El dolor como alucinación de daño

Estamos instalados en la idea de que el cerebro es un órgano que responde a los estímulos. Si no hay estímulos, no hay respuestas. Sólo un ronroneo de fondo que identificamos con el YO pensante, vaporoso, mental, inmaterial, imaginativo.

Si duele es que hay un estímulo doloroso que llega al cerebro y lo activa. El dolor genera pensamiento, reflexión pero no al contrario. Pensar es indoloro.

No es así.

El cerebro es un órgano rumiante que procesa siempre sus archivos, los actualiza, reconsidera. Cada estímulo deja una huella en los circuitos y esa huella entra a formar parte del proceso reverberante del pensamiento.

El cerebro imagina, anticipa la realidad y lo hace reactivando levemente la conectividad que generaría la propia realidad. Habitualmente esos contenidos imaginados son identificados como tales y se limitan a generar el ronroneo pero en ocasiones adquieren la potencia de activación necesaria y suficiente para aflorar a la conciencia como percepciones sin que en ese momento haya estímulos, señales sensoriales.

La proyeccion de una percepcion sin estímulos reales es una alucinación, algo que el cerebro hace continuamente para solucionar las deficiencias de la información sensorial.

Para el individuo la percepcion alucinatoria tiene la misma apariencia de realidad que la que proviene de una estimulación sensorial. Una persona en la alucinacion es, perceptivamente, igual a una persona real.

Un dolor generado en el proceso imaginativo es tan dolor como el generado por un tren de señales de daño actual.

En la alucinación hay un desequilibrio entre los contenidos imaginados y la informacion sensorial. Si la  alimentacion sensorial falla se facilita el proceso alucinatorio. Puede haber alucinaciones visuales por escasa vision y auditivas por escasa audicion. La deprivacion sensorial exige un mayor esfuerzo imaginativo.

En condiciones de sensorialidad normal la imaginacion puede desbordar la contencion sensorial y generar percepcion, por ejemplo, dolor.

Lo que contiene e impide la alucinación es un proceso imaginativo razonable, con sentido común. Lo que facilita la percepcion alucinatoria es justo lo contrario: una imaginacion alimentada por creencias y expectativas desviadas hacia universos alejados de la realidad, en cada momento, lugar y circunstancia.

El cerebro migrañoso es un cerebro que concede a la posibilidad imaginada de daño más atención, más probabilidad, de la que le corresponde.

El cerebro del dolor crónico es un cerebro que imagina sobre la base de unos tejidos frágiles, vulnerables y unas acciones del individuo peligrosas.

Saber que una alucinación es una alucinación es fundamental. Pensar que lo alucinado responde necesariamente a una estimulacion sensorial que lo alimenta genera una estructura circular de pescadilla que se muerde la cola.

Dicen los expertos que para que duela la cabeza tiene que haber algo que genere “señales de dolor” en el trigémino. Puede que el cerebro sea el causante inicial pero sólo aparece dolor si la actividad de los “generadores cerebrales” dispara las terminales sensoriales. Sólo entonces habrá dolor.

El dolor sería no una alucinación sino una consecuencia de una activación patológica de señales. El cerebro enciende la condición migrañosa. Esa misteriosa condición sensibiliza las terminales trigéminovasculares. Las terminales liberan trenes de “señales de dolor” y aparece el dolor en la conciencia.

Se sigue sin aceptar la posibilidad de la generación de dolor, en ausencia de señales. Se sigue negando la condición alucinatoria de algunos dolores.

Este lunes iniciamos el trabajo pedagógico con grupos de migraña en el Centro de Atención Primaria de San Martín, esta vez dentro de un programa de investigación aleatorizado.

Con la Pedagogía se intenta restablecer el equilibrio entre imaginación y sensorialidad. Para ello hay que disolver el miedo alimentado por dinámicas biológicas ancestrales y una cultura que sigue instruyendo al ciudadano en un modo que dinamiza la prepotencia de la imaginación.

La migraña es una locura de dolor. El dolor es alucinante…

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Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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31 respuestas a El dolor como alucinación de daño

  1. danivj dijo:

    ¿La alucinación es un fenómeno frecuente? Pensaba que era algo extraño.
    Por otra parte existen alucinaciones (visuales, auditivas…) que son cuestionadas por los sujetos que las sufren al no encajar en el contexto en el que se hayan, hay otras que son vividas como auténticas certezas. ¿Podríamos diferenciar en el paciente estas dos situaciones en la alucinación de dolor?

  2. danivj: pues sí: el relleno alucinatorio forma parte de las percepciones comunes y se describen alucinaciones más formadas, fuera del contexto de la patología, en un porcentaje considerable de la población.

    En el dolor alucinatorio el individuo no sabe criticarlo. Más bien lo contrario. Sostiene que algo tiene que haber para que duela… Ahí reside la importancia de la Pedagogía: dotar de una herramienta que inyecte racionalidad en el proceso, inevitable, de la imaginación

  3. RODRIGO dijo:

    Aunque se trata de un proceso indoloro, y no sé si está dentro del tema ¿qué opina de los acúfenos subjetivos, esos ruidos que solo existen en el sujeto? ¿se pueden entender como alucinaciones de misma naturaleza que el dolor al ue se refiere? ¿Cómo un recuerdo de frecuencias que ya no escucha el afectado que se mantiene activo en las neuronas? Parece que se podrían hacer desaparecer gracias a la plasticidad neuronal. ¿Tiene opinión al respecto?
    Muchas gracias

  4. RODRIGO: el sustrato neuronal de los acúfenos es el mismo que el del dolor. Los pacientes de la Asociación de tinnitus conocen bien esa cuestión y saben que el trabajo atencional de desensibilización, con la consiguiente plasticidad, es su mejor herramienta para dejar de padecerlos.

    Saludos

  5. Sergio dijo:

    Creo que las alucinaciones están colectivizadas y creo que desde el punto de vista digamos filosófico han formado la realidad compartida por todos, escapar de ellas o reconocerlas como tales (porque no solo existen en lo referido al dolor sino en todos los ámbitos de la vida) significa también un aumento de la posiblidad de sentirse enajenado, eso es ajeno a lo que viven los demás, lo que puede conllevar una dolorosa experiencia de aislamiento e incomprensión, que puede explicar en parte el porqué de tanta resistencia al cambio.

    Esta es la dificultad que veo, la persona con dolor crónico sin causa aparente, no es un marciano que ha caído del espacio, es la expresión o la manifestación de una “enfermedad” alucinatoria global.

    Un ejemplo sencillo, el término “pinzamiento”, pudo ser en su origen la forma en que un paciente intentó describir a su médico el dolor que tenía. Imagina algo que coge a un nervio y no lo suelta. El médico interioriza la idea, y cuando viene otro paciente con un dolor similar le dice: “Usted lo que tiene es un pinzamiento” colaborando de esa manera en la propagación de la alucinación.

  6. Lucía dijo:

    Hola
    Me acaban de diagnosticar colitis ulcerosa y me gustaría saber si esta enfermedad tiene alguna relaciòn con todo lo que se comenta en este blog sobre el miedo somático.

    Gracias por el blog y enhorabuena.

  7. Lucía: la colitis ulcerosa, al igual que la enteritis regional, es una enfermedad inflamatoria de origen inmune. Al igual que sucede con la red neuronal, el sistema inmune puede generar errores de activación y liberar respuestas defensivas innecesarias. En los errores neuronales podemos intervenir con la pedagogía pero los errores del sistema inmune son menos accesibles a la corrección a través del conocimiento, si es que lo son en alguna medida. Sin embargo ambos sistemas (inmune y neuronal) están fuertemente interrelacionados y cualquier alerta neuronal puede facilitar el error inmunológico. Por ello es importante tratar de mantener el tono neuronal de vigilancia y alerta en un nivel bajo aunque el problema resida fundamentalmente en la red inmune.

    Saludos

  8. Romero dijo:

    ¿Como se puede lograr mantener el tono neuronal de vigilancia y alerta en un nivel bajo? ¿El trastorno de ansiedad generalizada existe realmente o es una etiqueta equivocada y una forma errónea de plantear el problema? Gracias.

  9. Romero: esa tarea forma parte de la vida de cada cual. Vivir es interpretar, atribuir relevancias, valores, gestionar deseos y temores, dar y quitar importancia a lo que sucede o pueda suceder dentro y fuera del organismo, a lo que opinen y hagan o dejen de hacer los otros… No se trata de mantener bajo el nivel de alerta sino de que sepa activarse y desactivarse ante contenidos reales. Para rebajar el nivel tenemos los ansiolíticos, el alcohol o cualquier otra solución externa. El trastorno de ansiedad generalizada es una etiqueta que los psiquiatras ponen para definir un estado disfuncional de activación de la alerta. No se trata de una enfermedad en el sentido tradicional sino de un estado, potencialmente modificable por nuestro esfuerzo e implicacion.

    Saludos

  10. Romero dijo:

    ¿Tiene alguna opinión sobre el entrenamiento autógeno de Schultz? Dicen que en cuestión de meses es capaz de producir cambios importantes incluso a nivel cerebral.

    En cuanto a los ansiolíticos la cosa es que si tomo lo necesario para rebajar la ansiedad de manera efectiva, me quedo en un estado de mucha dificultad para la realización de tareas, por esa razón los utilizo de manera muy puntual, no son satisfactorios para mi.

    En cuanto al alcohol entiendo perfectamente que se refiere a que es un método utilizado de forma general para rebajar la ansiedad en mi opinión principalmente la social, por eso no suele faltar en las fiestas ni en las reuniones. Le comento esto porque habrá algún mal pensado detractor suyo que lea su comentario y le acuse puritanamente interesada de recomendar el uso del alcohol.

  11. Romero: me informé sobre el entrenamiento autógeno en mis años de residente y llegué, incluso, a hacer algunos ejercicios. Cualquier herramienta que nos permita gestionar y moderar las respuestas somáticas inadecuadas es bienvenida. No soy partidario de utilizar ansiolíticos como remedio de fondo pues inevitablemente rebajan la capacidad de autocontrol.

    Evidentemente no recomiendo el alcohol como fórmula. me limito a constatar que es una vía al uso de despistar ansiedades varias.

  12. Santiago dijo:

    En las resonancias funcionales no se puede diferenciar un dolor alucinado de otro real. Las pruebas de imagen del aparato locomotor tampoco son concluyentes puesto que la aparición de una hernia discal, por ejemplo, no quiere decir nada, muchas personas las tienen sin saberlo. La opinón médica tampoco, ya que la mayoría de ellos no están preparados ni están a la última en lo relativo al dolor y al cerebro, por lo que lo que suelen transmitir mas miedo y confusión.

    Mediante la pedagogía el paciente podrá poner en tela de juicio al sistema imperante y la veracidad de su problema, llegará a dudar claramente de que si lo que tiene parte de un origen justificado.

    Entonces todo pasa comprobar por si mismo si es capaz de hacer las cosas y los movimientos temidos y evitados durante años, es la única forma posible, se tiene que exponer y arriesgarse. ¿Que ocurre si vuelve el dolor inmovilizante? ¿Cómo podrá saber que su cerebro no dió su permiso y no fué una lesión la causa? El paciente vive en una confusión permanente, en un barullo de percepciones y de informaciones contradictorias, ya no distingue lo real de lo imaginado, duro panorama le espera.

  13. Rodrigo dijo:

    Gracias por su contestación, con la que ya identificaba a la mejor solución al fenómeno del acúfeno (probablemente síntoma de malestar deL SNC). Por otro lado, y para los situacione de exceso de excitabilidad neuronal, ¿que opina del consumo de aminoacidos como GABA y glicina, como inhibidores de estaactividad, en vez del consumo de ansiolíticos y tranquilizantes? ¿Y de la activación de la plasticidad neuronal mediante el estímulo del nervio vago, aparte de la técnica pedagógica-psicológica?

    Muchas gracias por ofrecernos esta apasionante y humanista manera de abordar el dolor y derivados.

  14. danivj dijo:

    ¿Qué hay acerca de la alucinación de salud?

  15. Rodrigo, tomo prestada esta frase de una entrada, “el cerebro baila las cifras de todas estas sustancias (GABA, serotonina, dopamina….) en base a sus decisiones”.
    A mí es que los suplementos no me sirven ni de placebo.
    Perdón la intromisión 🙂

  16. danivj: lo que percibimos es el resultado de un proceso selectivo de la red en el que se filtra lo que se considera irrelevante y se proyecta aquello que es evaluado como significativo. Si no hay síntomas, aun habiendo enfermedad (es lo que se podría entender como una “alucinación de salud”) quiere decirse que el sistema de vigilancia no ha valorado los datos sensoriales internos como preocupantes o indicadores de peligro.En los procesos alucinatorios hay un error evaluativo, bien sea positivo (falsa alarma) o negativo (ausencia de alarma).

  17. Sergio. creo que has descrito bien el esquema que genera los bucles de retroalimentación de creencias erróneas que generan la percepción alucinatoria de daño. Los profesionales son los responsables del mantenimiento de ese estado alucinatorio global que consolida las etiquetas (pinzamiento, contractura, desgaste, roce…)-

  18. neptuenk dijo:

    ¿Los llamados síndromes de atrapamiento tambien se pueden considerar de caracter alucinatorio? ¿Un tendón puede atrapar un nervio? A mi el término “atrapamiento” me suena a alucinación.
    Pero en el caso de que si pueda pasar, ¿Hay alguna manera de diferenciar los casos verdaderos de los casos falsos?
    Para el que no lo sepa, me refiero por ejemplo al síndrome del tunel carpiano, o cuando en el codo o en la ingle se dice que un tendón afecta a un nervio.

    Gracias.

  19. Rodrigo dijo:

    Antoniojesusruiz,

    No hay nada que diculpar, es un lugar de encuentro. Respecto a mi experencia, el GABA, por ejemplo, si que me ha permitido relajar mis estado de hipersensibilidad ante un fenómeno nuevo, el acúfeno. Y este relajamiento neuronal me significa una percepción menor del mismo e influye en la capacidad de asociarlo como algo neutro y no negativo, con lo que el malestar ha disminuido de manera muy considerable. Probablemente para el dolor en si (al igual que para el acúfeno en si) no afecte nada, pero para la percepción (o actitud, que depende del estado de hipervigilancia del SNC). Si el consumo de alcohol, cómo se dice, si que tiene un efecto de despiste de ansiedades varias, aunque tenga efecto rebote en el SNC (es un depresor), ¿por qué el consmo de GABA no lo va a producir? Precisamente el consumo de alcohol aumenta los niveles de GABA (de ahí también su efecto relajante), y en uno de los tratamientos farmacológicos para tratar el alcoholismo, el fármaco aumenta los niveles de GABA, para desincentivar el consumo de alcohol….
    La glicina también fomenta la producción de neurotransmisores inhibitorios…y todos estos productos no tienen efectos secundarios. No son placebos, cómo tampoco es un placebo el consumo excesivo de glutamato, que bastante nervioso te va a dejar con el tiempo. Sómos lo que pensamos, lo que hemos vivido, y lo que consumimos…Saludos

    Saludos

  20. neptuenk: en los síndromes de atrapamiento, un nervio sufre estrés mecánico en su paso por una estructura anatómica, generalmente articular. Hay pruebas objetivas de ese sufrimiento evidenciadas por electroneurografía (enlentecimiento-bloqueo de conducción y degeneración axonal). Sin embargo existen evidencias de que también intervienen factores de sensibilización central. Hablar en estos casos de alucinación no me parece apropiado.

  21. neptuenk: en los síndromes de atrapamiento, un nervio sufre estrés mecánico en su paso por una estructura anatómica, generalmente articular. Hay pruebas objetivas de ese sufrimiento evidenciadas por electroneurografía (enlentecimiento-bloqueo de conducción y degeneración axonal). Sin embargo existen evidencias de que también intervienen factores de sensibilización central, es decir, de alerta pero hablar en estos casos de alucinación no me parece apropiado.

  22. Rodrigo dijo:

    Neptuenk,

    Te aseguro que en caso de atrapamiento, no pienso que exista alucinación alguna. Personalmente sufrí los efectos de una hernia discal, y por supuesto que el nervio sufría una agresión anatómica y química por parte de la hernia. El resultado es un dolor muy agudo que te deja inmovilizado en el suelo, rompiéndote de dolor toda la pierna. Aunque totalmente reestablecido a todos los niveles, tres años después la electromiografía no engaña, y el nervio aún deja muestras de no recuperación total, ha dejado secuelas, por ejemplo, pérdida de reflejo del talón. Evidentemente, de alucinación, nada….

  23. neptuenk dijo:

    Rodrigo:

    Evientemente no pienso que estos casos no tengan un origen real, pero es el termino “atrapamiento” el que no me sonaba muy científico que digamos, pero como yo no soy científico no digo que esté mal, sino que a mi no me suena como tal y por eso hice la pregunta.

    Por otro lado yo tengo dolor crónico y tambien he tenido dolores fuertes de los que te caes al suelo si no tienes donde agarrarte.

    Entre otras cosas tengo un problema en la ingle, que me produce muchas molestias con bastante limitación articular, cojera, rigidez y dolores tipo “descarga eléctrica”. Los médicos no se aclaran, que si puede ser por pinzamiento vertebral, atrapamiento tendón ingle, pubalgia etc etc
    El caso es que empecé a sospechar de se que se podría haber producido una sensibilización central debido a la manera en que me estoy tomando el problema, mucha obsesión, afectación desproporcianada para mi vida cotidiana, miedo y muchísima evitación de tareas etc etc .
    Pienso que tengo un problema de base orgánica que se ha visto empeorado y cronificado por la aparición del miedo cerebral, aunque esto es una hipótesis de trabajo.

    Hay dos casos muy ilustrativos que aparecen en el blog, una es de una persona que debido a un síndrome del tunel carpiano, ni dormía por el dolor, ni podía comer ni vestirse solo, estuvo así bastante tiempo hasta que tuvo un destello de conciencia y empezó a mejorar y ahora está perfectamente (aunque es verdad que su electromiografía daba negativo).

    Otro caso es el del propio Dr. Goicoechea, el mismo comenta su infierno particular durante años a raiz de una hernia de disco. Me parece recordar que tampoco tiene el reflejo aquíleo, pero que ahora gracias a la participación de la racionalidad, lleva una vida absolutamente normal (incluso trabaja en su huerto).

    Para mi son dos grandes ejemplos, porque como ya te comenté llevo una vida muy limitada sobre todo teniendo en cuenta que mis problemas físicos son de menor entidad que la de ellos.

    Disculpa, entiendo perfectamente que después de lo que has pasado, alguien pueda insinuar que todo es falso no sienta nada bien, pero créeme no fué mi intención.

    Saludos

  24. Rodrigo dijo:

    .
    También hace casí un año sufrí un accidente , y rompí cuatro costillas. te aseguro que el dolor no es imaginario, aún mayor que el de la hernia, y la morfina es necesaria. Cualquier persona que sufra una rotura de cuatro costillas sufrirá unos dolores tremendos, y quién no los sufra, probablemente esté Neptunek,
    No tienes nada que disculpar, dado que entiendo que nadie escribe en este blog con ninguna mala intención, y tampoc lo percibé así. Escribimos lo que entendemos queremos transmitir al otro, con las mejores intenciones.
    Mi experencia, en este caso con la hernia, o cuando era chico, una rotura del cubirto y radio me afectó el nervio cubital y estuve 7 meses con dedos insensibles, es que existe una afectación física y química de los nervios que producen efectos sensitivos en el caso del nervio cubital (insensibilidad y no dolor), o motor-dolor en el caso de la hernia.
    En pleno ataque, RSM manifestaba una afectación de la hernia excluida del nervio. Tres años después me hice otra RSM , y no existía afectacióna niver lumbar (no sufría dolor alguno), aunque la electromiografía si que mostraba que los nervios sufrían secuelas (de hecho tenía hormigueos y pequeños espasmos en la pantorrilla) que confirmaba que la hernia localizada en L5-S1 había afectado por compresión y probablemente por química.
    Otra cosa es como se reaccione estructuralmente al dolor. En eso si coincido que es fundamental para su percepción, que es la parte subjetiva del dolor. Y si estamos hiperalerta a éste, y con actitud ansiosa, probablemente lo perpetuaremos mucho más de la cuenta. Quizás, por algún otivo haya una modalidad de goce con el dolor que nos justifique su mantenimiento. Tal vez el psiconálisis tenga algo que decir y ayudar. U otras terapias.
    Y afortunadamente no es mi caso, cuido la hernia (ejercicio específico e higiene postural) y disfruto una vida plena, con mucho deporte incluido. Con las costillas sufrí un dolor tremendo por dos meses en tercero ya estaba encima de la bici para comenzar normalizar la vida.
    Por lo que tras estás experencias de atrapamientos y afectaciones, y con las pruebas que lo confirmaban, te aseguro que no son alucinaciones. Son las reacciones naturales dolorosas de nuestra especie, en el 99% de los casos, ante agresiones a la estructura nerviosa., no son alucinaciones.
    Te deso una buena recuperación.

  25. Sergio dijo:

    Rodrigo:

    El blog está especializado en el dolor, pero en el dolor sin causa orgánica suficiente. El dolor debido a accidentes, enfermedades etc etc es admitido por todos que el daño que se ha producido es real y necesario, por lo que no se produce debate alguno.

    Otra cosa son los dolores sin base orgánica que lo justifique como la migraña, fibromialgia, dolor lumbar crónico etc etc que como se comenta en esta entrada, son alucinaciones de daño.

    En estos casos, el dolor que se experimenta, es absolutamente real pero los tratamientos y teorías acerca de su origen son múltiples y diversos. No existe un acuerdo general entre los profesionales sanitarios ni en los científicos. Cada año aparecen nuevos tratamientos con la característica común de la nula eficacia. Tambien se ha generado una industria absolutamente inmoral que aprovechandose del sufrimiento de los pacientes obtiene multimillonarios beneficios, por lo que tampoco están muy interesados en desarrollar tratamientos eficaces para no matar a la “gallina de los huevos de oro”.

    Prefieren sacar al mercado tratamientos paliativos y mantener a los afectados en la categoría de enfermos crónicos.
    Solamente viendo las cifras de antiinflamatorios, antidepresivos, y demás medicamentos que se despachan en el mundo, se demuestra esto que digo.

    Estos medicamentos, por cierto, son absolutamente ineficaces para solucionar estos problemas, pero el caso es que muchas veces se produce una mejoría subjetiva en el paciente ya que este ha sido entrenado en confiar en ellos, por lo que el cerebro se tranquiliza, baja su nivel de alerta y por ello el dolor mejora.

    Está tan extendida y tan profundamente instaurada esta práctica, que confieso que hasta yo mismo sigo siendo víctima de este error, y a pesar de mi toma de conciencia voy directamente a urgencias a que me pinchen cuando aparece mi gran temida lumbalgia aguda, ” voy al ambulatorio a tranquilizarme el cerebro” me digo a mi mismo.

    Terminando, existen dos grandes categorías de dolor y ambos absolutamente reales: El dolor con causa orgánica justificada y el dolor SIN causa orgánica justificada. El primero generado por un problema orgánico real donde se ha podido producir daño en los tejidos y el segundo, generado por el propio cerebro que equivocándose en sus evaluaciones acerca de un peligro que considera inminente, desencadena toda una serie de estrategias con el fin de que el individuo evite la acción que erroneamente considera peligrosa.

    Resumiendo mucho estas ideas son las mas importantes que a mi como lector del blog se me han quedado, espero te haya sido de utilidad la lectura de este comentario.

    Gracias.

  26. Rodrigo dijo:

    Sergio,

    Totalmente de acuerdo contigo.
    El debate había surgido por la hipótesis planteada de que los dolores por atrapamientos (p.e. Túnel Carpiano) fueran alucinatorios.
    Pero tampoco creo que un dolor por lumbalgia sea sin causa. Otra cosa es que el estar atendido por un otro en el que confíemos, calme. Es humano. Nuestras madres nos calmaron con atención. Así hemos aprendido. Me reitero, probablemente la psicología tenga que explicarnos de manera individual esta relación subjetiva inconsciente con el dolor, una expresión de lo mortífero.

  27. Sergio dijo:

    Rodrigo:

    Tampoco pienso que el dolor por lumbalgia sea sin causa, pero la cuestión como yo la veo, no está ahí, está en la forma en la que yo vivo el problema.

    Las personas con dolor lumbar crónico y demás problemas tratados en este blog, sufrimos de manera desproporcionadísima, muchos podremos tener problemas reales, pero de ninguna manera justifican ni explican el nivel tan alto de incapacidad e infelicidad con el que vivimos.

  28. Hola Arturo, es mi primer comentario tras meses de lectura de tu blog. Por un lado quiero aprovechar y dejar constancia de lo que me está aportando, como individuo y como fisioterapeuta. ¡Gracias!

    Por otro lado, una duda concreta:

    La percepción de sensaciones en miembro amputado o Síndrome del Miembro Fantasma, ¿No es una evidencia que incluso se puede activar el dolor no solo en ausencia de daño/señal/estímulo de tejido, sino en ausencia del propio tejido, siendo la explicación más plausible la de que el cerebro genera por su cuenta sensaciones que “cree” coherentes? ( vía Wikipedia).

    Al parecer incluso hay síntomas similares en pacientes a los que le falta un miembro desde su nacimiento, con lo que una explicación más orientada hacia la formación de posibles neuromas en el muñón perdería peso. (http://news.doccheck.com/es/99/sindrome-de-miembro-fantasma-dolores-en-ninguna-parte/)

    Dudo si estoy relacionando del todo bien el tema del dolor como alucinación y el síndrome de miembro fantasma o si se éste síndrome tiene cabida expresa en el marco que normalmente tu describes en el blog sobre pedagogía del dolor. Veo personas con picor, quemazón, dolores…en tejidos que físicamente no existen, de ahí mis inquietudes.

    Gracias de antemano y un saludo.

  29. Pablo: creo que tu comentario es correcto. El dolor sin daño asociado puede considerarse como una alucinación nociceptiva.

  30. Pingback: El dolor y la dolor | neurociencia neurocultura

  31. Esa es mi opinión. Si aparece la percepción sin un correlato coherente de señal nociceptiva podemos hablar de ilusion o, incluso, de alucinación

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