Grupos de migraña. La hipótesis y su verificación.

Expongo mi tesis del origen biocultural de la migraña en el libro «Migraña, una pesadilla cerebral». A lo largo de mis diez últimos años de vida laboral estuve aplicándola individualmente en la consulta. Los padecientes acudían sin saber que se iban a encontrar con un discurso extraño y no con un remedio.

Cerca del 40% no volvía a la revisión concertada. Los que sí lo hacían iban razonablemente bien. Aproximadamente un 70%.

Me jubilé e Iñaki organizó los grupos del Centro de Atención Primaria de San Martín. Los pacientes saben que van a participar en una oferta distinta cuyos detalles generalmente desconocen. El abandono no llega al 10% y más de un 80% van razonablemente bien.

La tesis propone que la migraña surge de la interacción entre una biología específica del cerebro humano y un entorno culturizado. La especificidad biológica nos condena (por genética) a nacer con un cerebro cuya conectividad está pendiente, en gran parte, de contactar con el mundo para optar por una u otra arquitectura. Hay cerebros genéticamente diversos, cuyas dinámicas generales pueden ser distintas. Unos son más analíticos, reservados, recelosos, dependientes del cuidador, atentos a posibles daños… Otros son más lanzados, más exploradores y directos… pero también hay un entorno más o menos generador de ansiedad, prevención… con más o menos modelos de dolor a imitar o evitar, con variedad de encuentros con incidencias de daño y/o adoctrinamiento por expertos…

Pienso que la cultura es la gran modeladora de la arquitectura cerebral y que sus contenidos pueden animar los bajos instintos del miedo al daño. También pienso que debemos temer esos contenidos y tratar de atemperarlos para que la gestión cerebral de la seguridad del organismo aprenda a ser razonable, ajustada a hechos y no a dichos.

Andamos ya por el noveno grupo de padecientes. Ayer me facilitó Rafa los resultados a tres y seis meses de los seis primeros.

Realmente es apabullante. El dolor y el consumo de calmantes se reduce en más del 80%. Están mejor, además, a los seis meses que a los tres.

La Pedagogía del dolor funciona y de modo brillante, inofensivo y económico.

Los padecientes valoran la mejoría pero aún más el saberse sabientes. El conocimiento les da seguridad, orgullo, inmunidad.

En unas horas hablaré en la Reunión Anual de la Sociedad Vasca y Riojana de Neurología: Neurobiología del dolor. Cultura y conectividad. 

El dolor es un output cerebral.

El cerebro humano está enculturizado.

El cerebro humano enculturizado acaba muchas veces enmigrañándose.

¿Qué o quién lo desenmigrañará?

Ya les contaré el lunes…


Si tienes dolor, podemos ayudarte. En GoiGroup tenemos cursos online para padecientes de migraña y otros dolores "crónicos" (preferimos llamarlos recurrentes o persistentes). Puedes darte una vuelta por nuestra web para enterarte de lo que contamos 🙂

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

3 comentarios sobre “Grupos de migraña. La hipótesis y su verificación.

  1. Espero que encuentres en esa reunión muchos cerebros geneticamente interesados en tus hipótesis.

  2. Que alguien les diga a los participantes de los cursos: que son privilegiados y que estan con mucha ventaja en relacion a los que estamos dispersos por el planeta. De igual modo se puede hacer un «autocursillo» leyend el libro y ls blogs, y haciendolo en base a certezas, confianza en estudios cientificos qeu se exponen y poniend en practica todo. Y da excelentes resultados y en mi caso : mejoria progresiva o sea mejorando a medida que pasa el tiempo y se aprende mas. Se podría llegar a hacer una comparación de resultados entre los que asisten al curso y los que
    somos ayudante de cátedra desde la distancia y con profe virtual.

  3. Le pregunté por correo si iba a hacer grupos de mareados. Todo se vería. A veces las palabras oídas se asientan mejor que las palabras leídas. Más que nada porque la pérdida de confianza en uno mismo era ya tan grande que se me hacía imposible salir solo de todo esto sin una voz cercana. Llevo 8 días sin mareos, o con muy poca sensación de inestabilidad, casi nula. No es mucho tiempo pero teniendo en cuenta que era crónico parece que algo está empezando a cambiar. Coincido con Liliana, son privilegiados. No desperdicien la oportunidad.

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