Consumismo diagnóstico

-Tengo de todo: migraña, fibromialgia, colon irritable, cistitis intersticial, insommio, fatiga crónica, depresión, insommio, piernas inquietas, artrosis, hernias discales, osteoporosis, cervicales, lumbares, muscular…

Hay toda una actividad empresarial dedicada a la promoción de etiquetas diagnósticas y venta de los remedios correspondientes.

La Sociedad de consumo no se limita a los objetos tangibles, materiales, los rex extensa (Descartes)… sino que abarca, no en menor medida, los intangibles, imponderables, inmateriales, los rex cogitans (Descartes).

Lo que realmente interesa es la promoción y venta de objetos inobjetables, creencias, palabras huecas, etiquetas…

– ¿Qué es esto de la migraña?

– No se sabe. Tiene usted algo misterioso, indetectable. Algo que genera dolor de cabeza. Sabemos que está ahí por sus efectos pero no por sus dimensiones. No las tiene. No podemos combatirla, acabar con ella. Nos limitamos a silenciar sus acciones…

Sin que uno tuviera intención de adquirir migraña se encuentra con ella en la cesta de la compra y en la correspondiente factura. Lo mismo sucede con otros objetos inobjetables (fibromialgia, dolor crónico…).

– Señorita: tiene que haber un error en la cuenta… Sólo he comprado unos macarrones, salsa de tomate, chocolate y queso curado…

– Puede que tenga usted migraña. Eso puede suponerle un sobrecoste en algunos productos… Si quiere reducir el sobrecoste tiene que identificar qué productos están sobrecargados o adquirir antimigrañosos… 

Una vez le marcan a uno el código de barras de la condición etérea, inobjetable, de migraña, está condenado a pagar las tasas correspondientes y, si quiere una rebaja en esas tasas, deberá adquirir, pagando por ello, los objetos antimigrañosos, perfectamente objetables.

–  Ultimamente ando bien. Compro unos antimigrañosos nuevos. Son algo caros pero me compensa. La sobretasa de la migraña se puede soportar.

El consumismo diagnóstico nos arroja, sin comerlo ni beberlo, al universo kafkiano…

– Es usted un generador de multas. Puedo bajarle esta si paga pronto.

– No he hecho nada…

– No necesita hacer nada especial como saltarse el semáforo, el stop o atropellar a un peatón en un paso cebra. Es usted un generador de multas. Genera multas incluso sin esforzarse en cometer infracciones. Tendrá que dejar de conducir si quiere evitar las penalizaciones.

El consumismo diagnóstico no se soluciona consumiendo antídotos, pagando tasas, sino con cortes de manga contundentes.

– ¡Ahí se queda usted con el maldito carro, con el tomate, el queso, los antimigrañosos..! Me voy a otro supermercado en el que no haya objetos inobjetables, etiquetas… en el que no se le busquen añadidos etéreos imponderables e intangibles a una compra de pan y melón…

Los consumidores involuntarios de diagnósticos buscan los establecimientos de más prestigio para su condición, establecimientos especializados en la provisión de lo penúltimo para su etiqueta… los bien encaminados

– ¿Es este un buen camino? tengo migraña

– El camino es bueno y malo. ¿Va o viene?

El corte de mangas es un giro de 180º. Consiste en desandar el camino, en volverse por donde uno ha ido. Rebobinar la cinta hacia atrás y regodearse viéndose a uno mismo caminar por ese supuesto buen camino, en dirección contraria… hasta salir del laberinto y haberse alejado prudentemente de él.

Me queda el último estertor consumista del año. Tengo que comprar los regalos a los nietos. Otros años mi hija me ayuda a decidir. Este año, ya ni su madre sabe decirme qué puede hacerles ilusión. Tienen de todo pero no basta. Están los Reyes para tocar las narices hasta el último día del año.

– ¿Todavía creen en los Reyes?

Mi hija se encoge de hombros…

¡Viva la República!

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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18 respuestas a Consumismo diagnóstico

  1. Carlos dijo:

    La migraña no existe, son los padres.

    Alguien tenía que decirlo.

  2. ¡Genial, Carlos! Gracias

  3. carmen dijo:

    Carlos que bueno!!Yo pienso cambiar de supermercado…..Sr.Arturo gracias….me esta ayudando no sabe cuanto…..un beso

  4. Sol del Val dijo:

    Desandar el camino, caminar en sentido contrario….Cuando lo haces te das cuenta de cuántas piedras has ido guardando en la mochila que llevas a cuestas y cuánto han supuesto de peso extraordinario sin sentido.
    Una salmonelosis me ha alejado del mundo durante 10 días pero ya recuperada he podido leer todas las entradas que tenía pendientes y he comprobado que tu tesón y tu convicción está dando sus frutos.
    Gracias una vez más por lo aprendido y por tu generosidad.
    Una genialidad lo de Carlos ( lo apuntaré junto a otras de mis frases para disolver la migraña)
    Yo también abogo por la República y por que el calendario salte del 23 de diciembre al 7 de enero ).
    Un fuerte abrazo.

  5. Carlos dijo:

    Arturo, hoy un paciente me ha contado que su mujer llevaba un mes con unas migrañas terribles, que igual la llevaba a urgencias. Le he dicho que no hacía falta. Me ha preguntado ¿Que puede tomarse? ¿Qué le compro? Le he contestado que se compre tus libros (baratísimos) en Amazon o que se meta hoy mismo en el blog. Así, en seco (me aprovecho de que tengo mucha confianza con él y se fia).

    Ahora falta ver si entra, y comenta.

    Veremos.

    PD: pero para la próxima, en un caso como esos, recomendamos algún tratamiento “de rescate” o nos lo saltamos?

  6. Carlos dijo:

    Sol y Carmen: Gracias 😉

  7. Carlos: cuando la migraña aprieta de verdad generalmente los fármacos han sido y seguirán siendo ineficaces. Según los neurólogos “se ha transformado”, dicen que por abuso de analgésicos.

    Los neurólogos no vemos crisis de migraña en la consulta. Oímos los relatos. Nunca me he negado a dar fármacos en los que no creo. Explicaba la situación y les citaba pronto para iniciar las hostilidades pedagógicas. Algunos no volvían (30-40%). Si ofrecías fármacos ya los habían tomado todos y “ya nada les hace nada”. Es una situación peliaguda que acaba en Urgencias a por “algo en vena” y de allí pasan a la “Medicina alternativa” o los remedios de aguja (botox).

    No hay una receta “de rescate”… salvo el placebo y evitar el “frustrebo” (¡no me ha dado nada!)

    Saludos

  8. Carlos dijo:

    Lo “gracioso” ha sido que al comentarlo en el gimnasio de RHB, dos pacientes más han respondido que “sus mujeres” estaban igual o peor. Uno de ellos incluso ha mencionado el aislamiento en un cuarto oscuro “y no puedo ni pasar por el pasillo de al lado para no hacer ruido”. Es una epidemia.

  9. Océano Mar dijo:

    [OFF-TOPIC / Mis disculpas…]

    Querido Arturo: estos días ando un poco liado, como es habitual en mí normalmente pero por diversas razones, de manera exponencial por estas fechas. Sólo desearte un año venturoso en lo personal y familiar y por supuesto en lo profesional ojalá 2012 sea el año de la consolidación de todas estas ideas que tú nos estás enseñando. Lo sabes, no existe vuelta atrás: este grupo de fisios jamás te podremos agradecer lo suficiente que nos hayas dejado vuelto del revés nuestras tempranas convicciones! 🙂

    Me ha encatado conocerte en persona este año. Que el que viene nos depare deliciosas sobremesas, aprendizaje y risas entre compañeros.
    Un abrazote!

  10. Gcadri dijo:

    Frustrebo!!!! Me encanta este nuevo termino, jeje. Entonces, Arturo, ese 30-40% considerarían que les diste un frustrebo? Buenísimo!!

  11. Carlos: más bien estamos ante una pandemia que viene de allá unos miles de años, desde que el sapiens se sintió sapiens…

  12. Océano mar: realmente ha sido buen año este pero lo mejor está aun por llegar.

    Un fuerte abrazo

  13. Gcadri: el “frustrebo” es un poderoso efecto. No recuerdo dónde lo leí pero me pareció muy oportuno y real como la vida misma. Ese 30-40% de incrédulos desarrollan el frustrebo. Eso les protege frente a neuropedagogías y les facilita el placebo con el terapeuta que calma su indignación

  14. carmen dijo:

    Sol me ha encantado leerte…espero que estes muchisimo mejor…y lo de frustebo ha estado genial…me encanta este blog lo q me ayuda madreee… Un besazo!

  15. Carmen: Sol del Val es un valor consolidado y apreciado de este blog. Espero que vayas cerrando con el año todas las páginas de irracionalidad que han alimentado todos esos dolores inútiles.

    ¡Salud!

  16. Cristina dijo:

    Me marcho a “consumir” un poco de champán en vaso de plástico, no me gusta el champán (y menos en vaso de plástico…) pero este año lo voy a tomar, en el horizonte diviso un año prometedor, el mismo día del año pasado no veía ni horizonte… FELIZ AÑO para todos los lectores del blog, y para Arturo y mis nuevas amigas (Mónica, Ani, Maria Jose, etc.) en particular, muchos ánimos para las tres y para el resto de personas que se esfuerzan por salir adelante, que cada uno a vuestra manera encontréis el camino. Un abrazo.

  17. MÓNICA dijo:

    Arturo:
    El fin de año amaneció con una oportuna migraña que quería recordarme que puede aparecer cuando se le antoje y que ya podía ir deshaciendo planes de pasármelo bien. He de decir que tuve un momento de debilidad y pensé: “Hoy me apetece mucho pasarlo bien, tal vez sería mejor que me tomara un día de descanso en mi “reprogramación” y tomara un triptán”. Pero acto seguido decidí que no, que mi cerebro me estaba poniendo a prueba y que no necesitaba tomarlo. Mi cerebro debía entenderlo aunque me fastidiara la fiesta. Fuí a casa de mi madre a ayudar a hacer la cena, salí a tomar un aperitivo con la familia, me puse guapa, tomé las uvas y me fuí un rato a bailar. Durante toda la mañana y parte de la tarde el dolor me apretaba con ganas, luego fue disminuyendo y quedó un en rumorcillo doloroso que aún mantengo. Pero..¡HE GANADO OTRA BATALLA! Tal vez si hubiera tomado el triptán el dolor habría amainado mucho antes , pero mi cerebro erróneo se habría anotado un punto y no estaba dispuesta. Así que el año acabó dolororido, pero empezó con una batalla ganada. Estoy muy satisfecha. Gracias por iniciarme en este camino. Seguiré luchando por ganar puntos.

  18. MÓNICA dijo:

    Cristina:
    Muchas gracias. ¡Feliz año a ti también!
    Te mando mis mejores deseos. Te deseo a tí y a todos los que luchamos por volver razonable a nuestro cerebro que este nuevo conocimiento dé sus frutos, nos permita seguir ganando batallas y ser aún más felices todavía. Un abrazo

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