>Me tomo un respiro navideño…

> Tengo la sensación de que llevo algún tiempo repitiéndome con las entradas y no hay mejor cosa para evitarlo que echar la persiana para ver si aparecen nuevas ideas o modos de expresar las antiguas. Así que hasta después de fiestas me tomo un respiro. El que tenga mono (hay gente p’a tóo) puedeSigue leyendo «>Me tomo un respiro navideño…»

>Al final, tuve que tomar…

> -Intenté hacer lo que usted dice. Me dije y le dije a mi cerebro: «tranquilo, no pasa nada…» pero cada vez el dolor era más fuerte y al final tuve que tomar el calmante.Cuando el cerebro ha encendido el programa del dolor se inicia un tira y afloja con el individuo. Toda percepción esSigue leyendo «>Al final, tuve que tomar…»

>Cuesta creer…

> Estos días he recibido algunos correos de pacientes con historias tremendas de dolor. En su comentario expresaban la dificultad para creer en la génesis cerebral de su infierno y, por ende, en la resolución a través de la pedagogía, de la comprensión de lo que está pasando. «Cuesta creer que mi cerebro me hagaSigue leyendo «>Cuesta creer…»

>El dolor es una acción-decisión cerebral, consecuencia de un proceso evaluativo.

> Damos por sentado, porque así nos han enseñado a hacerlo, que el dolor es la consecuencia obligada de que algo no va bien donde duele. Es labor del médico detectar el agente-estado anómalo y tratar de corregirlo.– Por qué me duele?– Porque tu cerebro así lo ha decidido. Es lo que valora como laSigue leyendo «>El dolor es una acción-decisión cerebral, consecuencia de un proceso evaluativo.»

¡Pero qué haces ahí parado…! El fiflí…

Homo sapiens (ma non troppo) es, entre otras cosas, un vehículo. Arranca, acelera, frena, se detiene, gira… Cada una de esas acciones precisa una programación específica, con una provisión adecuada de energía, la justa. La sangre se distribuye por aparatos y sistemas en función de la actividad de cada momento. Al aparato digestivo para hacerSigue leyendo «¡Pero qué haces ahí parado…! El fiflí…»