El dolor crónico es algo alucinante

Dicen los neurocientíficos, no sé si con evidencia científica o sin ella, que la percepción es un proceso alucinatorio regulado por los sentidos.

El cerebro imagina la realidad, la sueña. Construye hipótesis sobre la relevancia de la interacción del organismo (en profundidad y superficie) con el entorno y actualiza continuamente ese sueño en función de lo que va sucediendo.

Habitualmente la información sensorial y los significados que el organismo va construyendo de modo predictivo, generan contenidos de conciencia perceptivos, cognitivos, emocionales y conductuales funcionales, adaptativos. Vemos árboles, casas y personas allá donde hay materia coherente con lo que entendemos como árboles, casas o personas. En base a esa percepción, interactuamos de modo coherente, productivo, con esa materia organizada como árbol, casa o persona. Si hacemos una fotografía a ese espacio tiempo perceptivo saldrán dichos objetos.

La matriz de sensores de luz se estimulará con la luz que les llega en tiempo y espacio, generando un flujo de señales que son procesadas en diversas áreas cerebrales, dando lugar a la percepción,  coherente con la fuente de emisión de luz reflejada y absorbida, por ejemplo, un árbol.

Podemos cerrar los ojos e imaginar árboles, personas o caras. Lo conseguimos activando las mismas áreas que han procesado a lo largo de los años las señales retinianas que genera la luz reflejada y absorbida por los árboles, las casas y las personas. Sin embargo la intensidad de la activación de esas áreas cerebrales que imaginan, es baja y fugaz. Los árboles, casas y personas imaginadas se desvanecen al instante.

Durante el sueño se elimina la contención de la información sensorial. Los párpados impiden la información retiniana y el entorno del cobijo crea un espacio son poca actividad del resto de los sentidos (oído, gusto, olfato, tacto). La actividad imaginativa se libera y aparecen en la conciencia los sueños, con sus percepciones visuales, auditivas o de otro tipo, cargadas de emoción y pulsión conductual, aun cuando no podamos movernos.

La percepción de dolor en un dedo puede ser coherente con una herida reciente. El dedo herido genera moléculas que activan los sensores correspondientes. Son sensores de muerte celular consumada, distribuidos por la membrana de las neuronas que vigilan ese dedo. A lo largo de los años el organismo ha construido una interpretación de ese tipo de señales, que ha dado lugar a la percepción de dolor, proyectada en la conciencia allá donde en tiempo y espacio se ha producido la herida, la muerte celular consumada.

Estaríamos ante un proceso alucinatorio (la función imaginativa, predictiva, continua) corroborado por la información de los nociceptores (neuronas que contienen los sensores de daño consumado).

¿Qué sucede si notáramos dolor en ese dedo pero no hubiera ningún daño que estimulara los sensores de daño consumado? Sencillamente, se trataría de una alucinación que se ha desvinculado de la información sensorial nociceptiva.

– Veo una persona.

– No hay nadie. Hacemos una foto

– No me crees…

– Mira la foto. No hay nadie.

– Pues la estoy viendo.

– Es una alucinación…

Sucedería lo mismo con el dolor.

– Me duele la pierna. Tiene que haber algo que daña la pierna.

– No tienes ningún daño en la RNM.

– Pues a mí me duele.

– Es una alucinación de daño- Son muy comunes.

Las alucinaciones se disuelven cuando llega información contraria, incoherente… pero en ocasiones el poder del ámbito imaginado, cuando es relevante, puede dominar y funcionar como si en ese momento estuviéramos soñando, aun cuando estemos despiertos.

Habitualmente la integración de lo soñado y la información sensorial genera contenidos de conciencia adaptativos, productivos.

Si lo imaginado adquiere suficiente relevancia, la información de los nociceptores (no hay moléculas de daño consumado que los activen) puede ser incapaz de impedir que el sueño cerebral vaya autoalimentándose, con la carga emocional, cognitiva y conductual correspondiente.

– Me duele. Me dicen que no tengo nada donde me duele.

Desde el punto de vista de la Neurofisiología, eso es una alucinación de daño, con o sin evidencia científica.

El dolor puede ser algo alucinante.

El organismo “habla” con el YO consciente a través de su sueño continuo, la narrativa que construye. A veces con coherencia con lo que sucede y otras, sin ella, liberado de ella.

– Alucino con lo que usted dice…

 

 

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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6 respuestas a El dolor crónico es algo alucinante

  1. Julián Nevado dijo:

    Hola Arturo,
    Te sigo en cada entrada de tu blog, eres un crack. Tu aportación no tiene precio…
    Yo soy fisio y podólogo, los pacientes que acuden a mi consulta aunque sea para hacer una quiropodia y te explican que padecen dolor crónico, fibromialgia etc… les dedico (si puedo) más tiempo para ofrecerles la posibilidad de poder tratar su problema desde la perspectiva de la Pedagogia del Dolor. A ver, no siempre les digo directamente “vamos ha hacer clases para que entiendas tu dolor y así mejorarás…” más bien les explico todo tipo de ejemplos, diferencia entre daño y dolor, que el dolor no es una cuestión de tejidos o que la artrosis no es daño consumado que no necesariamente tienen que doler. Bueno, la cuestión es que intento darle la opción o la visión de que es posible mejorar.
    Arturo, me encuentro muchas veces con un muro implacable, imposible poder motivarlos a dar el paso de poder mejorar. No me desmotiva pero “cojons!!!” no es fácil desmontar todo el “adoctrinamiento” que arrastran consigo.
    Tu hija es fisio, como ya has comentado en alguna entrada o video. Supongo que a ella también le suele pasar lo mismo que a mi.
    Un saludo,
    Julián

  2. Julian: te comprendo perfectamente. Aplicar el modelo exige coraje, paciencia y habilidad. Cada paciente es distinto. No es fácil pero merece la pena.
    Mi hija tuvo y tiene las mismas dificultades que tú relatas.

    Saludos

  3. Estoy dándole vueltas a cómo expresar lo mucho que me ha gustado esta entrada pero todo lo que se me ocurre me queda corto.. así que simplemente te diré gracias muchísimas gracias Arturo

  4. Dacil dijo:

    Hay que tener en cuenta tambien que hay pruebas con microscopio que detectan microfracturas internas que solo se hacen a los deportistas, a la gente de a pie. Por mucho que nos quejemos no nos la hacen, pero no quiere decir que no tengamos nada. Tambien a mi me dijo una fisio que las resonancias no lo ven todo, que a veces segun el enfoque no se ven algunas cosas. Y ? que pasa cuando hay hinchazon, tacto anormal de una zona ( crujido segun un medico ) y la resonancia sale normal, sin daños. Por no hablar que muchas veces no se hace resonancia, y mucho menos escaner.
    Y ? las fibrosis post lesion ? ? Son fantasia ?

  5. Dacil: el dolor es siempre la consecuencia de un proceso evaluativo. El profesional, en cada caso debe valorar si existe un motivo, un daño, que explique y justifique esa evaluación de amenaza. Si no lo hay, debe centrarse en modificar el error de evaluación.

  6. Dacil: la alucinación es un componente fundamental en la construcción de la percepción, en condiciones normales.

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