>Terapias, técnicas y aprendizaje

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Los padecientes de dolor crónico, acuciados por el sufrimiento y la invalidez, viven en una situación de indefensión: no pueden interpretar lo que sucede en el interior dolorido, no saben cómo evitar el sufrimiento ni consiguen ver un horizonte de solución.


Al inicio de su penosa historia confían en que todo volverá a la normalidad, por sí solo o con la ayuda de calmantes pero el tiempo pasa y el dolor sigue allí, insensible a reposos y fármacos.


En una segunda fase, agotada la esperanza de los remedios de primera línea, emprenden la búsqueda de técnicas y terapias diversas, generalmente ineficaces.


Cuando se han consumido recursos y esperanzas entran en la fase dramática de la cronificación, del estancamiento del problema.


El factor más importante de esta situación de indefensión es la incapacidad de interpretar, visualizar, lo que sucede en la zona que aparenta generar el dolor.


Habitualmente en esa maldita zona, que uno quisiera arrancársela de cuajo para dejar de sufrir, no sucede nada. No hay tejidos frágiles, inflamados, desgarrados, comprimidos, estirados ni pellizcados. Las antiguas hernias discales, los inevitables cambios artrósicos, la osteoporosis, la rigidez… nada de eso pone en peligro el lugar. Muchos ciudadanos indoloros tienen esas mismas circunstancias. De nada serviría intercambiar las columnas.


El problema surge del cerebro. El organismo está representado, interpretado, valorado en los archivos y oficinas de evaluación. Cada pieza corporal tiene un expediente con un sello que le considera apto para el servicio, resistente, o, su contrario: zona vulnerable: no utilizar.


El sello cerebral de vulnerabilidad lleva consigo el encendido del programa dolor, proyectado sobre la zona supuestamente frágil.


El sello de vulnerabilidad debiera reservarse para los episodios agudos en los que se produce un hecho violento de destrucción de tejidos (necrosis). Una vez reparado el destrozo, el lugar recupera su resistencia normal a las actividades cotidianas y, por tanto, debiera reponerse el cartel de zona reparada, puede reutilizarse. Sin embargo, el cerebro no concede el certificado de garantía y mantiene el programa dolor.


En esa situación, los esfuerzos del individuo deben dirigirse a recuperar la confianza propia y cerebral en que nuestras acciones no producen destrozos en la zona.


El proceso de recuperación del sello que autoriza el uso consiste en poner encima de la mesa todos aquellos argumentos que convenzan al cerebro y al padeciente de que el peligro no existe. Hay que aprender a moverse sin miedo, sabiendo que ello no sólo es inofensivo sino necesario para la salud de los tejidos bajo arresto. Hay que sacar de la cárcel a un inocente… convenciendo a los tribunales cerebrales ¡y al propio encarcelado! de que ya ha cumplido sobradamente la condena del delito de una hernia discal, una infección, un desgarro o un machacamiento.


En definitiva ya no se trata de terapias ni técnicas sino de argumentos, evaluaciones, reflexiones y convicciones de validez e inocencia.


El padeciente debe aprender a verse sano, repuesto, curado, inocente, apto. Si no es así el cerebro seguirá empeñado en negar el sello de autorización para moverse.


No hay técnicas ni remedios para el aprendizaje. Sólo paciencia, sosiego y constancia y, por supuesto, seguir unos textos y tener un profe que defiendan nuestra capacitación para el movimiento, un abogado defensor que ¡crea en nuestra inocencia!


2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

4 comentarios sobre “>Terapias, técnicas y aprendizaje

  1. >Me siento plenamente identificada con este artículo, es como si lo hubiese escrito para mí. Hasta que conocí a mi actual fisioterapeuta, nunca se me habría ocurrido pensar que el intenso dolor que sufría de ciática no fuera provocado por la hernia discal que tengo, recurrí a diversas técnicas, a distintos "profesionales", pero nada, nada me hacía efecto. Ahora estoy más ilusionada, porque noto mejoría (aunque el dolor noctucno sigue estando ahí), me muevo mejor, me noto más flexible, he vuelto a bailar. Creo que estaba más rígida solamente por pensar que me podía hacer más daño.Noto mi cuerpo más flexible, pero el dolor sigue ahí, y tengo mis crisis,sobre todo cuando estoy más nerviosa, cuando tengo preocupaciones, y supongo, al igual que las personas que están a mi alrededor ( que me lo dicen) que eso tiene mucho que ver.Pero se que mi fisioterapeuta, que es quien me ha dado la referencia de su blog, me va a ayudar a conseguirlo. Ojala hubiera más PROFESIONALES como ustedes. Gracias a los dos.

  2. >Mila: tienes razón. Hice la entrada teniendo en cuenta tus comentarios. Creo que reflejaban una situación muy común e intenté echar un cable. Respecto a la relación entre estrés y dolor las cosas no son lo que parecen ni lo que se dice habitualmente de ellas. Tocaré esta cuestión un día de estos. Gracias por los halagos. Si mejoras da por sentado que gran parte de la mejoría será debida a tu esfuerzo y buena disposición. Animo y un saludo

  3. Buenas tardes, sufro dolor en ambos pies hace más de dos años y tiene limitada mi vida. Estoy un poco perdida, muchos libros para leer y la mayoría «muy médicos» para mí. ¿Por donde me recomiendan empezar? ¿qué lecturas? Gracias

  4. María José: te recomiendo dos libros de lectura fácil:

    Migraña: una pesadilla cerebral (Arturo Goicoechea). Lo puedes comprar a través de Amazon, tanto en papel como en formato electrónico. También lo puedes encontrar en librerías.

    http://arturogoicoechea.wordpress.com/libros/

    Explicando el dolor (Moseley y Butler). Te pongo un link a una página web donde lo puedes pedir, y también la web de la editorial del libro (Noigroup), donde lo puedes comprar también en formato electrónico.

    http://www.axon.es/Axon/LibroFicha.asp?Asoc=eFisioterapia&Libro=79046&T=EXPLICANDO+EL+DOLOR
    http://www.noigroup.com/en/Home
    http://www.noigroup.com/en/Product/EPBEES

    Y, por supuesto, tienes a tu disposición el archivo del blog, todas las entradas escritas por Arturo tratan sobre estados de dolor crónico no asociado a daño relevante o sensibilización central, y los conceptos fundamentales de la neurobiología y fisiología del dolor, pero sí es cierto que el libro de Arturo te puede proporcionar una visión de conjunto del planteamiento teórico. Aunque lleve migraña en el título, los conceptos se pueden aplicar a cualquier tipo de dolor no asociado a daño relevante.

    http://arturogoicoechea.wordpress.com/2011/06/22/en-ausencia-de-dano-relevante-2/

    Un saludo.

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