Mejor no preguntarse

 

Dicen que “lo mejor es enemigo de lo bueno”. En ocasiones así es. En otras, justo lo contrario. Hay refranes para justificarlo todo.

Es bueno construirse preguntas y hacerlas pero no siempre hay respuestas disponibles.

El dolor es una percepción que nos exige una explicación, una causa.

Rumiamos hipótesis que oscilan entre lo nimio y lo terrible y manejamos una serie de respuestas provistas por la cultura popular y por el escurridizo y potencialmente engañoso sentido común.

– Tengo migraña. Me viene de familia.

– Es una enfermedad genética.

El experto ratifica la hipótesis. Uno lleva la migraña en la sangre. No hay nada que hacer salvo buscar terapias de alivio.

– No conozco a ningún familiar con migraña. ¿Por qué la tengo yo?

– Le ha tocado. Es usted la primera. Puede que sus hijos sean también migrañosos.

En este blog defendemos la tesis de que la genética no es nada si no se expresa y que lo que en cada uno se expresa depende de muchos factores que interactúan de modo complejo, de modo que no siempre disponemos de respuestas.

– La migraña se aprende. No sólo hay genes. Está la cultura, la imitación, la instrucción de expertos…

– Yo nunca había oido hablar de migraña hasta que empecé a padecerlas.

La migraña emerge de una compleja interacción de factores genéticos y aprendidos. El aprendizaje de las cosas del organismo es básicamente inconsciente e involuntario. No podemos conocer los pasos de ese aprendizaje natural.

La explicación cultural no siempre se acepta por quienes no disponen de antecedentes familiares.

Paradójicamente la aceptan mejor quienes sí han tenido familiares migrañosos.

– Claro. Yo veía a mi madre sufrir las crisis y aprendí a tenerlas. Siempre me habían dicho que eran los genes y me lo he creido.

Si la explicación no satisface, la pregunta queda en el aire ofreciendo resistencia a aceptar lo que se explica y buscando otro tipo de respuestas y soluciones.

– No me convence.

No es bueno rumiar circularmente la objección. Mejor sería librarse de ella y centrarse en el objetivo desde el marco de la explicación cultural.

Muchas veces las respuestas no convencen porque no se ajustan a nuestros temores o deseos o, simplemente, porque esas respuestas son novedosas, ajenas a nuestro bagaje de conocimiento, repudiadas socialmente.

– Me han dicho que la migraña se aprende. ¿Qué me dices?

– ¡Qué cosas! ¿Por qué no pruebas con la acupuntura?

El cerebro aborrece la incertidumbre y prefiere a veces quedarse con una explicación conocida y no andar por caminos desconocidos. La acupuntura, los meridianos energéticos, es una propuesta aceptable: te pinchan en unos puntos y te reorganizan el flujo de la energía vital. Lo de la cultura no es una propuesta creíble.

– Me despierto muchas veces con dolor, luego no soy yo la que construye el dolor con el pensamiento.

Es otra objección frecuente. No siempre la respuesta convence.

– El cerebro necesita apagar la conciencia para procesar la información pendiente. Necesita librarse de usted para ordenar ideas. Mientras usted está dormido el cerebro piensa, preferentemente sobre contenidos potencialmente peligrosos. De esos contenidos puede surgir en cualquier momento el dolor. El cerebro le despierta con el recado del dolor preparado.

No siempre la explicación satisface.

En los cursos intentamos aportar información para cerrar las preguntas con respuestas aceptables y asumibles. A veces quedan objecciones sin rematar. Mejor sería librarse de ellas. Es mejor renunciar a disponer de una respuesta convincente que aceptar en el futuro cualquier otra disfrazada de veracidad.

– No has dormido bien y por eso te duele.

O…

– Son las cervicales.

– Es la articulación de la mandíbula.

Lo mejor es, a veces, enemigo de lo bueno.

Mejor, a veces, dejar de hacerse preguntas y tirar para adelante con lo puesto.

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Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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2 respuestas a Mejor no preguntarse

  1. flor dijo:

    Efectivamente cada día comprendo mas sus entradas, me llego a pasar asi; mentalice tanto mi cerebro de manera inconsciente que aveces sucedía algo y decía “mi madre me heredó esto” porque quizá había pasado ella algo similar y todo eso yo lo repetía de manera inconsciente pero no me estaba dando cuenta que lo q realmente estaba haciendo era programar mi cerebro para que así sucediera ,ahora ya lo entendí y lo que menos quiero es seguir dándole ese alimento erróneo a mi cerebro. Gracias dr. Arturo

  2. Gabriela dijo:

    me encantan sus artículos . Saludos desde Uruguay !

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