Fisios


Por error, publiqué este post en el blog en inglés, el 23 de Mayo. Lo escribí después de participar en el Congreso sobre Fibromialgia con una audiencia y ponentes mayoritariamente compuesta por fisioterapeutas…

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No tengo duda de que a los Fisios les preocupa y ocupa el tema del dolor crónico. En mi opinión son el colectivo más interesado e implicado, con más horizonte, con más esperanza.

Tampoco tengo dudas sobre su interés en la fisiología del dolor, los procesos biológicos que lo explican. No veo a otro colectivo profesional compartiendo ese mismo empeño.

Los cacareados “equipos multidisciplinares” del dolor son agregados disgregados de composición y secuencia variable. Generalmente: Reumatólogo, Unidad del dolor y Psicólogo. Rara vez aparece el Neurólogo y el Fisio, si lo hace, es para aplicar alivios manuales previamente indicados, con poca voz y ningún voto.

A los Fisios les veo interesados en la Neurociencia, más allá de las moléculas y la biomecánica. Quieren proyectar cerebro en lo que hacen sus manos sin perder de vista lo que sucede en los tejidos, en las fascias, nervios, músculos, huesos y articulaciones. Les interesa el movimiento, el suceso más trascendente de la Biología. Somos movimiento, incluso estando quietos.

Dolor y movimiento están siempre unidos. El dolor es una percepción, una advertencia del cerebro sobre la conveniencia o inconveniencia de nuestras acciones. Condiciona nuestra hoja de ruta. Marca los límites a los deseos, los convierte en temor.

En la Fibromialgia, el cerebro proyecta dolor, cansancio y desánimo para impedir la acción, confinar al padeciente en su casa, convertida en un hospital. Los médicos aportan fármacos poco eficaces, los psicólogos consuelo y resignación y los reumatólogos dudas sobre su implicación en un proceso que tiene poco o nada de “reumatológico” (cualquiera que sea el significado del término “reuma”).

A los Fisios se les pide alivio manual sobre las zonas dolientes, con masajes, movilizaciones, recolocaciones… tutoría en ejercicios.

Algunos Fisios están poniendo en candelero las fascias y los puntos miofasciales, las punciones secas sobre los puntos gatillo. Mandan los sucesos tisulares. El dolor emana de ellos, de su mala vida. Otros presienten la mano del cerebro, sus evaluaciones. Los tejidos son unos malmandados. Les falta libertad, respiro.

Hay debate entre los Fisios de los tejidos y los del cerebro, entre los que hacen y los que dicen, los de las manos y los de la voz. Entre los que buscan y encuentran puntos nociceptivos, puntos de sufrimiento tisular y los que dan por supuesto un cerebro alarmista e intentan reconducirlo a la confianza en la condición corporal.

Para recuperar el movimiento libre, no temido ni penalizado, se necesitan tejidos razonablemente capaces, músculos no crispados, tareas no estresantes por su reiteración… pero el temor y la penalización lo pone muchas veces y sin motivo un cerebro alarmado por la cultura de la descalificación somática sistemática.

Preocupa un posible divorcio entre los Fisios que ven el origen en la periferia y los que lo ven en el Centro entre los de lo tangible y manipulable y lo intangible, pero también manipulable.

No se trata de esto o lo otro sino de esto y/o lo otro. En cada caso la debida responsabilidad interactiva, circular, entre periferia y Centro.

No sólo hay tejidos. Siempre hay cerebro. No sólo hay cerebro. Siempre hay tejidos. Disgregar las células de la red neuroinmune que se ocupa de mantener su integridad no tiene sentido. No hay actividad celular que no esté valorada antes, durante y después de ser ejecutada.

¿Dónde, cuándo y cuánto duele? Aquí y ahora, de forma espontánea o tras palpación… Bueno es saberlo.

¿A qué lo achaca? También es necesario saberlo

¿Suficiente?

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Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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2 respuestas a Fisios

  1. ¡Que gran entrada!. Realmente estoy de acuerdo con usted, ¿La estructura gobierna la función o la función gobierna la estructura?…Que mejor que seguir investigando, estudiando y comprobándo si es “o” o si será “y/o”…Por supuesto habrá fisios que seguirán defendiendo el uso de las manos y otros que preferirán educar siempre a sus pacientes…pero en todo está el punto intermedio, que realmente es el que dictamina el paciente y al que debemos amoldarnos en todo momento, evitando los prejuicios clínicos y subjetivos de la estructura o la función, intentando ser lo más objetivos posibles para encontrar ese punto de equilibrio, a veces tan dificil de mantener.

    Un gran saludo: David.

  2. David: los profesionales tenemos herramientas. La principal es el conocimiento. Por imperativo moral debemos actualizarlo, cubriendo todas las áreas posibles para no sesgar nuestras convicciones. Una vez cumplida la obligación de saber debemos gestionar lo aprendido, adaptándolo al contexto de cada paciente. Ahí entra cada cual decidiendo en conciencia.

    Saludos

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