2018. Sin miedo y con conocimiento de causa.

  2017 se nos va. No sé si ha dejado más o menos dolor injustificado que su precedente 2016 y si el ya nervioso e inquieto 2018 va a traernos más o menos de lo mismo. Parece inevitable aprovechar el último día para hacer propósitos y formular deseos, aunque lo hagamos por pura inercia, sin excesiva confianza en que tengamos éxito. 2017, con toda seguridad, nos ha aportado más conocimiento sobre organismo y sus cuitas. Los nuevos datos sobre dolor son inabarcables. No da tiempo para acabar todos los platos servidos y, mucho menos, para degustarlos, masticarlos y digerirlos con …

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Migraña. Perder la inocencia

  Dicen los expertos que la migraña es una enfermedad genética, que condena a quien la hereda a padecer de por vida crisis de dolor de cabeza, nauseas-vómitos e intolerancia sensorial, cuando así determine un estado anómalo de hiperexcitabilidad de grupos neuronales del cerebro, aún no bien identificados. Recomiendan aceptar la condición congénita y protegerse con el escudo de una vida ordenada y frugal, física y psicológicamente. Nada de excesos ni defectos. Lo justo, y con moderación. Los pacientes de migraña no han hecho nada malo para merecer su condición. Les han traído al mundo con los genes puestos y …

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«La información»

La alimentación, la digestión, el metabolismo, la respiración, la circulación… son funciones importantes, vitales. El ciudadano hace cábalas sobre ellas. A veces la digestión es lenta o mala, la sangre no circula, no respira lo suficiente… Eso piensa y parece. La información es otra función importante. No sólo de glucosa viven las células sino también de la información que les afecta en el día a día. Por el árbol circulatorio no sólo fluyen nutrientes y oxígeno. La sangre está cargada de mensajes que indican a los órganos cómo deben funcionar. Cada latido cardíaco está influido por esos mensajes. Hacen que …

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Receptores de dolor

  Lamentablemente, muchos textos de acreditada alcurnia y prestigio nos hablan de «receptores de dolor», unos supuestos artilugios moleculares, ubicados en la membrana de las neuronas que detectan el daño consumado o inminente de los tejidos que vigilan, así como estados físicos (térmicos, mecánicos) y químicos, potencialmente letales. Parece como si los tejidos dañados rezumaran un ¡ay! molecular o un SOS, también molecular, cuando están en peligro inminente de daño. Las células generarían dolor cuando están en apuros. Ese dolor sería detectado por neuronas vigilantes del lugar y codificado en un tren de «señales de dolor» que llegaría a diversos …

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Fisios. ¿Se ha despertado el gigante?

  Hace ya unas cuantas lluvias sugirió Patrick Wall que la Fisioterapia era el «gigante dormido del tratamiento del dolor». Vivimos tiempos de cambio de paradigmas que exigen que despertemos: El dolor no informa, necesariamente, del estado de salud de los tejidos. En muchas ocasiones desvela lo que el organismo se imagina de ese estado, desde un desvarío catastrofista, alimentado por la instrucción de múltiples expertos alarmistas. Un porcentaje sustancial de ciudadanos reside en un organismo razonablemente normal, útil para la movida cotidiana, pero el dolor y el cansancio impiden el ejercicio del derecho a la actividad. Moverse está penalizado. …

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Daño muscular

  Todos los tejidos (células y espacio extracelular) pueden morir por impacto de un agente o estado incompatible con la supervivencia. Temperatura extrema, compresión-estiramiento, ácidos, infección… pueden acabar con la vida de una célula competente, sana. Esa muerte inopinada e improductiva libera al espacio extracelular una peligrosa química que puede extender el peligro a toda la vecindad celular. El sistema neuroinmune detecta el evento y reacciona con la respuesta inflamatoria. El músculo no es una excepción. Puede quemarse, desgarrarse, machacarse… o no recibir el aporte de energía necesario para cumplir con la compleja tarea de la contracción-relajación, entrando en este …

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