>Aura e imaginación

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Al imaginar una percepción se activan las mismas zonas cerebrales que generan dicha percepción en presencia del estímulo apropiado. Al imaginar el sabor de un plato se activan las mismas zonas cerebrales que generan el sabor cuando lo comemos. La diferencia es sólo de grado. La imaginación exige sólo un encendido débil.

Habitualmente el proceso imaginativo se produce dentro de este universo de activaciones neuronales débiles. El cerebro «sabe» que está sólo imaginando, especulando, procesando posibilidades-probabilidades. Repasando el pasado-presente-futuro.

El cerebro especulativo imagina situaciones de relevancia e incertidumbre. Las areas visuales, del lenguaje, de la memoria de posibles sucesos novedosos, de la sensibilidad… pueden activarse para procesar expectativas imaginadas. Normalmente todo queda ahí en especulaciones probabilísticas, teóricas sobre lo que pudiera suceder. Una reducida población de neuronas se basta para sostener el proceso imaginativo.
Las neuronas generan continuamente señales eléctricas. Para ello es necesario mantener un estado de cargas positivas y negativas a uno y otro lado de la membrana. Algo así como mantener las pilas cargadas. El proceso requiere consumo de energía. Habitualmente las neuronas descargan y descargan de forma controlada. No se quedan sin pilas. Están listas para dispararse si es necesario.

Cuando el cerebro procesa el mundo real la actividad neuronal está guiada por lo que realmente está sucediendo. Trabaja sin riesgos de quedarse sin pilas. No hay sobrecargas ni desabastecimientos de energía.

El problema surge cuando el cerebro especula y lo especulado es vivido no friamente como una posibilidad teórica sino emocionalmente como algo que pudiera suceder en ese momento-lugar y circunstancia. La activación neuronal se anima y se supera la capacidad del espacio perineuronal de permitir la generación de señales. Las células de la glia se ven desbordadas para retirar el potasio y glutamato liberados por la actividad excitada de las neuronas en alerta.

En cualquier momento el proceso falla y se inicia una caída de la excitabilidad neuronal en un determinado punto. A partir de ahí se produce una onda de «depresión cortical» que se propaga por la corteza vecina. Si el apagón es en el barrio visual el paciente tendrá un aura visual, si sucede en el lenguaje, una afasia (incapacidad de construir lenguaje correctamente), si en el area sensitiva hormigueos e insensibilidad.

Habitualmente las tiendas tienen productos. Adaptan el abastecimiento a los consumos. El problema es cuando se consolida una expectativa:

– Dicen que va a subir el aceite…

Los ciudadanos acuden a por aceite de forma sincronizada y empieza a haber problemas de abastecimiento que se va extendiendo (en mancha de aceite) por una determinada área. Hasta que no se reponga el aceite habrá problema.

Para los neurólogos la activación excesiva neuronal se produce espontáneamente (o por los socorridos encadenantes) en un cerebro genéticamente hiperexcitable. Para inducir la onda de «depresión cortical propagada» en animales de experimentación hay que hacerles perrerías: abrir un agujero en el cráneo y aplicar potasio, cambiar el pH, estimular mecánicamente o eléctricamente, reducir el flujo arterial…

Homo sapiens (ma non troppo) no necesita hacerse un trépano y estimular sus neuronas. Basta con que el cerebro que procesa especulativamente los estados de relevancia e incertidumbre se pase de rosca y tiña el procesamiento emocionalmente. Las neuronas imaginantes no tienen límite, contención racional y agotan las baterías… Se produce el aura.

Homo sapiens (ma non troppo) es una especie soñadora, especulativa. De ahí proviene su grandeza y su miseria.

La percepción es una alucinación limitada por los sentidos.

En ausencia de una realidad y unos datos sensoriales que limiten lo soñado es necesario el sentido común…

Las propuestas oficiales de los neurólogos no alimentan el sentido común de las neuronas imaginativas sino todo lo contrario: potencian el sinsentido, el alarmismo irracional.

2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

5 comentarios sobre “>Aura e imaginación

  1. Cuando hice la primera comunión tuve que salirme de la iglesia porque me sentía «mareado», fué la primera vez que recuerdo haberme sentido así. Estos «mareos» me han seguido ocurriendo, el último hace un par de meses. A los pocos días de que me sucediera leía tu libro sobre la migraña y me sorprendió descubrir que estos «mareos» eran en realidad auras. Ahora leyendo este post y pensando en la contexto en que ocurrieron tanta la primera como la última, que son las unicas de las que recuerdo las circunstancias, veo que son de libro. Mi médico de cabecera, con el que tenía cita media hora más tarde de la última aura me tomó la tensión cuando le comenté mi «mareo» y los síntomas visuales.
    Ha sido un placer encontrar una entrevista tuya que me llevó a este blog y a tu libro. Estoy reseteando mi cerebro, aprendiendo un montón de cosas sobre mi mismo y librándome de una migraña que me acompañaba desde tiempos inmemoriales. Muchas gracias

  2. Hola!!padezco de migraña con auras,y acabo de leer en varios artículos que somos más propensos a tener problemas cerebrovasculares(miedito que se me ha quedado en el cuerpo.Que hay de cierto en esto???un saludo

  3. Vicky: existe una leve correlación, no totalmente aceptada, entre migraña con aura y patología cerebrovascular, cuando se dan otros factores asociados (tabaquismo, hipertensión…). En cualquier caso la correlación es leve, poco significativa y, si la hubiera, lo que procedería sería desactivar los estados de alerta-protección, a través de la Educación en Biología y la exposición confiada a la actividad normal.

  4. Gracias mil e infinitas,por contestar un domingo de agosto.Voy a hacer dieta de lecturas internautas de migraña con aura y voy a empezar a desaprender,que seguro que me va mejor que dedicarme a preocuparme.Ayer mismo pedí su libro por internet y llega el jueves,también me puse en contacto con sefora bermudez y hoy ya estoy en la playa sin gafas de sol.Creo que he aprendido más a limitarme desde mi visita al neurólogo.
    Una proposición decente,se podría valorar hacer su curso en palma de mallorca,yo me comprometería a organizarlo todo!ya que a los isleños nos supone un gasto extra movernos a la península.Gracias otra vez!!vi

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