El procesamiento del dolor

 

¿Existe un procesamiento del dolor?

 

Es decir: ¿el dolor se genera allí donde duele, bien en los tejidos o los nervios que los vigilan y luego se procesa en una secuencia ascendente de centros procesadores?

 

La literatura sobre dolor se refiere mayoritariamente a ese supuesto procesamiento… pero no se puede procesar lo que todavía no existe.

 

El dolor es el resultado de un proceso, no el inicio. Es la proyección a la conciencia de ese proceso, en ese formato perceptivo característico, con su calidad sufriente, apremiante, que incita a una conducta defensiva por parte del individuo.

 

Una vez emerge, nace a la conciencia, debe ser procesado por el individuo y por el propio sistema del que ha brotado (reentrada).

 

El cerebro procesa el dolor a partir del momento en que lo detecta en la conciencia, no antes.

 

Hasta ese momento del nacimiento del dolor, la red neuronal se dedica a procesar la información disponible sobre amenaza a la integridad de los tejidos, en función de los datos sensoriales y de los archivos de memoria.

 

El profesional instruído en la teoría del “procesamiento del dolor” intenta aliviarlo buscando su nido y tratando de apagar las “señales dolorosas”, actuando sobre alguna perturbación local, allá donde duele o nace el dolor. Además puede actuar sobre el “procesamiento” en las áreas emocionales y cognitivas aplicando sordinas donde los circuitos ponen amplificación.

 

Hay por tanto dos procesos: 1) Valoración continuada, consciente e inconsciente, de los estados de amenaza y 2) Afrontamiento del dolor, como significado y toma de decisión conductual.

 

El profesional debe distinguir y contemplar ambos procesos.

 

El primer apartado establecerá si existe amenaza, daño consumado o inminente. Una vez hecha la evaluación corporal, se seguirá con el procesamiento o afrontamiento más adecuado del dolor.

 

Si hay dolor hay valoración de amenaza. Esta puede ser correcta (positivo correcto) o errónea (falso positivo).

 

Si el dolor responde a una amenaza errónea el procesamiento del dolor debe tratar de recuperar el estado basal del sistema, eliminando sensibilizaciones y amplificadores, alarmismos, miedos.

 

Para procesar adecuadamente el dolor, el sistema (incluído el individuo consciente) debe conocer su trama neuronal. De otro modo siempre operará en una dirección contraproducente

 

Con la Pedagogía se pretende dotar a la red neuronal del conocimiento necesario para gestionar la evaluación correcta de los estados de amenaza.

 

Abundan los textos que hablan de un “mal procesamiento del dolor” por parte del cerebro, como origen de enfermedades dolientes misteriosas, como la migraña o la fibromialgia.

 

En mi opinión estamos ante un error sustancial que incide en el núcleo del problema del dolor.

 

– Su cerebro procesa mal el dolor y usted lo lleva, además, fatal. Intentaremos normalizar el proceso pero tiene que aprender a convivir con el dolor.

 

Los dos procesos están mal enfocados. No hay averías ni deficiencias en la red. Sólo un aprendizaje erróneo que genera miedo donde no debe y el procesamiento ideal del dolor no consiste en una convivencia amable con él sino justamente lo contrario.

 

– Su cerebro es normal pero está instruído en una evaluación alarmista. Valora amenaza cuando y donde no debe. Usted, además procesa mal el dolor pues lo interpreta como señal de daño y solicita terapias, remedios.

 

Para algunos todas estas disquisiciones son excesivas. No van a ninguna parte. Se sobrentiende que cuando hablamos de procesamiento del dolor…

 

El lenguaje es el vector de los conceptos. Si no lo cuidamos, seguiremos con problemas.

 

 

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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10 respuestas a El procesamiento del dolor

  1. Rafael Torres dijo:

    La disquisición que haces me parece algo totalmente pertinente. Y es que, como bien dices, cuando se le dice al paciente que su cerebro procesa mal, tanto el que lo dice como el paciente que lo oye pueden malinterpretar que es un problema que no se puede solventar, que escapa de su control. Lo mismo que cuando se le dice al que esta deprimido, que el problema está en una mala regulación de los neurotrasmisores en su cerebro. El cerebro consciente y bien informado tiene el poder de cambiarse a si mismo. Un saludo

  2. DaniV dijo:

    “El profesional debe distinguir y contemplar ambos procesos.

    El primer apartado establecerá si existe amenaza, daño consumado o inminente. Una vez hecha la evaluación corporal, se seguirá con el procesamiento o afrontamiento más adecuado del dolor”

    Es fácil decirlo, pero qué difícil es saber si determinados hallazgos tisulares justifican el dolor y el sufrimiento (por ejemplo la tensión muscular…)

  3. DaniV: ya será fácil pero me llevó tiempo caer en la cuenta de que era así. La incertidumbre siempre estará ahí. Es lo que da sentido al profesional. Es quien debe minimizarla adquiriendo conocimiento y siendo honesto. Si la incertidumbre se vuelve intolerable caeremos en doctrinas y prácticas políticamente correctas, pero de dudosa base científica.

    Por ejemplo, podemos manejar el término “contractura muscular” para explicar un dolor pero debiéramos hacernos preguntas sobre qué queremos decir con ese término e indagar el origen. El temor a no resolver prácticamente las cuestiones no debe hacernos desconsiderar las teorías.

  4. manuel dijo:

    Hola a todos de nuevo. Os escribo para que reflexionemos todos. Llevó 2 años y medio con dolor crónico en tobillo, después d sufrir mucho me han operado 2 veces y encontraron muchos problemas en los tendones peroneos, tenosinovitis, adherencias, la polea rota y rotura de 4 cm del peroneo corto longitudinalmente. Llevó 1 mes desde la última operación y he mejorado bastante. Mi problema es que aún noto algo de dolor, lo cual puede ser más que normal debido a lo reciente de la misma.

    según lo q aprendí de aquí, mi caso ha sido un caso de dolor con daño, o sea mi cerebro estaba en lo cierto ya que tenía cosas mal dentro del mismo. Y mira que me tire meses siguiendo vuestros consejos!!

    Pero ahora me entra la duda si mi cerebro ya no sabe diferenciar y debido a que se tiró tanto tiempo quejándose se ha acostumbrado, o yo que sé. Reconozco q estoy cansado y bastante incrédulo ya con todo, y mi actitud no es la apropiada por que no me sentó muy bien q teniendo daño real no me hubieran operado antes.

    Algún consejo para mi cerebro, que el pobre ha sido fiel aL estado de mi pie, para q por fin se crea que esta solucionado, ya no se fía ni de mi…

  5. Manuel: hemos repetido hasta la saciedad que todo cuanto se dice en este blog está referido al dolor, EN AUSENCIA DE DAÑO RELEVANTE. En ningún caso podemos ni debemos juzgar si existe tal daño en las historias clínicas de los lectores.

  6. nikola dijo:

    Arturo : si la red neuronal procesa la info que recibe de los datos sensoriales(presion,calor,etc) y junto con los archivos de memoria oferta el conjunto (datos reales+datos archivados) al cerebro para que este lo evalúe…¿que sucede si los archivos de memoria última estan defectuosos? …una memoria defectuosa bloquearía el proceso de formación del dolor?…es decir :
    datos reales * memoria nula = inhibición del proceso de creación.

    Saludos

  7. nikola: un cerebro sano procesará los archivos en función de la experiencia e información que disponga, expectativas y creencias. No existen archivos memorizados. El concepto de memoria no tiene nada que ver con la memoria informática. Es una memoria plástica, creativa, en continua renovación, si se le da una oportunidad.

    Saludos

  8. Cristina dijo:

    Manuel: si no te operaron antes probablemente fue porque los resultados de todas las pruebas que te hicieron y que enumeraste en tus primeros comentarios en el blog, no indicaban daño relevante, y recuerdo que te habían hecho un buen número de pruebas médicas de distinto tipo. En base a ese mismo diagnóstico de normalidad aparente que tú nos contaste te dimos los consejos desde el blog. No creo que me esté confundiendo de persona porque sólo recuerdo un Manuel con dolor crónico en un pie.

    Y también te doy un par de consejos ahora, no pierdas el tiempo lamentándote sobre por qué no detectaron antes lo que te ocurría porque parece que era difícil de ver y porque eso no te lleva a ninguna parte más que a seguir rumiando tu sufrimiento, y segundo, te pongo un par de enlaces que te recomiendo leer o releer para dar argumentos racionales a tu cerebro, creo que te puede ayudar recomponer tu historia de dolor desde la racionalidad quitando el impacto emocional a los recuerdos, las memorias del dolor, e interiorizar la idea de que los tejidos se reparan.

    https://arturogoicoechea.wordpress.com/2010/12/13/reparacion-de-tejidos-y-dolor/
    https://arturogoicoechea.wordpress.com/2012/09/08/la-memoria-del-dolor/

    Un saludo.

  9. hola! soy residente de matrona, estoy haciendo un trabajo sobre el dolor del parto, he estado leyendo sus artículos, muy interesantes, y se me viene una pregunta, que me encantaría que me pudiera dar su opinión.
    El dolor durante el parto, transitorio y ocasional, fruto de un hecho biológico no constitutivo de enfermedad, con resultado habitualmente positivo, con tanta variabilidad de una gestante a otra, y teniendo en cuenta que la aparición del dolor va ligada a la aparición de las contracciones uterinas y a los cambios de las estructuras distensibles del canal de parto, necesarias para que se produzca el nacimiento, y presentes en todas, incluso a las que padecen complicaciones como la atonía uterina, desgarros uterinos, grandes desgarros perineales,…

    ¿se puede considerar como dolor sin daño?

    muchas gracias de antemano!

  10. Maite: en el parto se dan condiciones mecánicas (distensiones) y químicas (contractura muscular sostenida) que, en condiciones normales generan dolor. No hace falta que se consume el daño. Basta con que se de una condición de amenaza. Sobre esa base cada cerebro puede procesar de modo variable las señales que provienen de las neuronas del canal de parto y cada mujer tendrá un dolor distinto aun en las mismas circunstancias.

    Existe un margen de seguridad desde que aparece el dolor ante un estímulo potencialmente nocivo (umbral de dolor) hasta que se genera el daño. Por ejemplo en la angina de pecho el músculo cardíaco libera señales químicas de peligro y aparece dolor que obliga al individuo a pararse. Cuando cesa la actividad muscular del esfuerzo el dolor se va y no se produce infarto.

    Saludos

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