El dolor no es una decisión sino una consecuencia.

Tendemos a hablar de la actividad cerebral como si en el interior del cráneo hubiera un «centro de decisiones», una asamblea de neuronas que sopesa informes, memorias, creencias y expectativas, temores y deseos, y «decide», libera una orden dirigida a músculos, glándulas y vísceras. Esa orden a veces va dirigida intencionalmente al individuo consciente comoSigue leyendo «El dolor no es una decisión sino una consecuencia.»