¡Funciona!

Al padeciente de dolor lo que le interesa es que no duela. Buscará y probará todas las ofertas de teorías y remedios y allí donde el dolor encuentre alivio depositará sus credos y filias.

– A MÍ ME funciona. Es lo que vale. YO sólo sé que…

Los profesionales no debemos dejarnos seducir por el argumento de la aparente eficacia de las terapias. Estamos obligados a ser desconfiados y buscar todos los puntos débiles posibles en las teorías.

Para la migraña hay todo tipo de propuestas. En general giran alrededor de la versión periférica del dolor: la que da por sentado que este se origina allí donde se proyecta el sentimiento doloroso y, necesariamente, brota de “estructuras sensibles al dolor”. Se dice, aun no siendo cierto, que el cerebro no duele y que lo que genera dolor son las meninges y los vasos intra y extracraneales. Cualquier teoría sobre migraña deberá proponer un algo que active las “estructuras sensibles al dolor”.

Experimentalmente se pueden activar estas “estructuras sensibles” meningovasculares de muchos modos. Generalmente se aplican “moléculas dañinas”, compuestos que excitan los “receptores de dolor” transformádolo en señales que llegan al cerebro, lugar de asiento de la conciencia, con sus evaluaciones y emociones añadidas a lo que los sentidos comunican.

A la migraña le han buscado muchas novias moleculares malvadas. Sustancias que contactan con “lo meningovascular” y lo activan como si de un picante se tratara. Una que está ahora de moda es la histamina, un mediador inflamatorio (o lo contrario, según los receptores sobre los que actúe). Los alimentos la contienen, afortunadamente pues la necesitamos para muchas funciones. Como sucede con muchas moléculas importantes, el organismo dispone de ellas, las distribuye y almacena en lugares estratégicos, las libera y las neutraliza al instante por obra y gracia de enzimas.

Nos proveemos de histamina con los alimentos. La histamina y sus metabolitos hacen su trabajo y las enzimas la neutralizan poco después consiguiéndose un equilibrio entre la que llega y la que finalmente opera. Si hay poca degradación por enzimas, más tiempo eficaz en el organismo. Hay diferencias genéticas respecto a la provisión de enzimas que degradan la histamina. Si el individuo anda bajo de degradación su organismo está más tiempo influído por la histamina, para bien y para mal.

Dicen que la histamina activa los receptores de dolor. Depende. También se sabe que la histamina activa unos receptores de histamina (H3) con resultado de analgesia. Al igual que se recomienda reducir la ingesta de histamina para evitar migrañas se ha aplicado histamina subcutánea con la misma intención. ¿Es mala o buena?

Además de la histamina de los alimentos existen unas células (células plasmáticas) que la contienen almacenada en gránulos y la liberan cuando se dan las condiciones oportunas. Estas células liberadoras de histamina andan por las meninges y sus vasos y por muchos otros lugares. Si algo malo sucede, si la integridad de los tejidos nerviosos se vulnera, las células plasmáticas sueltan histamina y ello hace que las “estructuras nerviosas sensibles al dolor” se vuelvan aún más sensibles.

Existe una correlación entre “estrés” y liberación de histamina por estas células. En la alerta al daño el miedo cerebral pudiera facilitar la liberación de histamina.

En definitiva existe una compleja red de señalización de moléculas. Estas moléculas entran con lo que comemos y se distribuyen por todos los rincones donde cumplen alguna función. Una vez depositadas en los depósitos las moléculas se liberan en función de las evaluaciones  pertinentes.

El dolor es una opinión cerebral, una decisión tomada en base al conocimiento adquirido por experiencia e información. Si uno traga mucha histamina con los alimentos y la enzima que la degrada anda escasa puede que las “estructuras sensibles al dolor” estén algo más activadas por esta circunstancia (no lo sé). Puede también que haya una alerta a alimentos y que el cerebro atribuya a algunos de ellos más relevancia que a otros, especialmente a aquellos que contienen moléculas que necesita.

Puede que algunos alimentos queden catalogados como “no tolerables”, peligrosos…

Algunos sostienen que el problema de la migraña reside en la genética: unos dicen que hay genes que dan lugar a “generadores neuronales” de migraña. Otros dicen que la genética actúa sobre el proceso de degradación de la histamina de los alimentos.

Los que defienden la teoría de la histamina analizan la dotación de una de las enzimas, la DAO (diaminooxidasa) y la encuentran baja en las poblaciones de padecientes de migraña. Si se da esa circunstancia proveen de listas de alimentos con alto contenido de histamina y recomiendan evitarlos a la vez que proveen preparados que contienen la enzima deficitaria.

– A MÍ Me funciona

¿Qué hay de verdad en todo esto?

Los datos y los hechos son reales. El problema reside en las teorías, en la interpretación de esos datos y hechos.

La tesis de la histamina necesita que la teoría meningovascular de la migraña sea válida. ¿Lo es? En mi opinión, no.

El cerebro proyecta dolor cuando evalúa peligro. Si lo detecta en los alimentos activará el sufrimiento para alertar y conseguir conductas de evitación.

¿Es la histamina o el cerebro? ¿estructuras meningovasculares sensibles a la histamina o cerebro sensible a lo que dice su sistema de creencias?

– Lo importante es que se quite el dolor. Las teorías no me importan. La que me solucione el problema es la que, al menos para mí, es la correcta. Puede que todas las teorías contengan alguna verdad útil. ¿Por qué no sumar trozos de verdad?

No es tan sencillo…

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
Esta entrada fue publicada en Medicina y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

18 respuestas a ¡Funciona!

  1. Manuel dijo:

    Arturo, me gustaría saber una cosa.

    Puede la depresión instaurada por cualquier motivo, ¿perpetuar un estado recurrente de dolor? Y si es así la solución a tu manera de ver ¿cuál es?

  2. Manuel: el desánimo facilita las lecturas catastrofistas y, por tanto, el dolor que es una muestra de catastrofismo físico. Hay veces que la depresión sucede a un dolor sostenido, cosa comprensible. En esos casos se debe actuar sobre la estructura cognitiva que mantiene el programa del dolor. En otras el desánimo precede al dolor. En este caso debe indagarse sobre lo que pudo dar lugar a ese estado. No siempre aparecen los motivos. Sobre la depresión hay muchos enfoques posibles. Algunos profesionales ofrecen fármacos, otros psicoterapias y, entre estas, de muy diversos contenidos.

    Creo que depresión y dolor deben estudiarse aisladamente primero y luego presentar sus vínculos. No es bueno aceptar una relación de círculo vicioso insoluble. Lo primero que hay que reflotar es la convicción de que debemos armarnos de herramientas para disolver o minimizar en lo posible los vicios de la red neuronal que se han ido creando. Para eso tenemos la adquisición de conocimiento sobre ambos procesos (depresión, dolor) y luego, la puesta en marcha, la voluntad de marcarnos objetivos asequibles y tratar de alcanzarlos…

    Como comprenderás no hay respuestas simples a problemas complejos.

  3. astennu33 dijo:

    ” El dolor es una opinión cerebral”

    Sublime,

    me lo tatuaré en el brazo para que los pacientes/padecientes lo lean.

  4. astennu33: también lo dijo Ramachandran…

  5. Iñaki dijo:

    No sé si viene exactamente al caso pero como padeciente de migrañas (en vías de solución) he constatado que he logrado revertir algunas de mis crisis simplemente intentando mantenerme animoso evitando el derrotismo consustancial a cada nuevo episodio. No es fácil, no siempre funciona, pero es una buena vía de exploración.

  6. Iñaki: cada uno tiene sus propios caminos de “enmigrañamiento” y “desenmigrañamiento” (Sol del Val) aunque hay unas dinámicas generales comunes que tienen que ver con la relevancia y significados que se nos van construyendo según andamos por el mundo. Anteponerse como individuo animoso e implicado en una tarea al cerebro miedica que reiteradamente nos propone conductas defensivas de evitación es una buena propuesta.

    Saludos

  7. cristina agurain dijo:

    Arturo, pones que al padeciente de dolor lo que le interesa es que no duela y que probará todas las ofertas de teorias y remedios pero ¿ Porqué cuando yo cuento mi experiencia hay un grado tan grande de excepticismo? ¿ Porqué casi nadie se anima por lo menos a leer el libro ?
    ¿ Porqué resulta más facil tirar de pastillas que pensar que ” el dolor es una opinión cerebral”?
    ¿Porqué a mi me ha dado tan buen resultado ? No sé , a veces pienso que igual yo tengo un cerebro demasiado simple y me ha hecho caso casi sin esfuerzo porque se me han quitado hasta lo que yo denominaba dolores de ovario que antes junto con los dolores de cabeza eran mensuales.
    Felicitarte por el blog que es interesantísimo y el cual tambien recomiendo aunque casi nadie se anima a entrar.
    Poco a poco.

  8. Cristina Agurain: no es cuestión de ser simple o compleja. Es una suma y resta de muchos factores cuyo resultado final ante la propuesta es que quien la recibe lo vea claro, el efecto ¡Ajá!, o no lo vea. A veces se interponen resistencias que suponen una barrera infranqueable. No siempre estamos dispuestos a cambiar nuestros credos. No todo el mundo abre la mente a nuevos marcos.

    Una padeciente del blog a quien le va razonablemente bien con lo que aquí se defiende no ha conseguido convencer a su hermana a quien acompaña reiteradamente a Urgencias a que le pongan el remedio “en vena” (envenenado…).

    Disfrútalo…

  9. Mar dijo:

    La verdad es que es descorazonador el panorama. Vivimos en un mundo donde el fin justifica los medios. No hay un análisis a largo plazo, ni siquiera a medio. Si funciona, funciona y no nos hacemos más preguntas. Aunque lo que sea deje de funcionar al poco tiempo o paguemos un peaje excesivo (a veces, hasta desconocemos el precio) no nos planteamos un error en la hipótesis de partida sino que seguimos insistiendo en el mismo tipo de remedio retocándolo un poco. Recuerdo una entrada del blog en la que se enumeraban un montón de supuestos “desencadenantes” de la migraña. Sería cómico si no fuera tan dramático para tantas personas atemorizadas por vivir. Estamos perdiendo la capacidad de apostar por todo aquello que requiere constancia y esfuerzo. Queremos del profesional que nos dé recetas, pautas al milímetro… ¿encontrar mi propio camino? Suena a charlatanería. ¿Nadie se pregunta por las no sé cuántas moléculas, terapias… que se anuncian? ¿Dónde están los resultados? ¿Han disminuido el número de personas con dolor sin daño? Y si fuera sólo en el universo del dolor sin daño…

    Menos mal que no te rindes, Arturo, y estás siempre al quite. Mucho ánimo. Mucho ánimo a tod@s.

  10. Cristina dijo:

    Como padeciente de dolor crónico, entiendo perfectamente que se ponga la esperanza en los remedios que se anuncian a bombo y platillo, pero llega un momento en que hay que ser realista y dejar de pegar palos de ciego y apuntarse hasta a un bombardeo, sobre todo si se ha tenido la gran suerte de acceder a esta información. Muchas personas de mi entorno en los últimos años me decían eso de ¿por qué no lo intentas? ¿qué más te da que no creas en ello (el remedio de moda) si “funciona”? A fulanito le funciona, a menganita también… Y yo pensaba, es que fulanito y menganita no han oído hablar de que sus cerebros tienen la última palabra… Llega un momento en que hay que decir, basta, se acabó, tiro de una vez a la basura todo eso que me dicen, todo eso que se anuncia, todo eso que a otros parece que les funciona (aunque sea de forma temporal), porque muchas veces nos han contado lo bien que le va a alguien, pero luego no nos enteramos cuando le deja de ir tan bien… No quiero hablar demasiado porque, como digo al inicio, entiendo que las personas se esperancen y sé que es cierto eso de que a “algunos” les “funciona”, sólo recomiendo unas lecturas del blog (la primera de ellas creo que es a la que hace referencia Mar) que, en mi opinión, pueden ayudar a decir eso del basta ya!

    La torre de Babel de la migraña

    La hiperexcitabilidad migrañosa

    Democracia

    Un saludo.

  11. Carmen dijo:

    Cristina Agurain:Yo leo el libro,el blog….y me alegro de ser simple….es mas razonable lo q leo aqui…q todo lo q me han dicho en mi vida…yo iba a gastarme 180e en una analitica…y decidi no hacerlo porque la razon pudo mas …mucho mas que esa nueva histori.a de la histamina….recuerdo mi ultimo aura con 18 años q esa tarde de domingo me atraque a chocolatinas y me dio una crisis….pero los siguientes 15 años hubo mas chocolates…y no aparecio…hasta el año pasado…cuando me sumergia en una gran ansiedad de la q estoy luchando a salir…
    Asi que vivamos mucho tiempo siendo simplesssss…Un besazo Cristina

  12. Isi dijo:

    Creo que se puede intervenir sobre el estado de opinión cerebral por muchos itinerarios. Y a veces puede ser necesario realizarse una determinación analítica o prueba diagnóstica ( desde luego siempre que existan dudas diagnósticas o la omisión genere dudas, incertidumbre y por tanto miedo ). Otras veces hay pacientes que mejoran de su dolor crónico tras colocarse las grapas de Kovaks. En algunos casos puede existir mejoría, pero por lo que yo he podido comprobar, durante un periodo de tiempo limitado.
    Por otra parte, hasta donde yo sé, en los estados hipereosinófilos (enfermedades alérgicas, enfermedad inflamatoria intestinal tipo gastroenteritis eosinofílica-Crohn-CU, colagenosis…) , donde las aminas “biomalógenas” viajan por el torrente sanguíneo a raudales como electrones en el acelerador de partículas, no existe una mayor incidencia de migraña o dolor crónico respecto a la población general. Sí, ya lo sé, con DAO en niveles normales o altos, pero el déficit de DAO lleva al mismo mecanismo fisiopatológico. La “histaminosis” ( toma palabro ).
    No puedo tampoco olvidar hablando de incertidumbre alimentaria del glúten y la fibromialgia. ¿Es que el camino siempre acaba en restricciones y prohibiciones para los padecientes? Pues nada, toma dieta de celíaco, biopsia de intestino delgado y fuera dolores. Aquí si que puedo contar los pocos casos que he tenido por fracasos, con recrudecimiento habitualmente violento del dolor y la discapacidad. La relajación de la alarma puede seguirse de un verdadero brainstorming doloroso. Y es que ni el DAO deficitario debe ser el único responsable como tampoco uno puede vivir enganchado a unas grapas de considerable tamaño toda la vida.
    De todas formas, lo que si procuro, cuando algún paciente experimenta mejoría por otras vías alternativas y me dice eso de “me ha funcionado mejor que las pastillas que usted me había mandado” es dejarlo estar y congratularme junto al paciente de que así sea. Al fin y al cabo, nuestro objetivo es que el paciente recupere su estado de salud. Aunque en este terreno del dolor crónico, no creo en los atajos.
    Saludos.

  13. Isi dijo:

    Disculpen mi manía foniátrica y compulsiva de poner tildes.
    Quería decir gluten.

  14. Ani dijo:

    Como dice el Dr Arturo, el padeciente de dolor probará todas las ofertas de tratamientos y remedios con el fin de no sentir dolor.

    Hace 3 días vinieron a mi casa una pareja de amigos, ella tiene fm hace 20 años, venía con unas marcas terribles, rojizas en los brazos y la espalda producidas por la pregabalina desde hacía meses, no se le quitaban y tenía sobrepeso producido por la amitriptilina, lo cual le molestaba tremendamente.

    Hablamos, por segunda vez de este síndrome, hace meses le expliqué como había yo mejorado, le hablé del papel del cerebro, pero aquella vez no me hizo caso.

    Me comentó de los 18 puntos dolorosos, se los rebatí sin mucho ánimo, luego me contó de la probable existencia del virus XMRV como causante de esto , también le expliqué que ya estaba descartado y hablamos del ejercicio, le conté que estoy haciendo caminatas de 6 kms en 1 hora y me miró con cara de espanto, me dijo que debería caminar 4 cuadras de ida y 4 de vuelta, eso le había dicho su médico.
    Noooo! pensé, eso sería retroceder.
    Sentí que pensaba que era yo negligente.
    Y no te duele? me pregunto; sí, le dije, pero cada vez me dura menos.
    Para mí, ha significado un logro mayúsculo, un éxito, el conocer la distancia que caminaba , que no es poca cosa. Refuerza la fortaleza de mi organismo.

    Se quedaron pensando ella y su marido. El me escuchaba con más atención.
    Hablé un poquito más sobre la pedagogía del dolor y la neurociencia,unos cuantos ejemplos de cómo el cerebro manda órdenes, pero, lo hice sin mucho empeño, porque, uno se da cuenta si el tema les interesa o no.

    Me dió un poco de pena saber que su calvario no tiene visos de mejoría, les sugerí mandarle información sobre el blog, pero creo que lo haré sólo si me llaman, pues sino es por gusto.
    Al final, ella dijo bajito que esperaba que pronto salga una pastilla que cure esto.
    Pensé que nuevamente no había entendido nada y también como dice Mar, falta esfuerzo, constancia.
    Y sí, hay mucho escepticismo.

  15. Cristina dijo:

    Cristina Agurain: porque esta información no es la doctrina “oficial”, no es lo que nos transmiten la mayor parte de los médicos y profesionales de las Ciencias de la Salud, ni tampoco lo que se transmite a través de la cultura “popular”. Sí es cierto también que vivimos en una sociedad donde impera la ley del mínimo esfuerzo, me encuentro mal y entonces que me recomienden enseguida hacer “algo” para restablecer de nuevo el “equilibrio”, pero es que son precisamente los médicos y los especialistas los que nos transmiten que lo que hay que hacer es ese “algo” que nos recomiendan, que suele ser, por lo general, tomar una medicación. Eso es una barrera muy grande para que los padecientes cambien la forma de afrontamiento en el ámbito del dolor sin daño relevante.

    Este conocimiento donde tiene que estar es en la Universidad, para que las nuevas generaciones de médicos y especialistas se “empapen” bien de todo ello, entonces sí que los padecientes empezarán a cambiar el modo de afrontamiento, no les quedará otra, porque la recomendación sobre lo que tienen que hacer será diferente, el “algo” cambiará, mientras tanto, lo habitual es hacer caso al médico y, como la amiga de Ani, caminar únicamente cuatro cuadras de ida y cuatro de vuelta, y anhelar que pronto salga una pastilla milagro…

    Siempre nos queda el consuelo de saber que somos afortunados los que hemos accedido a la información y que últimamente hay “señales” de que algo está cambiando, que son cada vez más las personas que han oído hablar de todo esto, y si no, como pienso yo cuando alguien a quien creo que puedo ayudar no quiere escucharme, pues él se lo pierde…

  16. Nikola dijo:

    Arturo : si fuese posible …si el cuerpo genera histamina “a demanda” por stress del momento ,justificar que un alimento con mucha histamina conduzca a un estado de nivel alto de histamina parece un razonamiento infantil.
    Existen muchos mecanismos metabólicos que interfieren en la relación “esto como – esto soy”.
    Saludos

  17. Nik0ola: así es. La histamina como cualquier otra x”mina” no deja de ser un mensajero que baila al son de lo que se decida en diversos niveles. Las propuestas de sube y baja esta o aquella molécula reducen la Biología a un esquema que no explica nada.

  18. Sunwukung dijo:

    Estoy de acuerdo con el último comentario, el organismo es algo muy complejo, pero eso no quita que el puro empirismo sea la base, no sé si hay estudios, pero si se encuentra que una dieta baja en determinados alimentos reduce la sintomatología asociada a ciertos niveles en sangre de histamina y basófilos, dónde está la pega? seamos humildes y utilicemos lo que funciona, sobre todo si sigue pautas tan holísticas como es un simple tratamiento nutricional.

    Personalmente tengo una sintomatología desde hace años desde un vacunación (para hablar largo y tendido del “emipirismo” absurdo sin base teórica coherente de vacunas, pero entiendo que el autor las defenderá a capa y espada) y prácticamente coincide punto por punto con lo que se da por llamar histadelia, aunque algunos alimentos que me producen gran alivio no coinciden en todas las listas, bien, si todos los medicamentos se basan en criterios reduccionistas y cuatro reacciones químicas conocidas tan lejos ambos del cuadro completo y se dan por buenos, aunque no veo que realmente curen nada (el diabético sigue teniendo que tomar su medicación, el hipertenso igual, etc, etc), porqué este tipo de razonamientos también parciales no pueden tener su propia legitimidad a la hora de buscar soluciones, sobre todo si se pueden encuadrar en acciones holísticas (dieta, estilo de vida, acciones psicosomáticas)?

    Y hablo de acciones holísticas porque sé que ciertas diabetes se pueden curar solamente con una dieta adecuada (John Macdougall, médico internista, y compañía).

    Me da que entre los propios médicos apenas circula la información clínica, que aunque no tan “precisa” para generalizar como los estudios, es de una utilidad nada desdeñable.

    El algo no se pueda encuadrar dentro de una teoría o método, no quita para que los médicos debieran ensayar, dentro de unas márgenes de seguridad, con los pacientes, darles alternativas en definitiva, porque el que está enfermo y no hace nada así seguirá y casi seguro que empeorará.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s