Fibromialgia. Creyentes incrédulos

Fibromialgia. Cerebro sensibilizado. Reeducación. Pedagogía. Actividad progresiva.

La propuesta pedagógico-conductual suscita entre los padecientes opiniones variadas.

Para algunos, más bien pocos, saber que residen en un organismo sano gestionado por un cerebro equivocado genera alegría, emoción positiva, esperanza. Comprenden fácil o trabajosamente que la clave está ahí y que el YO está en el centro del problema. YO y mi cerebro. YO y mis decisiones y objetivos. YO y mis nuevas convicciones argumentadas. Mi cerebro y su YO. El flujo de la percatación (awareness) somática surge del cerebro tratando de incitar al YO que decide y siente a reflexiones y acciones defensivas, de miedo y desmotivación al movimiento. El individuo debe reintroducir en los circuitos sus nuevas creencias y decisiones. Con o sin prisa, con o sin pausa, el equilibrio entre las tesis alarmistas y las sensatas se irá decantando hacia las últimas recuperándose un modo de gestión cerebral de la seguridad y buena economía del organismo basado en las evidencias sensoriales (nocicepción) y no en las especulaciones centrales. El daño imaginado volverá al ámbito de los universos imaginados, del ronroneo mental de fondo sin generar percepción dolorosa.

Para otros, más bien muchos, puede la carga de la prueba de los síntomas, del sufrimiento, del dolor, cansancio, embotamiento mental… No es posible que todo ello proceda de un cerebro equivocado. Necesariamente debe existir una enfermedad. No entra en la cabeza la propuesta de que sólo leyendo y decidiendo se pueda modificar la situación. No es creíble la no enfermedad o, mejor dicho, la teoría del cerebro equivocado. A los síndromes físicos deben proponerse explicaciones (genes, accidentes, contracturas, alteraciones de serotoninas, dopaminas, sustancia P…) y acciones físicas (fármacos, agujas, ejercicios, intervenciones, relajaciones, dietas…). La propuesta pedagógico-conductual es una propuesta no física, luego psicológica.

La convicción de que una enfermedad física necesita una acción física impide el cambio. El creyente en lo estrictamente físico es un incrédulo en lo pedagógico.

En apariencia la Pedagogía es una acción “no física”. Realmente no es así pero supongamos que consideramos la información como algo inmaterial, a-energético… Aunque así sea la información genera efectos físicos y químicos en la red neuronal y, secundariamente, en el organismo en su conjunto. Incluso en el caso del incrédulo, la propuesta de la pedagogía, al rechazarse, provoca un reforzamiento de la conectividad neuronal de las posiciones, los credos previos.

Todo es información. Las acciones físicoquímicas generan información y la información genera cambios físicoquímicos.

El  metabolismo de las creencias es tan físico como el de cualquier otro contenido cerebral. Las neuronas que sostienen la idea de organismo consumen glucosa para mantener activas las sinapsis (puntos de conexión entre neuronas). Si domina la tesis de la enfermedad, estará activo el programa de sentirse enfermo para actuar como tal. Es un programa que refuerza la conectividad en unas áreas y debilita la de las contrarias. Si el programa se cronifica se producen cambios en la estructura, reducciones de volumen en áreas corticales, no porque el dolor atrofia el cerebro sino porque la falta de actividad neuronal elimina puntos de conectividad. Si no hay ejercicio el músculo pierde volumen y eficacia. Si no hay ejercicio neuronal “adelgaza” el cerebro de la acción mientras engorda la amigdala por puro miedo a casi todo. Basta con invertir los credos y las acciones para que surjan nuevos brotes de conectividad y al cerebro flacucho y pálido le vuelva el color a las mejillas y sus carnes cojan fuste.

– ¿Qué cree?

– No creo eso de la pedagogía. Soy incrédula.

– En absoluto. Es usted una creyente, como todo el mundo. Usted cree firmemente en la enfermedad pero no en el estado contrario: la salud. Yo creo que no existe enfermedad (en el sentido que usted atribuye al término) sino cerebro equivocado. Usted cree en las terapias futuras. Yo soy incrédulo en ellas pero creo en las pedagogías actuales.

No se puede esperar a ver para creer… Hay veces que hay que descreer-creer para empezar a ver…

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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13 respuestas a Fibromialgia. Creyentes incrédulos

  1. Cristina dijo:

    Creo que hoy voy a echar a la basura otra creencia errónea, pensaba que por el hecho de tener dolor crónico ya se daban esos cambios estructurales que comentas en el cerebro, si la causa no es el hecho del dolor en sí (que suecuestra ciertas áreas cerebrales por decirlo de alguna manera) sino que “la falta de actividad neuronal elimina puntos de conectividad”, entonces entiendo que a pesar del dolor, si sigo con una vida activa, si tengo intereses, motivaciones, si soy capaz de concentrarme en lo que estoy haciendo, trabajar, ser creativa y demás, entonces puede ser que mi cerebro tenga una estructura totalmente normal, ¿verdad? No es que me preocupe este tema, que no me preocupa en absoluto porque lo que sí tenía clarísimo es lo de la plasticidad neuronal, y que todo puede volver a la normalidad, pero sí creía que por el hecho de vivir con dolor crónico, necesariamente la estructura de mi cerebro había cambiado.

    La entrada me ha encantado, me la copio en mi cuaderno. Muchas gracias.

  2. Cristina: es un hecho objetivo que los pacientes con dolor crónico generalizado tienen unos volúmenes de determinadas áreas de la corteza cerebral algo reducidos y lo presentan como prueba de que el dolor crónico es la causa y que esas mediciones confirman la tesis de enfermedad pero esos cambios son reversibles. En esta y otras áreas se ha demostrado que las actuaciones cognitivas modifican la estructura cortical.

    Me repatea bastante esa obsesión por tomar como causas los efectos. El dolor no es causa sino efecto. No es estímulo sino respuesta etc…

  3. Cristina dijo:

    Me corrijo entonces, el error de evaluación de daño es la causa de los cambios, el dolor el efecto, ya lo sabía pero no me he dado cuenta al escribir, disculpa.

  4. Océano Mar dijo:

    Arturo:

    Un apunte sobre una frase que escribiste en el blog, ese lugar común de pacientes y terapeutas. “La propuesta pedagógico-conductual es una propuesta no física, luego psicológica”: contiene la falacia del medio no-distribuido y a la vez, si se toma como un condicional (“Si la propuesta pedagócica conductual es no-física, entonces en psicológica”) es de nuevo falaz por afirmación del consecuente: no porque una propuesta sea no física, quiere decir que sea psicológica, o también, no todas las propuestas no-físicas son piscoterápicas.

    Que la falacia sea lugar común entre pacientes tiene un pase. Más sorprendente, sin embargo, es que sea muletilla común entre profesionales. Menos mal que tenemos este blog para empezar a separar el grano (“bio”) de la paja (“psico”).

    Un abrazo.

  5. Oceano Mar: la proposición: “”la propuesta pedagógicoconductual es no física” no es correcta desde mi idea de lo que es y no es físico. A partir de ahí todo es falaz. La Biología está formada por materia, energía e información. No tiene sentido dualizar este conjunto en una parte física (materia y energía) y otra “no física” (información). El ADN no es nada sin información (historia).

    Lo cierto es que los caminos de la falacia son infinitos… Afortunadamente te tenemos como “falaciólogo” de cabecera para detectar todo lo que se cuele por las muchas fisuras que genera el apremio de querer tener razón sin disponer (en buena lógica) de ella.

    Un abrazo.

  6. carmen dijo:

    Me ha gustado muchisimo la ultima frase….No se puede esperar a ver para creer…Hay veces que hay que descreer-creer para empezar a ver….
    Yo si que me la apunto….Gracias Sr.Arturo….me ayuda tanto leerle!

  7. Susana dijo:

    Soy nueva en el blog, y me ha resultado muy interesante leerte como paciente de FM, aunque se me complica a la hora de aplicar tus teorías de reprogramación del cerebro. Mi pregunta es, yo tengo que convencer a mi cerebro de que no estoy enferma y no el convencerme de que si lo estoy??

  8. fisioterapik dijo:

    Me parece un escrito muy interesante, realmente motivador. Excelente, sin más.
    Pero mi cuestión es ¿cómo puedo transmitir estas palabras a mis pacientes con fibromialgia, desmotivadas, desorientadas y cansadas de que nadie les “escuche”, rebotando de un médico a otro?
    Ya no sé si acuden a fisioterapia por el tratamiento en sí, o por que durante la sesión se sienten acompañadas y alguien les escucha, eso les hace sentir mejor.
    ¿Cómo provocar un cambio en la concepción de su mal?
    ¿Cómo ayudarlas a empezar a ver, a reprogramarse?

  9. fisioterapik: simplemente, intentándolo. Es un colectivo complicado porque los sentimientos de enfermedad son muy poderosos y el programa activado (“respuesta de enfermedad”) genera un modo cognitivo catastrofista, rumiativo, con atención robada. Mi experiencia es corta precisamente porque no consigo que acepten las propuestas en muchos casos. Tenemos la intención de iniciar un grupo en Miranda de Ebro. Ya lo iré relatando en el blog.

    Saludos

  10. Cristina dijo:

    ¿El grupo de trabajo que vais a formar en Miranda va a estar abierto a cualquier persona que quiera formar parte de él?

  11. Joaquinwct dijo:

    Las creencias son información que para bien o para mal nos alejan de la realidad objetiva.
    El otro día aprendia dentro del marco de los modelos mentales el concepto de “escalera de inferencia” para eliminar las barreras al cambio. Un mecanismo psicológico, aunque para mi también “Bio” por el que se forman creencias que condicionan el comportamiento y buscan afianzarse en la mente colectiva. Estos modelos mentales actuan como una gran barrera al cambio de chip….
    La “escalera de inferencia” sería algo así:

    1º- Observo la información como lo haría una cámara de video.
    2º- Obtengo la información de lo que observo o siento.
    3º- Añado significados culturales y personales.
    4º- Hago suposiciones basándome en esos significados que añadí.
    5º- Llego a conclusiones.
    6º- Adopto creencias (analisis)
    7º- Y finalmente, Actuo de acuerdo a esas creencias.
    (Al ser una escalera iría en orden inverso al escrito, de abajo a arriba)

    La ventaja de esta escalera de inferencia es que permite ser más consciente de ese proceso mental y evita tener reacciones impulsivas basadas en suposiciones no verificadas.
    Espero que esta reflexión pueda ser de utilidad para la erradicación de esos falsos mapas mentales que con la inestimable ayuda de Arturo tratamos de desandar.
    “El Mapa no es el Territorio”.

    Libro recomendado: “Sabiduria estratégica” – cambiar y cambiarse, creando un futuro mejor –
    (Andrés Martín Asuero)

    saludos

  12. Cristina: el curso está organizado por la Asociación de Pacientes e incluye a socios. Tenemos la intención de poner en marcha algo parecido en Vitoria… Espero que sea pronto…

    Un abrazo

  13. Joaquinwct: gracias por tu sugerencia. No tengo experiencia en análisis de gestión de recursos de conocimiento. Quizás mi modo de ser me hace bastante impermeable a esas propuestas pero seguro que sirven a muchos.

    Saludos

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