Está usted deprimido

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A los padecientes de dolor crónico se les supone deprimidos. No hay que molestarse en preguntarles sobre su estado de ánimo. Puede, incluso, que contesten que es bueno y que sería aún mejor si no tuvieran dolor.  

– ¿Cómo anda de ánimos?

– Bien. Si no tengo dolor me como el mundo.

– Está usted deprimido. Por eso le duele.

– No me siento deprimido.

– Bueno. No hace falta sentirse deprimido para estarlo. Es típico de “la depresión”: su carácter oculto, su invisibilidad … para el padeciente pero no para nosotros, los profesionales.

Para muchos profesionales el dolor surge del desánimo. Para los padecientes la relación es la contraria: el desánimo surge del dolor.

El organismo proyecta al individuo sus valoraciones, sus estados de ánimo, incertidumbre y pesimismo. El cerebro es un órgano virtual generador de decisiones perceptivas, interpretaciones, predicciones. 

Si duele quiere decir que el cerebro valora, con más o menos fundamento, amenaza de daño en los tejidos.

Si hay desánimo se puede inferir que el cerebro no quiere promover esfuerzo individual tal como están las cosas.

El programa inflamatorio, el de dolor y el del desánimo tienen mucho en común. Las moléculas proinflamatorias activan el cerebro deprimente. Podemos engañar al organismo administrando lipopolisacárido, una molécula de la cápsula de algunas bacterias. El cerebro activará el programa de sentirse enfermo. El lipopolisacárido engaña al cerebro.

El cerebro es un órgano falible… y cándido. Se le puede dar gato por liebre. Convencerle de que hay enfermedad o lesión sin haberla.

El cerebro deprimente está conectado con el cerebro evaluativo. Las ganas no son algo que el individuo pueda ponerse y quitarse. Se encuentra con y sin ellas, a veces conociendo las causas y otras ignorándolas.

El cerebro puede estar equivocado al proyectar percepciones. Sus evaluaciones pueden ser erróneas, catastrofistas, pesimistas. El YO de los tejidos y el YO de la interacción con el mundo pueden estar estimados como enfermos o incapaces sin serlo. Un entorno rebosante de recursos puede valorarse como precario o adverso. 

El individuo no recibe muchas explicaciones sobre lo que percibe. Se siente dolorido y desanimado. Eso es todo. Si no hay enfermedad ni adversidad tangibles el cerebro no apaga los programas sino todo lo contrario. Da una vuelta de tuerca al sufrimiento para forzar la conducta de enfermo.

Muchos padecientes doloridos y agotados rehuyen la etiqueta de la depresión. Tienen razón. Ellos se sienten físicamente enfermos y necesitan una etiqueta de enfermedad física. Por ejemplo: “fibromialgia”.

Hay quienes aceptan la etiqueta de “depresión” pero sólo a condición de que provenga de alguna condición biológica (genes, neurotransmisores, huesos, articulaciones…) deficiente que les exculpa de su génesis. Residir en un organismo pobre en serotonina, con huesos y articulaciones desgastadas, músculos sin energía… es deprimente. El residente se limita a ser una víctima. Le ha tocado la mala suerte de residir en ese deficiente cuerpo.

A muchos profesionales les convence la propuesta de las explicaciones moleculares. La depresión es un estado inflamatorio soterrado. Sueñan con aplicar remedios caros, sofisticados, anti-factor alfa de necrosis tumoral, estimulación vagal… Guerra a las citoquinas, a los mensajeros…

El individuo va perdiendo protagonismo, sentido, responsabilidad…

– No me siento nada bien y no sé por qué.

– Tiene todo inflamado. Huesos, músculos, articulaciones. Su mente también está inflamada, enferma… El estrés, los genes… Déjeme la tarjeta genómica…

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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14 respuestas a Está usted deprimido

  1. Ani dijo:

    >Excelente entrada, Dr Arturo.Clarisima!!Siempre habia creido que una depresion leve habia antecedido a la fm, que me aquejaba.Aunque me quedaba la duda… los antidepresivos me aliviaban ligeramente el animo, mas me acentuaban un poco los dolores… aun asi "calmaba" mi cerebro tomando la fluoxetina de cuando en cuando.Cuando recaigo, quiero volver a lo de antes: me tomo un celecoxib, unos ibuprofenos…quiero correr al reumatologo y luego me detengo…ya estoy cansada de saber que nada de esto me hace efecto.Como dice Ud, tratamientos y farmacos, en este caso, nos hace mas vulnerables y dependientes.El cerebro esta expectando todo el despliegue… para combatir el dolor, que el mismo ha generado y por gusto.Como siempre…Muchas gracias.Un saludo.

  2. Lightbrite dijo:

    >o sea que supuestamente estoy deprimida porque a mi cerebro le da la santísima gana y no porque (aunque para mi resulte de una lógica aplastante) el hecho de tener un dolor cronificado en el tiempo y sin aparente solución que no me deja vivir mi vida en paz llegue agotarme hasta deprimirme no??? Pues lo siento doc pero no lo entiendo… Tambien hay un cerebro para eso??? que pasa que no tiene otra cosa mejor que hacer??? Ademas para estar depre no debería estar hundida??? y que hay si no lo estas???

  3. >Ani: saber que vivimos en un organismo gestionado por un cerebro que propone conductas defensivas erróneas nos ayuda a defendernos de esas propuestas. Si propone: "estás enferma, tienes fibromialgia" podemos responder "no estoy enferma, estás equivocado…"Saludos

  4. >lightbrite: el cerebro no es una persona que tiene ganas sino un sistema celular que procesa pasado, presente y futuro y proyecta sus valoraciones hacia el individuo para proponer o forzar una conducta. El desánimo, la falta de ganas, el dolor no justificado, forman parte de una evaluación pesimista cerebral sobre la capacidad física del organismo. Si el individuo se deja arrastrar por esa propuesta se cierra el círculo de la indefensión.Saludos

  5. DDmx dijo:

    >Concuerdo al 100%. Tengo depresión, y supongo que las personas desde afuera, lo ven como un estado de negatividad. Pero poca gente comprende que una persona puede estar deprimida y sonreir, o llevar a cabo proyecto, siempre y cuando se esté seguro claro.

  6. Anonymous dijo:

    >hola!!entiendo a Lightbrite, a mi me pasa cuando estoy sin ningún sintoma, mi vida y los días son diferentes, y comprendo bien esto que leo, pero cuando estoy con una crisis de dolor de migraña como en este momento, me encuentro en mi trabajo solo espero que pasen las horas y saco lo que puedo y como puedo espero que llegue la cordura, leo y leo y mientras tanto??????

  7. >Anonimo: en esta cuestión no hay soluciones mágicas. Si surge la migraña y alcanza intensidad podemos concluir que se ha organizado la tesis alarmista y ha encontrado vía libre en espiral. En el fragor del dolor poco se puede hacer. Hay pacientes que refieren haber cortado el dolor concentrando la atención en alguna tarea a la vez que refrescan su convicción de que nada está sucediendo en la cabeza (es la realidad). No podemos ordenar ni suplicar. Sólo saber, interiorizar, imaginar… y desearnos suerte. La vía de los fármacos no siempre funciona y si lo hace es a costa de potenciar la adicción y la cronificación del problema.Contra las ganas de fumar hay dos vías: encender cigarros o dejar de fumar argumentadamente.Saludos

  8. >Anonimo: en esta cuestión no hay soluciones mágicas. Si surge la migraña y alcanza intensidad podemos concluir que se ha organizado la tesis alarmista y ha encontrado vía libre en espiral. En el fragor del dolor poco se puede hacer. Hay pacientes que refieren haber cortado el dolor concentrando la atención en alguna tarea a la vez que refrescan su convicción de que nada está sucediendo en la cabeza (es la realidad). No podemos ordenar ni suplicar. Sólo saber, interiorizar, imaginar… y desearnos suerte. La vía de los fármacos no siempre funciona y si lo hace es a costa de potenciar la adicción y la cronificación del problema.Contra las ganas de fumar hay dos vías: encender cigarros o dejar de fumar argumentadamente.Saludos

  9. Mar dijo:

    >encerrada en un círculo del que no quiero salir, presa de mi pasado con ciertos logros, los suficientes para sentirme "realizada", deportista, solidaria, popular en mi red social (al parecer terrible para mi cerebro, aunque yo lo percibiese y valorase gratificante)Debe de conocerse mucho sobre las citoquinas, otro tanto sobre la denominada sustancia P y debe existir un completo conocimiento sobre el tejido conectivo… que sencillo es curarse solo conociendo que se trata de indefensión…por lo visto aprendida y bien aprendida…el mayor tonto, el enfermo de dolor.Perdón la mayor mente tonta

  10. unpocdeseny dijo:

    Me cuesta mucho concebir que estoy a merced de mi cerebro, que la supuesta racionalidad que me diferencia de los animales no puede combatir a un puñado de neuronas que por un condicionamiento “Pauloviano” dirigen mis estados de animo. Me sentía bien con la explicacion de que tengo un trastorno ansioso obsesivo porque me falta serotonina, igual que a un anemico le falta hierro y que la solucion es darle al cuerpo lo que le falta.
    La pregunta que le habrán hecho miles de veces es ¿Cómo puedo convencer a mi cerebro?
    ¿A base de darle informacion?, ¿Repetirme a mi mismo que no hay nada malo en las sensaciones e intentar ignorarlas?
    Se reduce todo al MIEDO?

    Gracias por todo!

  11. unpocdeseny: a eso se le llama wihsful thinking (pensamiento basado en lo que uno desearía fuera cierto). El miedo es un estado somático fundamental. En la depresión funciona más bien la valoración de riesgo-beneficio, la convicción de vulnerabilidad, incapacidad, hostilidad o precariedad externa. Hay previsión de fracaso en la inversión de recursos. El miedo sería miedo a no conseguir lo deseado. Incertidumbre con sesgo de confirmación.

  12. Cristina dijo:

    Unpocdeseny: básicamente sí, se le da la vuelta a través de la información (para introducir racionalidad en la red neuronal), el cambio de creencias (sustituyendo las erróneas y alarmistas por las avaladas por la neurobiología y la biología de organismo), el cambio en las conductas de afrontamiento y la pérdida del miedo. Pero aquí no damos fórmulas mágicas porque no las hay, cada persona tiene su propio proceso, eso sí, hay que verle la lógica y coherencia al planteamiento (momento Ahá), esforzarse un poquito por entender los contenidos que se exponen (actualizar el GPS), y, como quien dice, hacer lo contrario de lo que hasta ahora nos habían dicho que había que hacer, dejar de evitar, no ceder ante el apremio del sistema de recompensa, no contagiarse del miedo cerebral, rechazar con argumentos racionales las hipótesis absurdas que parece que el cerebro nos proyecta en la conciencia como causas de nuestros males (por ejemplo, que te has intoxicado con un pesticida o que el quitarte el casco te ha dañado un nervio facial o que te va a dar un ictus o que vas a morir…), etc.

    https://arturogoicoechea.wordpress.com/2010/02/28/%C2%BFdonde-esta-el-truco/

    En contra de la hipótesis de la serotonina baja, este planteamiento se basa en la disfunción evaluativa, cerebro sano (el problema no está en la química cerebral) pero equivocado (en sus atribuciones de peligrosidad). Has de asumir que el cerebro es el gestor del organismo y existe la posibilidad de que se equivoque en sus predicciones sobre peligro de daño en el organismo o que valore a la baja la capacidad de afrontamiento de la vida cotidiana y la adversidad, y la cultura y la información alarmista juegan un importante papel en estas evaluaciones erróneas cerebrales. Cerebro, neuronas, percepción, error de predicción, programas defensivos del organismo, respuestas de enfermedad, copia eferente, sistema de recompensa, memoria, aprendizaje, condicionamiento, imitación, tolerancia, relevancia … todos ellos son conceptos fundamentales que te ayudarán a entender el dolor, la ansiedad, la depresión o cualquier otra respuesta de enfermedad no asociada a daño relevante.

    https://arturogoicoechea.wordpress.com/2012/03/12/el-cerebro-gestor-2/
    https://arturogoicoechea.wordpress.com/2009/05/25/el-cerebro-no-es-su-mayordomo/

    Un saludo.

  13. unpocdeseny dijo:

    El problema es que el cerebro es muy muy muy bueno a la hora de hacer su trabajo, aunque se esté equivocando. Lastima que no se pueda restaurar a una version anterior del firmware como con los moviles android. 😉

    Gracias Cristina.

  14. Cristina dijo:

    Has dado en el clavo de nuevo Unpocdeseny, el cerebro no se equivoca porque funcione mal, sino que lo hace porque procesa perfectamente bien mala información. Y el reseteo es posible, se le llama reprogramación, aunque nunca volverías a una versión anterior, sino a una más avanzada, con el GPS actualizado en neurobiología del dolor, 😉

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