San Martin. Centro no migrañoso

El Centro de Atención Primaria de San Martín de Vitoria celebra estos días sus 25 años de historia.

Lo conocí cuando me jubilé y pusimos en marcha los grupos de pacientes de migraña a instancias del Dr Aguirrezábal. De eso hace ya cinco años.

Fue la primera experiencia con la Educación en Neurofisiología en migraña. No conozco otro lugar en el mundo en el que se aplique esta estrategia.

El porcentaje de beneficio sustancial (menos dolor, menos fármacos y más libertad cotidiana) ronda el 70%.

La intervención es económica y simple. Un aula y un proyector y unos doctores que colaboren. Cuatro clases de hora y media y una revisión a los dos meses.

Los alumnos son pacientes bregados en la lucha con la migraña. Han probado de todo sin mucho éxito. Algunos llegan ilusionados y otros recelosos pero dispuestos a probar lo que sea.

Aunque no todos mejoran, en general agradecen la intervención. El abandono es algo superior al 10%.

Teóricamente podría controlarse la migraña, dejar de existir. Bastaría con eliminar el miedo irracional de los circuitos neuronales al daño físico. Ahí radica la dificultad: es fácil inyectar miedo y difícil erradicarlo.

Una campaña decidida por parte de Osakidetza (Servicio Vasco de Salud) de educación en neurofisiología reduciría la incidencia de migraña en la población de modo sustancial.

Hay cursos de natación, de educación vial, de alimentación saludable, programas de todo tipo en Centros de Salud y Sociales, cuyo objetivo es el de dotar al individuo del conocimiento y habilidades para afrontar la vida de un modo más seguro y eficiente.

¿Por qué no una campaña intensiva y extensiva de educación en Neurofisiología?

El ciudadano gestiona el dolor desde un marco de afrontamiento basado en supuestos dogmas cuya falsedad ha desvelado la Neurociencia. Todo tipo de mitos y falacias guían las decisiones del sistema neuronal defensivo,  a favor de lo que la cultura y el marketing predican como bueno aun cuando sea contrario a lo que la ciencia ya ha desenmascarado.

El paradigma de un organismo biológicamente vulnerable y un usuario que no lo cuida debidamente domina el panorama, en beneficio del mercado.

Los políticos y gestores temen meterse en charcos. Prefieren nadar en aguas conocidas y socialmente bendecidas. Rehuyen la búsqueda de novedad para evitar el daño propio.

Los alumnos de los cursos de migraña conocen perfectamente la reacción de sus allegados cuando les comentan la experiencia del curso. Domina el rechazo. El ciudadano defiende lo que la cultura le ha enseñado a defender y se resiste a entrar en razones. Bendicen cualquier terapia por descabellado que sea su presunto fundamento pero desconfían de lo que no tienen noticia.

A los cursos acuden profesionales (psicólogos, médicos de atención primaria, fisioterapeutas, enfermeras). Ningún neurólogo, hasta el momento. Comprueban que lo que allí se ofrece tiene su fundamento y es eficaz.

La migraña no es algo que deba combatirse con terapias por parte de especialistas. El propio paciente es quien debe gestionarse pero para ello necesita comprender lo que sucede y ver que es víctima del miedo.

El Centro de San Martín es pionero en la lucha contra la migraña, no a favor de ella. Desconocemos el futuro pero nadie podrá quitarle el mérito de haber sido el primer lugar del mundo en el que se trabajó desde la educación para erradicar el infierno del sufrimiento irracional.

En San Martín hay conciencia de la importancia de la labor en Atención Primaria. Saben perfectamente que son ellos los que instruyen a sus pacientes, les “empoderan”para gestionar sus decisiones en materia de salud.

El sistema inmune genera anticuerpos. Debieran cebarse sólo con los malos bichos y no con las células propias.

El Sistema Nervioso genera creencias. Debieran protegernos de falacias y miedos injustificados y no alimentarlos.

San Martín, 25 años.

No es una cuestión sólo de tecnologías punteras.

En este caso se trata de conocimiento puntero. Sólo hace falta facilitar su difusión y aplicación.

Un aula y un proyector. Unos médicos apasionados en la tarea.

El resto lo ponen los pacientes.

San Martín. ¿Migraña? No, gracias.

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
Esta entrada fue publicada en Medicina y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a San Martin. Centro no migrañoso

  1. Javier Ochoa dijo:

    ¿Migarña? NO, gracias. ¿san Martín? SI, Y MIL GRACIAS.

  2. Javier Ochoa dijo:

    Ya se me está olvidando hasta escribirlo, Migraña.

  3. Javier Ochoa dijo:

    Buena señal ¿no?.

  4. marcelino dijo:

    Quizás la respuesta está en que para todo hace falta dinero. Aunque en el caso de la formación la inversión es mínima, no hay ningún laboratorio o entidad privada que esté dispuesta a invertir un euro sin retorno (no ha pastillas que vender)
    Y en cuanto al dinero público, pues algún político o funcionario se tendrían que mojarse y no hay muchos dispuestos.
    Mi hijo, Iban ya ni se acurda de las migrañas gracias a un curso al que acudimos juntos en Vitoria.

    Animo

  5. Genial la iniciativa! Donde se pueden los días de las charlas y los horarios? Muchas gracias por todo.

  6. Montserrat dijo:

    Muchas felicidades! Y que sigáis cumpliendo muchos más… Bueno, solo los necesarios, Hasta que todo este conocimiento se expanda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s