Pre-juicios

 

Hoy toca primera revisión en el 7º grupo de padecientes de migraña, en el Centro de Salud de  San Martín.

Es el día clave. Tras la primera clase, cada alumna procesa los mensajes. Mucha novedad. Se les animó a derribar creencias de fuerte arraigo social, políticamente correctas y sustituirlas por otras jamás oídas en su periplo por consultas oficiales y alternativas.

El objetivo del curso es el cambio de paradigmas, de chip.

El cerebro es un sofisticado sistema de construir y poner a prueba hipótesis. De esas hipótesis brotan migrañas, fibromialgias y otros padecimientos.

Los padecientes creen que el sufrimiento brota de sus tejidos y desconocen el papel de las hipótesis de su cerebro. Nuestras alumnas ya están advertidas:

– Cuide las hipótesis de su cerebro.

Hasta llegar a San Martín estaban instruidas en el cuidado de sus hábitos y remedio de sus males, en el lamento de su condición de enfermedad. No tenían noticia de su cerebro imaginativo.

Abriremos la ronda de impresiones y nos irán contando cómo les ha ido, si “tuvieron que tomar” el calmante o plantaron cara a sus memorias, si han captado el mensaje, si lo aceptan o desconfían.

En ocasiones nos puede la inercia de los credos. Si algo novedoso no encaja, no es compatible ni soportable como posible verdad, el cerebro coloca un traductor que mal- interpreta lo que recibe y lo convierte en un refuerzo de la estructura que se pretende derribar.

Puede que alguna alumna no se crea ni media palabra de lo oído y/o leído. Puede que alguna otra piense que esas propuestas pueden ser útiles para determinadas formas de ser pero que “ella no es de esas que…”. Puede que haya quien lo bien-entienda y acepte pero no vea el modo de convertirlo en una acción práctica.

Recelos. Pre-juicios. Malentendidos. Desconfianza. Baja estima.

Los profes debemos ser conscientes de que no basta con explicar cuestiones de cerebro. Hay que conseguir, además, superar los obstáculos que impidan el asentamiento de las nuevas referencias.

 Las ideas deben caer en un terreno apropiado para germinar. Una vez sembradas, necesitan cuidados y paciencia.

Culturizar es cultivar algo. En nuestro caso, creencias, expectativas y modos de afrontamiento. El cerebro es el campo de cultivo. Las ideas andan por ahí y entran por los sentidos hasta llegar a la tierra neuronal, donde germinan y se asientan sin esfuerzo.

La cultura del dolor genera estructuras alarmistas, malas hierbas, de brote fácil.

La cultura del cerebro trata de eliminar esas malas hierbas, airear el terreno, abonarlo y hacer la siembra con nuevas semillas. Es una cultura que exige actividad, esfuerzo, confianza en la inversión.

El cerebro es un órgano de debate, de competición entre unas propuestas y las contrarias, entre lo emocional y lo racional. Hay miles de cerebros en uno mismo, tantos como contextos, lugares y momentos.

El premio nobel Sir Charles Sherrington describió al cerebro como “el telar encantado”, un complejo sistema que teje y desteje, integrando todas las capas de procesamiento, las capas periféricas de los datos sensoriales y las capas centrales que imponen o sugieren conductas.

Sherrington describió los nociceptores, las neuronas especializadas en detectar daño consumado o inminente en los tejidos que vigilan.

Hoy hablaremos de esos nociceptores en la clase. Concepto fundamental. Ojos para ver, oídos para oir, narices para oler, lengua para degustar, piel para sentir… y nociceptores para detectar peligro de destrucción violenta de nuestras células.

– ¿Cuántos sentidos hay?

– Cinco. Bueno… el sexto sentido…

Lo de los cinco sentidos fue una ocurrencia de Aristóteles, unos siglos anterior  Cristo. Lo de los cinco sentidos no tiene sentido. Al menos podríamos saber que existe también el sentido del daño, uno de los múltiples “sextos sentidos” descritos.

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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6 respuestas a Pre-juicios

  1. carmen dijo:

    Uauuuu…increible!!!

  2. Patricia dijo:

    una pregunta Dr Arturo:
    Con somniolencia, leía en voz alta y bosteza, mientras otra persona leía conmigo Seguia leyendo y los ojos se me cerraban con ganas inmensas de dormir, me esforzaba en mantener la vigilia . Seguía leyendo medio dormida sin entender nada de lo que leía, y en fracciones de minuto dormia y leía. La parte posterior del cerebro me quemaba. El miedo empezó pensando que algún daño tiene mis neuronas, deseche el miedo. Y me dije: que mismo me pasó, pues era como un apagarse en segundos mi estado de vigilia. La duda: hay algun aviso de daño real o es un prejuicio.
    Saludos

  3. Patricia: la fábrica de dudas no tiene límites. Si facilitas el terreno estará siempre sumida, instalada, en la duda.

  4. Patricia de la Torre dijo:

    Gracias Arturo. quería hacer otra pregunta, q

    Aceptando que no hay daño, se le da gusto al síntoma?. Dolor ardor del cerebro, el dormitar es fuerte, casi un alivio.

  5. Patricia de la Torre dijo:

    Hice un enter sin querer. Es tambien una pregunta al resto de personas.
    saludos

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