Fibromialgia. El huésped

En Patología infecciosa existen cuatro protagonistas de peso: 1) el huésped 2) el germen 3) el médico que lo identifica y 4) el fármaco que mata al mal bicho.

Un mal bicho burla las defensas del organismo y coloniza unos tejidos. El médico identifica la situación y aporta la ayuda necesaria para sacar del apuro al individuo. El individuo puede tener responsabilidad en facilitar la colonización pero, una vez producida esta, la evolución del problema está en manos del médico y la industria farmacéutica.

Este patrón define el marco de la Patología Infecciosa pero no todas las Patologías son así. Sin embargo muchos profesionales y padecientes actúan como si todo el monte fuera orégano infeccioso.

En la Fibromialgia existe 1) el huesped u organismo 2) ¿? 3) ¿? 4) ¿?

El único protagonista claro es el 1: una padeciente que reside en un organismo rebosante de síntomas. Algo ha anidado en ese organismo, algo que genera dolor, cansancio, falta de concentración, desánimo, sueño desasosegado… Parece que tuviera que existir un equivalente al protagonista 2 de la Patología infecciosa, el germen, pero dicen que no hay tal sino que, en realidad, el germen es el propio huésped, el apartado 1: genes, traumas de infancia, estilos de vida… un organismo física y emocionalmente pusilánime que se ha venido abajo con los embates de la vida moderna.

La visita al médico en busca del apartado 3 (el diagnóstico) normalmente es infructuoso: propuestas confusas, funcionales, psicosomático, psicológico, “no tienes nada”… El apartado 3 remite también al apartado 1: el huésped. “Son cosas tuyas”…

El apartado 4, el de los remedios, tampoco resulta satisfactorio, al menos como acostumbra a serlo en las infecciones sensibles al antibiótico. Otra vez el fracaso de los remedios se carga en la cuenta del apartado 1: el huésped, quien padece la situación: “Tienes que poner de tu parte”…

La Fibromialgia es una enfermedad con un sólo apartado bien definido: el huésped, el organismo sensible a ser sensibilizado.

Eso parece pero…

Supongamos que la cultura, la información actúe como un germen y que el huésped sea el cerebro, el órgano de las virtualidades, de los mundos imaginados. Tendríamos:

1) El cerebro como huésped. 2) La cultura como germen 3) el médico como identificador de ese germen 4) la pedagogía como antídoto.

– O sea que soy YO la responsable de la enfermedad. ¿El dolor me lo provoco YO? ¿Es imaginario?

– En absoluto. El YO no es el huésped. Realmente no sabemos muy bien lo que es. La conciencia, el ámbito en el que se produce la percatación de ser un organismo, es un universo misterioso. El huésped, el terreno abonado, es su cerebro. El YO ha formado parte  más o menos consciente de la preparación de ese terreno pero cuando afloran los síntomas es porque al huésped, al cerebro, le desbordan los miedos somáticos, el miedo al daño físico y social, a las carencias frente a la penosidad, la convicción de poca valía física y psicológica,  de virulencia ambiental… El YO tiene que tomar consciencia de ello y volver la mirada hacia  su cerebro, no para resonar los errores, para amplificarlos, sino para disolverlos. El antibiótico es la convicción de salud y la firmeza en la decisión de recuperar el terreno perdido.

Creerse enfermo o sano. Esa es la cuestión

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Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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6 respuestas a Fibromialgia. El huésped

  1. Carlos dijo:

    Gran forma de explicarlo. No se me habría ocurrido nunca. Va directo a la lista de imprescindibles.

  2. maria jesus dijo:

    A medida que voy leyendo, pienso que, los futuros padecientes de fibromialgia, deberían pasar por aquí antes de recibir toda esa información que les hace sentir “estigmatizados”. Me siento afortunada al no tener ningún condicionamiento por la información que en si dia obtuve, porque puedo mirar hacia un nuevo horizonte, que dicho sea de paso, me parece mucho más factible que lo dicho hasta ahora -sin menospreciar las investigaciones, sean en el sentido que sean, sobre el tema-.

    Y lanzo la pregunta, que me gustaría se hicieran todas las personas con fibromialgia: Si lo descubierto hasta el día de hoy no da resultados ¿por qué negarse a una nueva posibilidad? ¿Por qué no quitarse la coraza de “no quieras convencerme de que no tengo nada”? ¡Claro que tengo algo!
    Cuando uno necesita comer ¡come!, ¿qué importa quién, cómo o qué te den, si te están dando lo que necesitas?… y encima con respeto y comprensión.

    Arturo, con su permiso pondré el enlace de este blog en mi página y un blog, porque estoy segura que muchas mujeres están deseando encontrar la salida y desconocen, como era mi caso, que SE PUEDE salir.

    Un abrazo.

  3. Maria Jesus: tienes, por supuesto, el permiso. Espero que sea útil a alguien

    Saludos

  4. Joaquinwct dijo:

    Gran entrada, antológica!!… más claro que el agua.
    saludos

  5. Nesi dijo:

    Voy un poco en desorden en la lectura de las entradas, esta es GENIAL, se entiende perfectamente, Dr. no podriamos enviar esto a la sociedad de firbomialgia??? a los médicos que la tratan.. nosotros lo entendemos!!!!!!!!
    Gracias yo tanbien me la guardo para poder explicarlo.

  6. Miriam dijo:

    De hecho somos un ser único, no dividido como la ciencia de la edad media nos ha hecho creer…
    no somos cuerpo y alma. Somo uno solo. Cuando nuestra masa corpórea (pura energía) es influida por algo, nuestra alma (pura energía) también lo es y viceversa. Un comprimido o droga, como por ejemplo, un antidepresivo o un ansiolítico también hará estragos en mis emociones y en mis pensamientos, o sea en mi mente, tal como ese comprimido también influye sobre la materia: Cerebro. Y mis pensamientos y emociones, si son fuertes, si son negativos, si son obsesivos, también influyen en mi materia
    , cambiando los mensajes de mis neurotrasmisores, imprimiendo un surco diferente en mi cerebro material incluso… estremece mi corazón y abruma mi mente…. Soy cuerpo y luz. Todos soy. Y el Yo es parte de ese todo… Abracemos al todo.

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