Encuentros y desencuentros

Compartí el sábado, por primera vez, una mesa con un líder de opinión oficialista en migraña, con ocasión de la V jornada sobre dolor de cabeza organizada por la AEPAC (Asociación Española de Pacientes con Cefalea). Previamente a mi intervención, se sostuvo la tesis de la migraña como enfermedad genética, la importancia de los desencadenantes, la necesidad del uso precoz de los fármacos en las crisis, el alivio y conveniencia del refugio en la habitación oscura, la bondad de los tratamientos preventivos, el origen vascular del dolor y el riesgo del abuso de analgésicos por automedicación.

Resulta complicado exponer después en 45 minutos una propuesta como la mía que no sólo, contradice lo anterior sino que expone cuestiones novedosas sobre cerebro y dolor. El desencuentro doctrinal estaba servido. Afortunadamente había voluntad compartida de evitar fricciones y la cortesía se mantuvo pero me quedó patente la dificultad o imposibilidad de mover un ápice las posiciones de la Neurología oficial. El cerebro, las Neurociencias, siguen estando ausentes en la consideración de las causas potenciales de la migraña. Fármacos y sólo fármacos.

En el auditorio, padecientes dolorosamente fogueados en la búsqueda de soluciones manteniendo el tipo de la esperanza con escepticismo mal disimulado. Tuve la ocasión de hablar fuera de la sala con ellos (ellas) extensamente. Desconocían mi libro, lo habían leído o no habían podido con él. Habían captado bien los mensajes o estaban malentendidos.

El apremio de la solución fuerza al instante la cuestión:

– Bien pero… ¿qué hago cuando duele?

Es una pregunta que califica la comprensión de la propuesta. Si después de escuchar o leer los mensajes surge la pregunta es que no se ha comprendido o aceptado lo expuesto.

¿Qué podemos hacer para cambiar de creencias y conductas una vez que intenta alguien convencernos de que son erróneas?

– De acuerdo, estoy equivocada…

– No usted. Su cerebro…

– Bueno, es lo mismo ¿no?

– No

– Sin tomar nada ¿cómo se va a ir el dolor? Necesito…

La creencia en la necesidad de aplicar una terapia está ahí. Pueden aceptar que no sea a base de fármacos pero se exige que haya una acción terapéutica tangible más allá de la Pedagogía. Disolver esa convicción no es fácil pero resulta fundamental. Aceptar que uno puede flotar en el agua (en ausencia de un traje de baño de plomo) resulta imposible si se está convencido de que se padece una enfermedad misteriosa que afecta a la flotabilidad.

– Entonces, ¿por qué me hundo? ¿Cómo voy a flotar in ayuda, sin una terapia?

– Necesita creer en su flotabilidad potencial. Es necesario aunque no suficiente…

En la comida tuve la fortuna de cambiar impresiones con un internista sevillano y un neurocientífico de la Universidad Politécnica de Madrid. El diálogo fluía precipitado por la premura del tiempo y la necesidad de exteriorizar todas las complicidades sobre credos neuronales. Atento y asombrado ante lo que comentábamos, un joven neurólogo, profesor de Universidad, reconoció honestamente su absoluta ignorancia respecto a todo y nos pidió consejo sobre un libro de texto que pudiera actualizarle en Neurociencia. Cruce de tarjetas y correos y voluntad de promover encuentros para integrar, desde la pasión compartida por las neuronas, visiones de laboratorio y clínica.

En resumen: urge acercar la Neurociencia a la Universidad, a los ciudadanos, a los niños, en casa y en la escuela, antes de que sus cerebros acojan la trama tópica del dolor misterioso que surge de no se sabe dónde y para el que se dice no hay curación. Si llegamos tarde todo es más complicado. Construir una matriz de creencias desde el miedo a algo es fácil. Disolver ese miedo no siempre es posible. Meter el miedo a la enfermedad, al dolor, a hundirse en el agua, es fácil. Disolver los miedos, si están bien agarrados y mantenidos por una cultura que los justifica en nombre de una pretendida Ciencia, es complicado. No se pueden poner velas a Dios y al diablo a la vez. Cada uno deberá decidirse en una u otra dirección de forma clara, rotunda.

– No creo que sea verdad lo que dice pero voy a creer a ver si funciona…

No tiene sentido. No funcionan las máscaras cognitivas, los disfraces. Uno sabe que esconden la verdadera cara de lo que se cree… de verdad.

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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13 respuestas a Encuentros y desencuentros

  1. Sol del Val dijo:

    Tuve la oportunidad de asistir el sábado a las jornadas sobre migraña que se celebraron en el Círculo de Bellas Artes en Madrid.
    Es cierto que el ambiente y lo que allí se decía no propiciaban en absoluto el discurso del Dr Goicoechea. Lo tuvo complicado, supongo que como casi siempre en todos los foros.
    El público asistiente , padecientes de migraña solos o junto a sus familiares iban cargados de grandes dosis de deseperación, desesperanza, frustración, rabia y muchísima tristeza. La tarea de enseñar algo en esas circunstancias y de aprenderlo es muy difícil.
    El padeciente de migraña en su búsqueda desesperada de la solución se tropieza con centenares de terapias y terapeutas iluminados por la verdad que dejan tras de si un rastro de víctimas que a medida que pasa el tiempo se van victimizando cada vez más.
    Escuché en la mañana del sábado testimonios que me parecieron tremendos acerca de cómo cada uno de los presentes abordaba su problema con la migraña. Personas que necesitaban desintoxicarse de la intoxicación producida por la medicación, efectos adversos (como cuellos sin tono y por tanto cabezas colgando ) producidos por la administrción de botox , en fin , un cúmulo de despropósitos y desverguenzas.
    Me sentí una afortunada. Había tenido la grandísima suerte de conocer al Dr Goicoechea y de entender lo que enseña.
    Hay que seguir adelante , el público que se para a escuchar es minoritario pero estoy segura que irá creciendo aunque la tarea no es fácil y cuenta con muchos obstáculos oficiales y no.
    Gracias, Arturo. Mil gracias por enseñarme.
    Un abrazo.

  2. Gracias una vez más Sol por tus testimonios y tu presencia en la Jornada. Ahí seguiremos. Somos menos, muchísimos menos pero tenemos razones, muchísimas razones.

    Un abrazo

  3. Susana dijo:

    18 días sin migraña…todo un logro. Me ha costado unos 8 meses entender de verdad el mensaje y sobre todo creerme que soy capaz de cambiar las cosas. Creo que ha sido definitivo el darme cuenta del paralelismo entre picor sin picadura y dolor sin daño para dominar la situación. Se que todavía no es una victoria pero voy ganando batallas. Este fin de semana me he levantado sin despertador y me he levantado divinamente, sin migrañas. Es la primera vez que lo consigo!!.
    Muchos ánimos Dr. para que siga adelante y muchas gracias.

  4. Bravo Susana, te has ganado a pulso ese finde libre de irracionalidades cerebrales. Es cierto eso que comentas de que cuesta entender de forma nítida el mensaje del dolor sin daño, su génesis, así como el campo de intervención que tenemos para tratar de mover la dinámica migrañosa. Ese campo existe. El problema es que, sin darnos cuenta, está jugando en contra nuestra, por el modo automatizado en el que reforzamos, inconscientemente, todo lo aprendido.

    Saludos

  5. Joaquinwct dijo:

    Hay que seguir luchando Arturo!!! Hay mucha gente que sufre con desesperación. Es obvio que la solución esta condicionada por las propias creencias individuales hacía los tratamientos o hacía la pedagogía. Claro está, que en estos momentos el terreno es desfavorable pues se ha hecho mucho eco con lo de la genética, los desencadenantes, la farmacología y los tratamientos.
    Ojalá!! la neurociencia ayude a los neurólogos a ver las cosas de otra manera y a no confiar tanto en la farmacología (menos viajes, menos regalitos… y más cerebro).
    A pesar de haber tenido alguna que otra recaída en estos inicios culturales, sigo con la corazonada y con el presentimiento de que este es el único camino. No estoy seguro del resultado final, ni exijo soluciones. “Si no las había antes… Por que las tiene que haber ahora? “.
    Hay que empezar por conformarse con ganar salud y calidad de vida:
    – Menos tóxicos (fármacos) y menos dependencias cerebrales.
    – Más libertad para vivir sin el lastre y sin el sufrimiento de la Infotoxicidad.
    Después…. lo que ocurra .. ya se verá! Veremos hacía dónde van los unos y los otros.
    Las campañas de información y marketing también tienen mucho que decir.
    Se acuerda de la Gripe A? Si no recuerdo mal era mucho peor el remedio que el mal inexistente.
    Menuda Alarma!! Mal negocio para las farmaceúticas.
    un saludo

  6. ani dijo:

    Qué complicada su tarea, Dr. Arturo, pero qué admirable.
    Imagino su desencanto cuando luego de exponer, ve las caras de incredulidad.
    A qué se deberá que, a unos pocos, se nos ilumine el cerebro y le demos cabida a su mensaje?
    Como Sol, yo también me siento afortunada de haberlo conocido, siquiera por esta vía virtual.
    Siga adelante Dr Arturo con su maravillosa labor!
    Abrazos.

  7. ert dijo:

    Arturo, muchísimas gracias por la presentación del sábado. Es difiil de asimilar pero tremendamente interesante. No es para menos que la gente ponga cara de incredulidad cuando llevan toda una vida de crisis tras crisis de dolor tremendo, oyendo una explicación totalmente contraria que además, les aseguran los profesionales que la cuentan, que es la única que existe, que se ha investigado profundamente, que se ha probado científicamente, que es lo único que les va a resolver su problema y que si salen de ese camino, sólo van a empeorar o perder el control de la enfermedad. Y cuidadito con no hacerles caso o cuestionarles, que encima caes en desgracia…
    Dsede luego la información es la única vía para poder manejar una enfermedad como esta.
    Espero que podamos organizar otra Jornada, pronto y que los pacientes empiecen a interesarse por acudir a escuchar nuevas doctrinas.
    Tener la información privilegiada de Arturo Goicoechea, entenderla y aplicarla, es garatía de control de la migraña. Sin lugar a duda. Gracias por la información y por colaborar con la Asociación Española de Pacientes con Cefalea.

  8. domi dijo:

    Hola Dor.árdua y complicada,la labor que tiene,pero como buen profesional que és, no creo que desfallezca,ademas lo tiene tan claro!!!!!!!que no hay lugar al desencanto
    Ani, estoy de acuerdo contigo en lo admirable de su labor,se nos ilumina el cerebro porque confiamos ciegamente en él,siga por nosotros Dor.por los que creemos ciegamente en Ud.
    Gracias,una vez más,todo un lujo leerle.
    Saludos

  9. Joaquinwct: ahí estaremos. Este lunes iniciamos en un Centro de Salud un ensayo de afrontamiento con Pedagogía con once migrañosos, en colaboración con varios médicos de atención primaria y un expadeciente. Estamos deseosos de empezar. Gracias por los ánimos. De momento, no faltan. Saludos

  10. Ani: los padecientes que captáis los mensajes es, porque, en cierta medida teníais construída la capacidad de aceptarlos. Vuestras creencias e incredulidades eran favorables a las propuestas racionales de la Neurociencia. Se siembran las ideas sobre un terreno, más o menos favorable.

    Gracias y saludos

  11. ert: agradezco la oportunidad que me habéis brindado de exponer mis propuestas. Comprendo la dificultad de conseguir el objetivo pero, de momento, hemos dado testimonio de otra vía que, espero, vaya dando frutos a lo largo del tiempo, sin prisa pero sin pausa…

    Saludos

  12. Domi: no es bueno creer a ciegas. Hay que hacerse con argumentos, con el conocimiento básico para comprender el dolor desde la óptica de la Neurociencia básica. Siempre hay que estar atentos a los propios errores.

    Saludos

  13. sofia basterra dijo:

    Arturo, al igual que tus pacientes, me alegro muchísimo haberte llegado a conocer (auque no personalmente) y haber leído tu libro. Yo llevo desde abril sin toma zomig flash 2,5mg. Para mi toda una victoria!. Ahora mismo tengo dolor. La migraña llama y llama pero yo, no le hago ni caso, y de repente puff se va! es alucinante. Me ayudó mucho en comprender el concepto de dolor en ausencia de daño. Hoy mismo en una farmacia hablando a una señora que hacía cola, que venía a comprar medicación para la migraña, le he hablado de ti, y rápidamente ha ido a encargar tul libro. En cuanto tengo ocasión comento sobre ti, porque creo que con tu teoría estas haciendo un bien muy grande a mucha gente. De nuevo te agradezco todo lo que haces por todos. Un abrazo

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