Jugar

Tocar un instrumento se expresa en otros idiomas como «jugar» (con) el instrumento (play, jouer). Cuando se trabaja una partitura se juega con ella. Se analiza, se interioriza y visualiza el movimiento de las manos desde una relajación completa corporal, que permita el juego libre de las articulaciones, antes de proceder a la ejecución. Hay que eliminar el miedo al error como referencia, dejar que fluya la emoción musical. Con el dolor sucede lo mismo. Una vez descartado un daño que justifique la protección de la zona dañada mientras se repara, hay que jugar (con) el dolor: relajar la zona …

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Dolores alucinantes

Todo lo que percibimos emerge en la pantalla de la conciencia como resultado de la actividad continua de la red neuronal, conectada a cada rincón del organismo y al entorno a través de diversos canales sensoriales. En esa red se funden señales de lo que sucede en cada instante con lo que el conocimiento y el miedo han construído desde el pasado hacia el futuro. No existe una jerarquía. A veces mandan los hechos, las señales sensoriales, y otras el organismo y su entorno imaginado. A veces se imponen los miedos y otras la racionalidad. El dolor, como cualquier otra …

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En conciencia

El problema fundamental de la comprensión del dolor radica en la conciencia. Como individuos recibimos en el salpicadero privado del organismo, en la pantalla de la conciencia, el fluir del proceso evaluativo continuo, expresado en forma de pensamientos, emociones, percepciones y acciones, desde una codificación común. No tenemos ni idea de cómo la actividad conjunta de la red neuronal da lugar a esos contenidos de la pantalla, cómo aparecen las distintas cualidades (qualias) perceptivas: «lo verde», «lo dulce», una casa, una persona sonriente, el dolor, la tristeza. Lo mismo vale para las ideas y las acciones. Una neurona es una …

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El dolor no es una decisión sino una consecuencia.

Tendemos a hablar de la actividad cerebral como si en el interior del cráneo hubiera un «centro de decisiones», una asamblea de neuronas que sopesa informes, memorias, creencias y expectativas, temores y deseos, y «decide», libera una orden dirigida a músculos, glándulas y vísceras. Esa orden a veces va dirigida intencionalmente al individuo consciente como una diana más. El cerebro «decide» implicar al individuo, motivar una conducta determinada. Realmente no hay un ámbito jerárquico de decisión que resuelve trasladando al individuo el resultado de las evaluaciones sino una especie de frontera o umbral que la actividad continua de la red …

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