Pedagogía en Biología del dolor y Terapia cognitivo conductual

Hay muchas maneras de des(a)preciar la Pedagogía en Biología del dolor. Una de ellas es afirmar que no es mas que una forma de Terapia cognitivo-conductual y que, por tanto, no dice ni aporta nada nuevo.

No estoy de acuerdo. Veamos:

1) La Pedagogía no es, intencionalmente, una terapia. Se limita a instruir al paciente en los procesos básicos de los sistemas defensivos del organismo, muy especialmente en la función evaluativa cerebral y en la posibilidad del error en la activación de programas defensivos. No se centra en el individuo sino en el organismo humano, con un acento en la dependencia cultural de la conectividad cerebral.

2) Se interpreta la conducta del paciente desde la perspectiva de las propuestas defensivas del organismo, considerando el dolor como una acción premotora cerebral, es decir, una propuesta conductual hacia el individuo. Este puede responder de muchos modos.

3) Se considera (en principio) al paciente como una persona psicológicamente normal y se centra el análisis en la carga patologizante de la cultura.

4) Se aborda el problema del dolor desde la perspectiva moderna de la Neurociencia criticando en profundidad los modelos aun vigentes.

5) Se da una especial importancia al aprendizaje, a través de la imitación e instrucción.

Se trata, por tanto, de una intervención centrada en el organismo y en la cultura en la que este se cría (aprende). El individuo consciente, atento y colaborador es parte fundamental del proceso. Es un colaborador parcialmente consciente del proceso, necesario, aunque no siempre suficiente.

Las terapias externalizan la solución, potencian la convicción de patología y la necesidad de la ayuda externa.

La Pedagogía internaliza el problema, potencia la convicción de salud y trata de minimizar la necesidad de ayuda externa.

Las cogniciones consideradas en la Pedagogía son radicalmente opuestas a las de la Terapia cognitivo-conductual.

La Pedagogía contempla la intervención multidisciplinar pero desde un marco teórico compartido, coherente con los postulados actuales de la Biología.

La terapia cognitiva identifica falsas creencias del individuo pero no estudia las falsas creencias de las teorías oficiales y/o alternativas

La Pedagogía se centra en las falsas creencias culturales, en ocasiones sancionadas por los expertos como verdaderas, aun con evidencia actual de no serlo.

Una vez descartado el daño-enfermedad relevante, en sentido clásico, se considera que el paciente reside en un organismo razonablemente sano, gestionado (alertado-defendido) por un cerebro equivocado.

En la Terapia cognitivo-conductual se respeta la etiqueta diagnóstica “física” (p.ej. migraña, fibromialgia…) y se trabaja para lograr una conducta adaptativa desde la aceptación del criterio de enfermedad.

En la Pedagogía se interpreta la etiqueta como un error evaluativo (cerebral) y se trabaja para conseguir la convicción de salud (en sentido clásico).

El organismo, la red neuronal, es un sujeto físico pero genera estados psicológicos (memoria, atención, alerta, miedo, sensibilización, habituación, predicción…) y, por tanto, es susceptible a la psicopatología propia, que coexiste con un individuo psicológicamente normal.

Las Terapias se apoyan en la evidencia científica (estadística) de su eficacia y en los protocolos sancionados por los expertos. No analiza la influencia de las expectativas y creencias en los estudios.

La Pedagogía se apoya en la evidencia del conocimiento científico de los procesos biológicos básicos y se apoya en los pocos trabajos que consideran la aportación de las expectativas y creencias.

Para algunos todo esto de la Pedagogía es pura charlatanería. Una charlatanería además muy poco eficaz y que se desentiende del paciente real, perdida en filosofías baratas que no cuentan con el apoyo de la evidencia y de los cánones.

Los que critican la Pedagogía debieran saber que ellos también la están aplicando a manos llenas, con más recursos y con más soporte mediático e institucional.

El problema no es Pedagogía sí o no. El problema es si lo que enseñamos se ajusta a la verdad desde lo que sabemos de la Biología y, sobre todo, si lo que enseñamos es ofensivo, inofensivo o liberador, si cultivamos la intolerancia del organismo o le ayudamos a interpretarse como un espacio suficiente para que resida en él un individuo confiado, tolerado.

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Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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5 respuestas a Pedagogía en Biología del dolor y Terapia cognitivo conductual

  1. Javier Ochoa dijo:

    “Las terapias externalizan la solución, potencian la convicción de patología y la necesidad de la ayuda externa.”

    “La Pedagogía internaliza el problema, potencia la convicción de salud y trata de minimizar la necesidad de ayuda externa.”

    Verdad absoluta. Felicidades, muy buena entrada.

  2. Manolo dijo:

    Absolutamente clarificador. Necesario. Contundente. No solo entendemos las diferencias sino que las hemos comprobado.
    Un millón de gracias !

  3. Dr Arturo cada vez mas claro. Pregunto: ‘¿si la terapia conductual se sustenta en los postulados de la biología del dolor expuesta por usted, acaso no es una formula eficaz que se apoyan nutamente? Me parece que la pedagogia del dolor para la atención a fibromialgicas como yo tiene: 1 componente biologico teorico conceptura, 2. un componente psiciologico ( a ser construido con mas precision) 3. Un componente fisico: fisoterapia, yoga, taichi.
    Esta triada aborda la esencia de lo que es el ser humano: cuerpo, mente, y espiritu. Esto es una debate milenario filosófico.

    Destaco que el punto de partida es su gran aporte a la biología del dolor, pero también hay el componente cultural sus entornos sociales que ayudan a enfermar.

    Einsten ya dijo: es mas fácil romper un átomo que un prejuicio.

  4. Arturo, publique un libro: El cerebro político del Ecuador 1830-2012.. Me introduzco en la la incipiente neuropolitica. Me gustaría enviarle a su mail, cual es? Gracias

  5. Cristina dijo:

    Hola Arturo,
    A mi particularmente me parece muy liberadora la pedagogía que propones. Nos dices que no estamos enfermos por padecer una migraña solamente estamos cometiendo un error de evaluación de una señal. Estamos por encima de la supuesta enfermedad. Entiendo que buscar el origen nos proporciona la solución.
    A lo mejor te suena raro, pero a mi me molesta mucho que a los pacientes se les considere débiles. Las personas tenemos capacidad para superarnos siempre.

    Gracias!

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