerebral y protegen el sueño de los circuitos, impidiendo que nada lo perturbe. Si en esos circuitos se impone la hipótesis de amenaza, las terminales del nervio trigémino, encargadas de vigilar y proteger el interior cerebral, se ponen en guardia, sensibilizan sus sensores y liberan mensajeros de alerta, entre otros el famoso CGRP.

No duele por la alerta meníngea sino por la pesadilla del proceso evaluativo, por el ir y venir de diversos miedos, inconscientes y conscientes. Teme el cerebro el daño y el dolor el individuo. Entre los dos cierran la espiral creciente de la crisis.

«Es una migraña, una enfermedad cerebral genética que le acompañará y mortificará de por vida. Ha nacido con un cerebro incapaz de tolerar trivialidades varias. Se satura con el bombardeo de estímulos de la vida moderna y se bloquea. Tenemos que encontrarle un entorno y un modo de vivir tolerable o, incluso, agradable. Las meninges responden a esa saturación inflamándose. Por eso duele»

No sé muy bien qué quiere decir que el cerebro se satura y bloquea. Más bien pienso que está atrapado en un estado de pánico autoalimentado, gestado en el aprendizaje al calor de las historias que le cuentan y cree.

El sueño cerebral contiene pesadillas, generalmente con la voluntad, juicio crítico y libre albedrío del individuo requisadas. Son las pesadillas de la noche, que se desvanecen cuando somos conscientes de que sólo era un mal sueño. La racionalidad del mundo real se impone.

La pesadilla migrañosa también debiera disolverse si quien la padece dispusiese de la certeza del mundo real, pero el interior contiene las certezas privadas de lo que los circuitos creen, temen y desean. El mal sueño se retroalimenta de lo que la información experta describe como realidad: «el cerebro bloqueado, saturado; las meninges inflamadas». Así no hay quien salga del mal sueño.

En el libro intenté convencer al lector de que todo es una pesadilla, que en la cabeza no pasa nada. Una falsa alarma, real, pero falsa.

El cerebro enmigrañado es un cerebro secuestrado por la narrativa que ha construido, por lo que da por malo, siendo, en realidad, bueno.

Entre un 10 o un 15% de la población malvive muchos días, atrapado en la pesadilla, con la conciencia encendida, con el libre albedrío disponible, pero requisado por creencias y expectativas que mantienen el bucle.

Los miedos, las pesadillas, se disuelven con el conocimiento, con el mundo real.

Migraña, una pesadilla cerebral que no cesa.

Abra los ojos a la realidad opaca: dentro no sucede nada. Es un mal sueño.

Simplemente, su cerebro entra en pánico. Hay que tranquilizarlo.

Ni genes ni saturaciones ni inflamaciones ni entornos ni modos de vivir.

Un mal sueño. Una pesadilla.

Eso es todo


2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

7 comentarios sobre “Diez años de pesadilla

  1. Hola Arturo
    Este verano regalé el libro a una conocida, y no la había vuelto a ver hasta el pasado fin de semana. Estaba resplandeciente. Me dijo que le había cambiado la vida, y que había pasado el verano sin dolor, algo completamente impensable en su cotidianidad. Me contó que se lleva el libro a todas partes (algo así como una suerte de amuleto…) y que lo va a volver a leer. Sospecho que es más fácil entenderlo que «creértelo», cuando llevas tantos años padeciendo y considerándote un enfermo. Cuando de vez en cuando le duele (no como antes, más leve, pero aún dolor) lo ve hasta lógico, porque aún le cuesta aceptar que su vida puede ser vivida sin ese dolor, que ya es parte de tí por lo mucho que has pasado con él.
    Te doy las gracias de su parte y de la mía.
    Un fuerte abrazo. Cruz.

  2. Hola Arturo.

    Enhorabuena!!!

    Y aunque no vaya o si, a cuento. Miles de personas sufren otra epidemia: los ruidos fantasma en el cerebro no debidos a un daño específico. (Tinnitus)
    Ademas como sabreis ya. Los tinnitus son englobados dentro del espectro de comorbididades SSC o dolor crónico.
    ¿Cambiamos la neurofisiología del dolor sine noxa por la del tinnitus?
    Seguramente muchos que nos lean también lo padezcan. No hablo…claro del tinnitus debido a daño definido en nuestra vía de audición.
    Habría neuropedagogia del tinnitus.
    Algo de ello se habla en las terapias de reentrenamiento desarrolladas segun el modelo de Pawel Jastreboff. Un Arturo de la neurobiología auditiva…si me permites…
    Es un problema muuy frecuente en atención primaria que es donde ejerzo y donde fracasan las píldoras.

    Un abrazo
    Pep

  3. Querido Doctor Arturo, hoy a los 43 años, buscando toda mi vida y siempre con la esperanza de que «algo» debía existir frente a esta pesadilla, es Ud. quien me enseña día a día,que existe otro camino de curación. Un abrazo enorme desde Argentina!
    Florencia Peralta

  4. Arturo.

    Hay muchas personas que atiendo fueron en su día etiquetadas de dolor crónico ( migraña, fibromialgia…etc). No han recibido intervencion sanitaria o muy poca…

    Es dificil aplicarles tests de impacto en calidad de vida porque » ya estan adaptados a multiples situaciones». Y no por evitación… Ergo los tests mediran una calidad de vida ganada a pulso por el propio paciente.

    Algunas presentan un peculiar perfil de adaptacion. Hay quien dice desde la neurociencia que» te puedes adaptar a muchas afecciones cronicas y cualquier mejora terapeutica tiene poco impacto. Al dolor: casi imposible…»
    La misión de un test de calidad de vida es medir un antes y despues y ver que pasa tras intervenciones.
    Pero me encuentro que a veces ni siquiera hay intervenciones o si las hay son un fracaso.

    En el estudio de la calidad de vida se le llama efecto techo.
    Ya no pueden estar » mejor» porque van adaptados. Ojo y no maladaptados.

    En dolor hay quien deduce que las intervenciones en dolor crónico tienen un enorme impacto » porque al dolor no se suele acostumbrar uno…»
    ¿Seguro?

    ¿Es el dolor crónico en sus multiples expresiones una excepción?

    Porque a mi la experiencia me dice que en algunos casos hay adaptacion sin intervención incluso sanitaria.

    Diria que son pacientes o ya han dejado de serlo…???? Por definición…

    Esto es muy complicado amigo Arturo…
    O quizás me complico yo la vida…

  5. Dr Goicoechea,

    Soy muy fan suyo desde que conocí hace un mes su propuesta. Tengo 42 años y llevo sufriendo migrañas desde los 8. Todo lo que dice me suena creíble y responde a muchas preguntas que llevo años haciéndome.

    A mí hace años me ayudó mucho el Método Silva (técnicas de control mental desde la relajación), estuve más de un año sin migrañas, al dejar de practicarlo volvieron a aparecer. En aquel entonces no entendía por qué, ahora ya sí. Ahora he vuelto a hacer estas técnicas junto con meditación y sé que voy a tener éxito, de hecho ya me considero ex-migrañosa.

    Sin embargo me apena que los neurólogos al uso sigan a la suya con la teoría y los tratamientos de siempre…¿qué podemos hacer para que cambien de enfoque? ¿Cómo les podemos convencer? Se aliviaría taaanto sufrimiento innecesario…

    Hoy estrenan este corto, que está muy bien que se visualice el impacto de la migraña en sus sufrientes, pero no creo que aporte grandes soluciones: https://www.consalud.es/pacientes/decision-de-alicia-cortometraje-para-dar-visibilidad-impacto-migrana_69702_102.html

    Gracias por dedicar su tiempo a mejorar nuestras vidas.

    Un abrazo grande.

    Marta

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