El dolor crónico no es un dolor agudo mal curado

Todos hemos conocido el dolor producido por eventos de nocividad. Una quemadura, una herida, una infección. La información generada en los tejidos muertos es recogida por las neuronas vigilantes (nociceptores) y codificada en un tren de señales eléctricas que se conduce hasta diversos centros de procesamiento, en los que se activan, de modo integrado, respuestas de protección de la zona dañada, mientras se repara.

El dolor es la respuesta de más alto nivel, la que promueve una conducta de protección del individuo. Es el modo en que el organismo expresa en la conciencia el procesamiento de la información recibida, integrada en cada contexto y evaluada en función de experiencias de nocividad previas, y creencias y expectativas aprendidas.

Dicen los expertos que el dolor debe ser combatido, eliminado, pues de otro modo deja una huella en las memorias, que facilitaría su aparición en el futuro ante estímulos inofensivos.

Los eventos negativos deben vivirse, según esta recomendación, sin afecto, para evitar que nos volvamos sensibleros y nos pasemos la vida sufriendo innecesariamente.

Leña al dolor. aunque esté justificado biológicamente.

Evítense memorias dolorosas…

No creo que la cuestión sea tan simple.

Realmente el dolor expresa un proceso evaluativo.

El individuo memoriza la experiencia dolorosa pero el organismo extrae de cada evento de nocividad, información. Esa información, esa lección aprendida ,quedará incorporada en el pool de conocimiento sobre nocividad e influirá en las evaluaciones futuras, cada vez que se produzca un nuevo evento.

Lo importante no es evitar el dolor sino las evaluaciones alarmistas, sensibilizadoras, catastrofistas, erróneas.

Normalmente los tejidos mortificados se curan. Se regenera la zona y todo vuelve a la normalidad. Se evalúa el suceso y se aprende. No tiene por qué generarse un estado de sensibilización de cara al futuro… a no ser que la evaluación contenga creencias y expectativas disfuncionales, sensibilizadoras.

Han entrado a robar. Ha saltado la alarma. Es fundamental apagar la sirena pronto pues de otro modo el sistema queda sensibilizado y sonará en el futuro con incidentes banales.

Algo así sugieren…

Lo importante no es el sonido de la alarma sino la reevaluación tras el incidente de robo, sobre creencias y expectativas de próximos robos.

Para algunos, el dolor crónico aparece porque no se utilizan bien los fármacos analgésicos en los incidentes agudos de daño. Si se evitara el dolor agudo, haciendo lo que se debe, no habría tanto dolor crónico.

El dolor, dicen además, queda anidado en los circuitos neuronales y los va degradando, degenerando. Es un agente patógeno, como un germen o una condición tóxica, para la que ya no hay remedio.

No importa la evaluación de cada evento. No importa lo que se piense del origen del dolor, una vez cronificado. Lo que importa es que no exista, que no aparezca en la conciencia.

Prevenir ya que no se puede curar.

Analgesia, la que haga falta.

Hay que enseñar a los ciudadanos a exigirla y a los profesionales a aplicarla.

Dicen los expertos que hoy podemos quitar el dolor agudo, el generado en una incidencia de daño, pero reconocen que no podemos hacer gran cosa con el dolor cronificado.

Todo por no hacer las cosas bien cuando duele con motivo.

¿Qué hacemos con las creencias y expectativas, con la evaluación?

Pues eso: analgesia precoz, contundente, la necesaria. Hay medios. De otro modo, el dolor deja rescoldos en la red neuronal, se vuelve refractario a los analgésicos, como si fuera un germen inteligente, que ha conseguido burlar la acción de los antibióticos.

El dolor es como una infección. Hay que matar al mal bicho. No a medias sino del todo.

No sé yo…

 


2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

3 comentarios sobre “El dolor crónico no es un dolor agudo mal curado

  1. Pero esto no se refiere a la Migraña no???. Yo hay veces q estoy una semana con dolor de cabeza intentando o tomar más q para estamos o iburpofeno. Pq el maxal máx, me hace efecto pero cada vez me da la sensación de q menos y me afecta demasiado. No soy yo con esas pastillas, no puedo pensar normal y yo creo q me afecta a la memoria… En fin. Entonces no sería esto in dolor cronicicado no?

  2. Hola
    Gracias Arturo por tus entradas.
    Tengo dolor en ambos glúteo a desde hace meses. Las pruebas realizadas no se ha visto nada significativo. Hace tiempo que cambie el chip de visitar especialistas, físios, osteopatas, etc…he leído muchas entradas de este blog y de otros, leído tu libro y otros similares, tengo claro que lo cerebro evalúa mal y no tengo limitación física alguna, Corro, nada, gimnasio, bici, pádel….intenti mantenerme muy activo. En definitiva , creo conocer la pedagogía del dolor y no tengo miedo a hacer vida normal.
    El dolor continua…..ya no habría más que hacer??? se acaban las opción de mejora??
    Es cierto que debido hay preocupación y miedo a que no se pase nunca y vigilancia. Puede ser esto el.motivo se la no mejora?
    Un saludo

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