El cerebro soñador

Dice Rodolfo Llinás que el cerebro sueña la realidad. Así es aunque no sea así como parezca. Intuitivamente pensamos que lo que percibimos es una simple transcripción de la realidad. Abrimos los ojos y vemos lo que hay por ahí. Captamos sonidos, olores, sabores… Todo ello entra a la red neuronal a través de losSigue leyendo «El cerebro soñador»

¡Funciona!

Al padeciente de dolor lo que le interesa es que no duela. Buscará y probará todas las ofertas de teorías y remedios y allí donde el dolor encuentre alivio depositará sus credos y filias. – A MÍ ME funciona. Es lo que vale. YO sólo sé que… Los profesionales no debemos dejarnos seducir por elSigue leyendo «¡Funciona!»

Comida incierta

A través de la deglución interiorizamos selectivamente el exterior. Ello conlleva el riesgo de introducir con lo comido tóxicos y gérmenes. Si el organismo detecta indicios de peligrosidad en lo ingerido o valora señales de enfermedad en las horas siguientes se activa la respuesta defensiva del vómito para minimizar los daños. Como sucede con elSigue leyendo «Comida incierta»

El apremio somático

El organismo va a su bola. Tiene razones, miedos, evaluaciones, hábitos, errores, aciertos… Toma decisiones que afectan a aparatos y sistemas a órganos, glándulas… y al individuo consciente. La consciencia puede ser concebida como el ámbito de descarga de las órdenes cerebrales al individuo, a su conducta. El individuo actúa, se mueve, mira, piensa… deSigue leyendo «El apremio somático»

Empatía. El ritual de la terapia

Somos una especie empática. Nos afecta el sufrimiento ajeno, especialmente el de los allegados y nos prestamos a ofrecer nuestra ayuda cuando lo tenemos delante. La empatía no es algo exclusivo de los humanos. Su origen evolutivo es muy antiguo y podemos encontrarlo en aves y roedores. Observar el sufrimiento ajeno representa la situación enSigue leyendo «Empatía. El ritual de la terapia»