>¿Qué le pasa a sapiens (m.n.t.)?

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Homo sapiens (ma non troppo) nace preparado para la acción. Es una especie maratoniana, dotada con buenas nalgas (como los hervíboros migratorios) para perder el culo siguiendo la pista de una presa, huir de sus depredadores o explorar el terreno en busca de raíces, frutos y tubérculos.


Disponer de sustento y cobijo no era cosa fácil en los viejos tiempos de la sabana pero la manada sapiens (m.n.t.) descubrió las mieles de la agricultura y ganadería, el ocuparse, de forma altruista, en el engorde de plantas y bichos para su posterior y justo consumo.


De tanto cultivar, sapiens (m.n.t.) acabó cultivándose a sí mismo, promoviendo su engorde urbano fácil con todo a cien metros y adquiriendo el aspecto rollizo de sus mejores productos agropecuarios.


Aunque denostada, es cierta la afirmación de que el trabajo es saludable. El organismo se oxida si no lo movemos de aquí para allá, si no le ponemos algo de incertidumbre y penosidad.


El garantismo promueve dos leyes biológicas ancestrales: la del mínimo esfuerzo (neuroeconomía) y la de «la ocasión la pintan calva» (consumismo).


El aparato locomotor sapiens (m.n.t.) sufre los efectos del poco ejercicio. Huesos, músculos, fascias, ligamentos, articulaciones y tendones necesitan un mínimo de actividad en escenarios inciertos para mantener
su funcionalidad.


El cerebro sapiens (m.n.t.) sufre también el impacto de la molicie y activa programas que incitan al inmovilismo. Estos programas se expresan hacia el individuo por dolorimiento, cansancio y desánimo. El sistema de recompensa anima a desanimarse. Pone el suero de dopamina y endorfina al mínimo ritmo de goteo consiguiendo así que el individuo no despilfarre innecesariamente recursos teniendo como lo tiene todo a mano.


Algunos sapiens son conscientes del deterioro de sus tejidos y remedan la adversidad africana en salas de penosidad física en las que se libera generosamente sudor de frente propia para beneficio ajeno. Deporte y gimnasia son un buen sustituto de una jornada de caza-recolección de antaño.


Todo iría bien si no fuera porque, si es cierto lo que dicen los expertos, los tejidos del ciudadano sapiens (m.n.t.) ya no son lo que eran y no están para demasiados trotes. Parece que el aparato locomotor actual se ha vuelto extrañamente defectuoso, vulnerable, frágil. En sólo unos pocos miles de años de cultura agropecuaria, los genes sapiens (m.n.t.) han conseguido la selección más rápida y desastrosa que se haya visto jamás.


Artrosis, osteoporosis, tendinitis, contracturas, pinzamientos, sobrecargas, inflamaciones, distensiones, hernias discales, desgarros, dolorimiento, cansancio, desánimo…


Sapiens (m.n.t.) se siente, se sabe defectuoso de fábrica, prematuramente desgastado, abusado por cargar pesos ajenos, acosado por nuevas y misteriosas enfermedades…


Vuelve la vista a los expertos en busca de fórmulas, métodos, terapias, talleres, programas, gimnasias, dietas, reprogramaciones, cambios de chip…


– Tiene que hacer ejercicio, perder peso y animarse…


– Ya lo intento pero me duele y no puedo hacer lo que me dice. Entonces me desanimo y me da por comer…






2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

6 comentarios sobre “>¿Qué le pasa a sapiens (m.n.t.)?

  1. >Sensación ilusoria de movimiento :Se ha hablado largamente sobre la relación del mareo en base a una interpretación errónea del cerebro. De igual manera se expuso el ejemplo de la “casa inclinada”, la percepción de horizontalidad visual entraba en conflicto con la percepción de inclinación bajo nuestro pues, lo cual creaba una notable confusión a nivel del cerebro, lo cual daba como resultado el mareo.Existen estudios sobre la sensación ilusoria de movimiento mediante vibración de baja frecuencia, en la que aplicando a un músculo una determinada vibración el cerebro interpretaba sensación de estiramiento de ese músculo (recordando que el cerebro percibe el movimiento gracias al estiramiento muscular). Si a una persona la colocamos en un cuarto oscuro con una luz y estimulamos el recto externo del ojo, el cerebro ilusioriamente percibe que se está estirando dicho músculo y “percibe” que la luz se mueve hacia su izquierda. Lo mismo pasa si estimulamos el músculo esternocleidomastoideo, se interpreta que la luz sube. Entonces, no es factible que lo que perturba al cerebro pudiera ser la mala calidad de la información que recibe por este tipo de receptores ; ojos, pies…..? El cerebro es el responsable, pero porque uno o más músculos le dan mala información. Quizás los músculos finalmente sí que tengan algo que ver al respecto, puesto que confunden al “jefe” y este responde a su manera, es decir, con sensación de mareo. Qué opinan ustedes de esto?Por otra parte ayer apareció en la edición Vizcaína de EL CORREO el siguiente artículo en referencia a los “milagros” de la placenta de yegua en la recuperación de lesiones deportivas. Saquen sus propias conclusiones………http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20091130/deportes/mas-futbol/milagro-placenta-yegua-20091130.htmlTambién hay un artículo refiriéndose al mismo hecho en El País del pasado domingohttp://www.elpais.com/articulo/reportajes/Pocimas/deportivas/elpepusocdmg/20091129elpdmgrep_6/Tes

  2. >Siempre que haces referencia a lo de correr por la sabana recuerdo un paciente que no entendía su dolor lumbar pese al sofisticado sillón vibrador que había adquirido.Un día le dije que quizá algo de culpa tenían esos sillones con el hecho de que los cerebros actuales se vicien en administrar generosas dosis de dolor.Aunque de primeras no le hizo gracia el tema (seguía pensando que 950€ bien valían algo de analgesia), tras un aperitivo educativo acerca del dolor llevamos a buen puerto el tema.Por cierto, muy bueno lo de "buenas nalgas para perder el culo siguiendo a la presa".

  3. >Ciertamente hemos "involucionado". El hecho de adaptar el medio a nuestro ritmo de vida y no a la inversa como el resto de especies, nos facilita de sobremanera el atrofiarnos en todos los aspectos. Apenas recordamos cálculos matemáticos básicos porque todo el mundo porta una calculadora en su teléfono móvil.Del mismo modo, nuestros hábitos sedentarios, nuestros trabajos, nuestro estilo de vida, atrofia músculos y articulaciones. Además, como ya se ha visto en anteriores entradas, nuestra cultura nos invita a sentirnos enfermos. A colación con lo dicho por océano-mar en la entrada anterior, nos obsesionamos con la asepsis y buscamos un bienestar total. No podemos tener dolor, no podemos sentir molestias… porque todo eso significa que estamos enfermos, que tenemos alguna estructura averiada y necesitamos tomar cartílago de tiburón, cambiar hábitos alimentarios, antiinflamatorios, analgésicos ante la mínima señal de alarma…Creo que el problema del sapiens es el fruto de su proceso de involución. Nuestros hábitos y nuestra cultura. ¿Sociedad de la desinformación?Un abrazo.

  4. >Carlos: atendí a una paciente con dolor crónico en un torturado pie que también se libró de un zapato ortopédico caro a la vez que entendió lode "pain is in the brain", "pain is in the brain", "pain is in the brain…"

  5. >Villovi: es urgente que nos tomemos la información como un agente biológico, con la misma seriedad que las bacterias, virus biológicos, virus informáticos… y empecemos a tomar las debidas precauciones

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