Neurología basada en la creencia

Dicen y creen los neurólogos que la migraña es una enfermedad cerebral genética.

Dicen y creen los neurólogos que el cerebro no duele. Lo único doliente en el interior de la cabeza, las “estructuras sensibles al dolor”, son las meninges y los grandes vasos.

Dicen y creen los neurólogos que el dolor migrañoso surge de las estructuras sensibles al dolor, hipersensibilizadas, inflamadas, a consecuencia de un juego de sensores (canales iónicos) de dolor constitucionalmente sensibleros o, quizás, como efecto de unos supuestos “generadores de migrañas” que se activan y encienden el estado sensible de los sensores sensibleros.

Dicen y creen muchos neurólogos que duelen las arterias porque se encuentran dilatadas y su pared está sensible.

Dicen y creen los neurólogos que lo inicial sucede en la corteza cerebral, lugar en el que se organizan rarefacciones “meteorológicas” que acaban descargando una especie de desahogo denominado “onda de depresión cortical propagada”, responsable del aura y de la sensibilización de la red sensiblera trigéminovascular.

Dicen y creen los neurólogos que el migrañoso debe aceptar su condición y obligarse a llevar vida ordenada y aburrida, evitando todo aquello que habitualmente gusta hacer al ser humano (tomarse un chupito, viajar, recibir el viento en la cara, tomar el sol, dormir más los fines de semana…).

Dicen y creen los neurólogos que es fundamental que el migrañoso descubra sus desencadenantes para evitarlos.

Dicen y creen los neurólogos que las crisis, como los fuegos, deben apagarse precozmente con analgésicos de poder creciente.

Dicen y creen los neurólogos que si la migraña se tuerce y se hace cada vez más frecuente (migraña transformada o crónica) es porque el padeciente se ha automedicado y ha abusado de las pastillas.

Dicen y creen los neurólogos que se han producido dramáticos avances en el conocimiento de la migraña que permitirán la salida al mercado de soluciones definitivas para cada migrañoso con química personalizada adaptada a cada desviación del genoma debido.

Dicen y creen los neurólogos que los migrañosos están contentos con sus servicios y que no se entiende cómo muchos (padecientes y médicos de atención primaria) se empeñan en no consultarles.

Dicen y creen los neurólogos que todo cuanto dicen y creen está soportado por la Ciencia y que cualquier propuesta contraria a lo que dicen y creen sólo puede ser charlatanería y pseudociencia.

Eso dicen y creen, en perfecta armonía universal, todos los neurólogos del planeta Tierra.

Puede que haya alguna excepción… que, confirma la regla…

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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8 respuestas a Neurología basada en la creencia

  1. Joaquinwct dijo:

    Arturo, ¿Crees que podemos complementar la pedagogía que propones, por supuesto imprescindible, con alguna otra técnica que nos ayude a afrontar el miedo irracional?

    El miedo es un factor enormemente condicionante. Hay dos tipos de miedo, el miedo predictivo y potencial, el que tantas veces sin querer acaba llamando a la puerta de lo temido (la migraña), y el miedo al propio dolor real, el que nos aprieta hasta convertirse en un infierno (dolor evaluativo), condicionado por la incertidumbre de la persistencia y la intensidad del mismo.

    El otro día pensaba.. “Que si la migraña contiene la estructura de la “fobia”, es decir del “miedo irracional e infundado”, necesita por supuesto, de racionalidad, el mejor antídoto para combatirla…. De acuerdo! pero pienso, que en esas primeras fases dónde la racionalidad aun no ha cuajado, el miedo y la emoción siguen siendo demasiado influyentes… ¡Quizás también sirvan de ayuda otras terápias para modular esta emoción tan irracional e inconsciente!

    Un ejemplo a lo que digo, podrían ser las estrategias paradójicas de Giorgio Nardone, consistentes en la paradoja de aumentar el miedo para limitarlo, es decir el esfuerzo mental voluntario de la persona para aumentar, en lugar de reducir, las sensaciones que le atemorizan. El resultado de esta paradójica reacción en relación con el miedo es, en efecto, la anulación de éste. Bloqueando la escalada de miedo y los intentos fallidos de control que hace la persona (evitación de desencadenantes, intentos de relajación, farmacos huida, tratamientos…). En el intento por controlar las propias reacciones, la persona dirige continuanmente la propia atención a la escucha de los parámetros fisiológicos lo que vuelve a aumentar el miedo y los circulos viciosos de interacciones disfuncionales entre el cuerpo y la mente. Es lo que Hipócrates describia hace 2500 años con la máxima: “similia similibus curantur” que metafóricamente podríamos definirla como apagar el fuego añadiéndole leña.
    Este fenómeno se muestra claro en su aparente absurdidad ya que, así como la mente se engaña a si misma cuando activa un circulo viciosos de percepciones amenazadoras y reacciones de miedo que se alimentan recíprocamente, el autoengaño terapéutico de alimentar voluntariamente lo que se quiere reducir de forma espontanea cortocircuitea el proceso en curso eliminando los efectos.

    No se si esta técnica podría dar buenos resultados en el afrontamiento correcto de la sintomatología a veces inconscientemente evaluada.
    Cierto es que desde el control de la razón controlamos la aparición de la migraña, pues cierto es que desde el control de la razón controlamos la evaluación, mantenemos apagada la alarma y no se produce la fastidiosa reacción inflamatoria infundada. Pero creo, que como el pez que se muerde la cola, al igual que desde la evaluación podemos producir o eliminar la migraña, desde la reacción sintomatologica también, y si estás preso por el miedo predictivo la cordura se pierde.

    ¿Que afrontamiento estratégico iría bien para aplacar el miedo en el caso de la migraña?
    -No lo se… no soy terapeuta.
    ¿Quizás podríamos consultar con G.Nardone y preguntarle si lo hay…?

    Un saludo

  2. Joaquinwct: planteas una cuestión recurrente en la historia del blog. No tengo ninguna duda de que los compañeros psicólogos expertos en terapias breves o de otro tipo podrían aportar técnicas que pudieran encarrilar la racionalidad forzando al cerebro a aceptarla. Soy lego en estas lides y estaría bien una colaboración entre neurólogos y psicólogos. Lo ideal sería un psicólogo instruido en el modelo biocultural preconizado en este blog. No tengo experiencia en técnicas paradójicas para definir mi postura.

    Lo cierto es que muchos padecientes resuelven la migraña descubriendo su salida personal, una vez han captado el marco teórico. Cambian el afrontamiento y desensibilizan las alarmas. Si les preguntas cómo lo consiguen tampoco te contarán una técnica concreta: “aplico lo aprendido”, eso es todo.

    Quizás nuestra amiga, expadeciente Sol del Val, podría aportar alguna sugerencia.

    Saludos

  3. Sol del Val dijo:

    Recojo el guante, pero necesito elaborar lo que quiero contar y cómo contarlo. Hay que andar con cuidado con lo que se dice y es mucho más complejo de lo que parece, cada persona que tiene migraña ha llegado al punto en el que se encuentra después de recorrer un camino abonado con múltiples factores incluida su personalidad y por tanto sus estilos de afrontamiento y otros muchos componentes que son capaces de generar, sostener y agrandar el miedo.
    Hay determinadas técnicas que sólo puede aplicar un terapeuta , pero es verdad que desde la psicología se ofrecen otras muchas que pueden ser un buen instrumento para nuestros propósitos y que se pueden aplicar sin ayuda externa. No obstante, creo que todos hemos de partir del mismo punto, leer lo que se propone desde este blog , instruirnos adecuadamente, entender lo aprendido para después emprender el camino personal de aplicar todo ello.
    Prometo escribir algo esta misma semana.
    Un abrazo.

  4. Sol del Val: gracias por el ofrecimiento. Si quieres (eso sería lo perfecto) lo convertimos en una entrada.

    Un abrazo

  5. INMA dijo:

    ¡Qué equivocados están la mayoría de los neurólogos!
    ¿Qué ocurrió con mis migrañas? No lo sé. Leí el libro, sigo el blog, algo ha cambiado en mis percepciones, mis dolores han ido remitiendo hasta casi desaparecer. No quiero estudiar ni entender lo que me ha ocurrido. Sólo sé que soy mucho, mucho más feliz… Gracias de nuevo Arturo.

  6. INMA: me parece bien el renunciar a analizar obsesivamente el proceso migrañoso. Basta con una comprensión básica (la migraña es la consecuencia de un error de aprendizaje tutelado por la cultura) profunda para que el cerebro reorganice sus programas y tolere la vida normal. Hay mentalidades más analíticas que necesitan diseccionar la cuestión. Me parece bien que así sea pero ello conlleva, a veces, un peligro de atasco.

    Gracias por acoger las propuestas del libro y dar testimonio de tu caso.

    Saludos

  7. Joaquinwct dijo:

    Mi experiencia en estos casi cuatro meses de nueva y salvadora cultura me prueban bien. Me he topado con algunas curvas por el camino (normales) cuando se inicia algo nuevo. Francamente, estoy ganando calidad de vida. Este verano, me olvidé de las gorras para protegerme del sol, ya no me importaron los cambios de tiempo, me atreví a saborear sin abusar de la cerveza fresca y por supuesto, del buen vino en la comida… Lo del estrés me cuesta algo más, pero también mejora.
    Lo que mejor me sento fue, tras asimilar las ideas del blog y leer el libro, dejar a mi cerebro tranquilo y de vacaciones durante todo el més de Agosto (como hizo y aconsejo Arturo). Es bueno no obsesionarse y dejar que las ideas se vayan posando. Dejar que el cerebro reorganice lo aprendido.
    Estoy con Inma!!, Aunque creo, que sí es bueno entender el ¿Como y el Por qué del cambio? de lo que ha ocurrido… de la racionalidad incorporada.. No la podemos olvidar nunca!!!!
    Gracias Sol de Val !!! por tus aportaciones y experiencias…. siempre es bueno aprender de los que van por delante!!!
    Para Arturo, no tengo palabras…Genial, gracias por toda tu neurociencia del “Desufrimiento”!!!
    A seguir….
    saludos

  8. Joaquinwct: gracias por los halagos. Tu actitud analítica, rigurosa, me parece encomiable aunque me ponga en más de un brete explicativo. Lo que sucede es que puede generar una respuesta paradójica cerebral esa ansiedad por resolver el problema sabiéndolo todo. Me alegra saber que el balance es positivo.

    ¡Me encanta el término “desufrimiento!

    Saludos

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