Giacomo Rizzolatti

Giacomo Rizzolatti es el tercer neurocientífico galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en Investigación Científica y Técnica por el descubrimiento de su grupo de la Universidad de Parma de las llamadas neuronas espejo.

Las neuronas espejo se activan cuando el sujeto investigado ejecuta una determinada acción pero también lo hacen cuando observa esa acción ejecutada por otro sujeto. Incluso lo hacen al oir un ruido generado por la acción.

Realmente no debiera sorprender que sea así. Somos testigos de esta capacidad de reproducir lo observado cotidianamente.

Obervar acciones o sucesos ajenos nos permite, además de la imitación, interiorizarlos, representarlos en nuestros circuitos y extraer de esa facultad conclusiones sobre la intención o estado emocional del sujeto actor observado.

Las neuronas espejo han tenido mucho éxito mediático. Es una etiqueta triunfadora. Permitiría explicar de forma simple la existencia de la cultura, la cognición social, la empatía, el lenguaje, el aprendizaje.

Entre los neurocientíficos no hay tanto entusiasmo o, al menos, existe división sobre la trascendencia del descubrimiento.

Clásicamente se viene entendiendo y explicando que existe una delimitación estricta entre los procesos de percibir algo, pensar sobre lo percibido, decidir una acción y ejecutarla. Primero percibimos estímulos, luego los interpretamos, les atribuimos valor, para seleccionar una respuesta que finalmente decidimos ejecutar. Percepción, evaluación y acción serían tres procesos alineados en ese orden. Cada uno con su arquitectura neuronal correspondiente. Zonas cerebrales sensitivas, zonas cerebrales evaluativas y zonas motoras… pero…

Ya el gran Psicólogo y Filósofo americano William James defendía a finales del siglo XX que percepción, cognición y acción eran la misma cosa. Todo hace pensar que tenía razón. La Teoría del Código Común va cogiendo aceptación. La percepción contiene evaluación y acción. La acción contiene intencionalidad (evaluación) y anticipación de lo que va a generar en el plano perceptivo cuando sea ejecutada. La red neuronal sólo se entiende si situamos los tres procesos en el mismo soporte de la red. Imaginar una acción, anticipar sus efectos perceptivos y ejecutarla implica a las mismas áreas. Es el mismo proceso aunque su expresión difiera. Percibir un objeto es atribuirle significado desde la perspectiva de las interacciones que sugiere (affordance, potencialidad, relevancia motora, conductual).

Puede que las neuronas espejo no sean mas que la expresión en registro eléctrico o en imagen de Resonancia Magnética funcional de esa condición consustancial a la red neuronal: la capacidad de organizar acciones en la interacción con los objetos, a través de la recepción de los estímulos sensoriales que generan o, incluso, imaginándolos.

La interacción estrecha entre percepción, cognición y acción se concreta a lo largo del aprendizaje y este está fuertemente influido por las acciones, relatos y expresión emocional de otros. Copiamos e imitamos pero no estamos determinados a reproducir lo copiado. Lo procesamos y podemos modificar las acciones copiadas. Aparentemente somos libres, tenemos voluntad por más que hayamos estado sumergidos en una sociedad que trata de moldear la conducta a imagen y semejanza de algún modelo propuesto como canónico.

No tengo capacidad para juzgar la relevancia de los descubrimientos del grupo de Rizzolatti. Me preocupa el entusiasmo que genera mientras el paradigma de que lo sensitivo, lo mental y lo motor son procesos distintos sigue vivo en quienes cantan la gloria de las neuronas espejo.

Preocupa que la compleja y profunda trama de la imitación se despache de forma reduccionista sacándose de la manga una propiedad mágica de unas neuronas que transforman lo visto en ejecutable por estar dotadas de superpoderes. El macaco recién nacido que saca la lengua si el experimentador también la saca no es una prueba fiable de la existencia de la función espejo. No está claro, además, quién imita a quién.

Bienvenidas sean las neuronas espejo si ello contribuye a desmontar viejos mitos neurofisiológios pero puede que contribuyan a generar otro mito…

El de las neuronas espejo

Enhorabuena y gracias, Profesor Rizzolatti

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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Una respuesta a Giacomo Rizzolatti

  1. Sol del Val dijo:

    Gracias a ellos tres por su trabajo y su denodado esfuerzo , con miles de obstáculos supongo, por arrojar luz a este fascinante mundo de la neurociencia y a tí por acercarlos al público profano y ayudarnos a entender más y mejor.
    Un abrazo

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