Información

 

Es habitual en el tema del dolor (sin daño relevante) la referencia a anomalías en el “procesamiento de la información”. Estas anomalías podrían producirse por varios mecanismos:

1) Generación de señal aberrante: receptores sensibilizados. Estímulos inocuos activarían dichos receptores dando salida a “falsas noticias” sobre peligro tisular. El cerebro activaría la alerta por coherencia con una mala información periférica. Esto ocasionaría un respaldo central a la alerta periférica, generándose un circuito reverberante retroalimentado positivamente (pescadilla). Se supone que previamente se ha producido un estado de nocividad que ha sensibilizado los receptores… y, por los motivos que sean, permanecen activados aun cuando ya no se justifique su estado de alerta. Todos los niveles superiores de procesamiento (desde el asta posterior al individuo consciente) reciben mala información. Responsables: los receptores sensibilizados.

2) Sensibilización en el primer relevo de señales, en asta posterior medular. Las señales generadas en la periferia, tanto por estímulos nocivos como inocuos, encuentran un asta posterior sensible que mete en el mismo saco lo banal y lo ofensivo, derivando un flujo erróneo de señal que confunde a todos los niveles superiores (troncoencéfalo hasta el individuo consciente). Mala información. Responsable el asta posterior…

3) El cerebro anda sensiblero e interpreta cualquier señal, inocua u ofensiva, como amenazante. Probablemente un episodio previo de daño tisular (propio o ajeno) le ha dejado así. Después del atraco todo se interpreta como amenaza y se ordena la máxima alerta… al individuo consciente, el único nivel superior existente. Mala información. Responsable, el cerebro.

4) El individuo anda catastrofista. Ve más daño y relevancia de la que hay.  Su estado de hipervigilancia y confirmación errónea de que ya está sucediendo lo que temía y que el futuro pinta negro le hace imaginar daño… El individuo sólo puede informar a otros individuos. Se queja, pide ayuda… Mala información. Responsable, el individuo catastrofista…

Cada profesional pone el acento en distintos niveles. Se buscan culpables, cabezas para cortar. Tejidos, receptores, centros de procesamiento, evaluadores emocionales, cognitivos… Se actúa con pre-juicio, con dinámica de chivo expiatorio prefijado, buscando pruebas allá donde se da por sentado que debe haberlas.

El procesamiento informativo no es secuencial, con compartimentos estancos, con piezas que están bien o mal. El Sistema nociceptivo actúa integrado. El procesamiento está distribuido con varios circuitos paralelos. Todos los pasos contienen bucles con reentrada: de dentro de la célula afuera y nuevamente adentro (autoinformación), de una neurona a otra y de la recipiente a la que emite…(parainformación) y de todas las células al sistema (endoinformación). Todo influye en todo. Un error en un nivel puede contagiar al resto.

La generación de señal nociceptiva leve en un tejido puede encontrar un cerebro alarmista que sobreinterpreta peligro y amplifica la salida y tráfico de señal. Una práctica terapéutica que reduce la señal tisular y que cuenta con la bendición cerebral (placebo) puede conseguir el silencio informativo hacia el individuo (analgesia). La misma práctica puede encontrarse con un cerebro reticente (nocebo) y aun cuando debiera haberse producido el silencio informativo hacia el individuo, no sucede tal cosa sino que el dolor sigue…

Perdón, me olvidaba de la última opción…

5) La sociedad libera, a través de la cultura, alarmismo ambiente, mala información… Quien recibe esa información es el individuo más o menos consciente, el cerebro más o menos consciente, y, por debajo de cualquier consciencia posible, limitándose a adaptarse a lo decidido, el troncoencéfalo, el asta posterior, el nociceptor y los tejidos… Mala información. Responsable, la cultura.

Perdón, teníamos otra opción previa, primigenia: los genes…

6) Los genes construyen receptores hipersensibles… que ponen en danza a todas las capas superiores. Mala información. Responsables los genes.

Desde los genes a la cultura hay donde elegir.

Duele… ¿responsable?

Fuenteovejuna…

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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