Dolor músculo-esquelético

Gran parte del dolor que aflige, sin motivo justificado, a la ciudadanía, se dice que es «músculo-esquelético».

Y eso, ¿qué es?

Pues no lo sé bien. Previsiblemente, quien utiliza ese término, da a entender que el dolor surge de un aparato locomotor que sufre, por una mezcla de sobre-esfuerzo estático y dinámico y una condición degradada a consecuencia de ese esfuerzo, mantenido a lo largo del tiempo.

Algunos complementan el estrés de la carga física, con el de la carga psicológica. Ese estrés psicológico se expresa a través de una contracción muscular, «tensional», y esa tensión muscular sobrecarga, más aún, unos tejidos músculo-esqueléticos vulnerables.

La sobrecarga física y psicológica sería el caldo de cultivo que explica el origen del dolor.

Una vez que aparece, ya es tarde. Sólo cabe minimizar el esfuerzo, potenciar la protección muscular y relajar el patio psicológico. Con los años sólo se puede esperar que todo empeore.

Por si fuera poco, aparecen enfermedades sobreañadidas, misteriosas, que vuelven hipersensible la red neuronal, haciendo que las señales que llegan de tejidos degradados y sobrecargados, se amplifiquen en las diversas capas neuronales de procesamiento. Los estímulos banales, inofensivos, resultan intolerables.

Al final al perro flaco todo se le vuelven pulgas. No hay nada que funcione razonablemente bien.

¿Y las terapias?

Variopintas y abundantes. Fármacos, masajes, estiramientos, musculaciones , ejercicios, métodos, relajaciones, psicoterapias, dietas, meditaciones, reprogramaciones…

Equipo multidisciplinar.

A veces el ciudadano se siente reconfortado con tanta atención y se resigna, agradecido a la atención recibida, esperando tiempos mejores, nuevas terapias.

No siempre es así.

– No tiene nada. Es todo normal. Yo ya he hecho todo lo que está en mi mano. Le doy el alta…

Los profesionales desacreditan al paciente y su relato del dolor.

– No le tendría que doler…

¿Y el cerebro?

Dicen que es donde se generan todos los dolores, con y sin fundamento biológico.

Dicen los que así lo predican, que es bueno para el paciente saber que es así.

Educación en Biología del dolor…

– ¿Qué tiene para mi dolor?

– Explicaciones sobre su origen. El dolor músculoesquelético no existe. Lo que hace que le duela no son los músculos ni articulaciones sino la película que cada cerebro se monta sobre la amenaza que usted crea con la actividad que pretende tener.

El dolor músculoesquelético, en base a la definición de la IASP (Asociación Internacional para el Estudio del Dolor), sería aquél que aparece, en ausencia de daño real o potencial, porque es «vivido como tal daño».

Por el organismo y por quien lo habita en la conciencia, el individuo.

– No se preocupe. Le ayudaré a entenderlo y a recuperar esa actividad que su cerebro teme, sin motivo.

– Bueno. Si me funciona…


2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

2 comentarios sobre “Dolor músculo-esquelético

  1. 2000% de acuerdo, doctor!
    Y lo digo por una larga y dolorosa (nunca tan bien dicho) experiencia, tanto propia como de queridísimos familares

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