El cerebro sí duele

> No le resultará complicado encontrar textos sobre dolor en los que solemnemente se afirma que el cerebro no duele. Podemos estimularlo mecánicamente, eléctricamente, sin obtener dolor. Penfield y Jasper se dedicaron a estimular la corteza en pacientes despiertos y registrar los fenómenos perceptivos y motores evocados. Así dibujaron un mapa, una representación del cuerpo a nivel cerebral, el famoso homúnculo. El dolor, dicen (no hagan caso), es cosa de tejidos perturbados. Allí se genera, allí hay «receptores de dolor» que lo captan y conducen por las rutas del dolor hasta los «centros del dolor», lugares cerebrales en los que …

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Fin de ciclo

> «Miró al soslayo, fuese y no hubo nada…» Se ha cerrado mi ciclo profesional. Hoy es mi último día. Me jubilo. Seguiré con el blog y participando en cuantas iniciativas se propongan para difundir conocimiento sobre neuronas y percepción corporal. Dejo el mundo institucional (Osakidetza) tras varios años de predicar en el desierto de mi Hospital con el desaprecio más absoluto de lo que pudiera aportar con mis propuestas.  El cerebro, las neuronas, tienen algo de tabú para profesionales y, en mucha menor medida, para los padecientes. Es llamativo e insufrible el desaprecio respecto a lo que se ignora. …

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Hablar con el cerebro

> Las propuestas pedagógicas de este blog pretenden aportar conocimiento sobre los procesos neuronales básicos que subyacen en la génesis de la percepción corporal.  En ausencia de daño o disfunción relevante, los síntomas (dolor, mareo, cansancio…) son secundarios a una evaluación inadecuada de amenaza por parte de la red neuronal. La toma de decisión cerebral no se corresponde con la situación física real de los tejidos sino con el modo como el cerebro valora una posibilidad, en ocasiones altamente improbable. La sirena suena porque el sistema de seguridad valora la posibilidad del robo. Existe temor aun cuando no haya ningún …

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El cerebro, sin embargo, existe

> En contadas, muy contadas ocasiones, los compañeros se han interesado en estas cuestiones del cerebro y el dolor. Sigue imperando la estrafalaria idea de que el dolor surge de los tejidos, equivalente a la de que la visión surge de los ojos o el olfato de las narices. Simple y llanamente: para la Medicina el cerebro no existe. No hay procesos cerebrales que dan lugar a lo que percibimos. Sentimos el cuerpo de forma pasiva, según se producen las incidencias. Si no hay incidencias la conclusión es obvia: el dolor es psicológico, funcional, psicosomático, somatoforme o como se lo …

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Kindling

> Tendemos a buscar en un suceso una causa, allí y entonces. Todo es por algo. Si algo duele queremos dar, en ese lugar y momento preciso, con aquello que lo ocasiona, la condición causal que, necesariamente, está operando allí y entonces. Algo enciende el fuego. Puede haber condiciones favorables (sequedad, viento, alta temperatura…) pero necesitamos una colilla y unas hierbas secas, una pequeña brasa de la barbacoa. En condiciones normales la colilla y la brasa no incendian el bosque. Se necesita el estado de peligrosidad de incendio. La red neuronal enciende y apaga programas, en función de las necesidades. …

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El cerebro migrañógeno

> Sostienen los neurólogos políticamente correctos que un cerebro migrañógeno (generador de migrañas) es un cerebro hipervigilante, hiperexcitable, sensible. Cierto. Todos los cerebros lo son. Ese es su trabajo. La neurona es una célula especializada en sensar y excitarse con lo sensado. Un cerebro (incluido el migrañógeno) es un órgano constituído por neuronas, miles de millones de neuronas, conectadas cada una de ellas con varios miles de puntos (sinapsis). La función de esa formidable red de conexiones es generar conocimiento para decidir cuándo y dónde excitarse y cuándo y dónde no hacerlo. El cerebro gestiona la relevancia del tiempo-espacio.  El …

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