>Abdominales, memoria… y IRS / Abs, memory… and SSRIs

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Somos una especie móvil. Nuestra supervivencia dependió (antes de la implantación de la agricultura-ganadería) de nuestra movilidad, de andar de aquí para allá buscando cobijo, sustento y compañía. La movilidad sin inteligencia no serviría mas que para malgastar energías o correr riesgos inútiles. Por eso las especies móviles disponemos de una extensa red neuronal cuya misión es la de seleccionar decisiones inteligentes, aquellas que optimizan el costo-beneficio.


Necesitamos músculos y neuronas: fuerza y memoria; gimnasios y talleres de memoria; pesas y crucigramas.

Estudié piano en mi pueblo con el director de la banda. Recibía las clases hacia al mediodía, justo la hora en la que se levantaba el profe. Me oía desde la cama o el cuarto de baño y, de cuando en cuando, soltaba un grito para corregir: ¡fa sostenido..! En contadas ocasiones observó o corrigió mi «técnica» pianística. Aprendí a tocar según Dios o el Diablo me dieron a entender. Para mí tocar el piano era una cuestión muscular, tenía que coger fuerza en los dedos y diseñaba sistemas con gomas para muscular los flexores, que, eran los que parecían encargarse de bajar las teclas.

Por la misma época acudía al «colegio de los frailes» donde la pedagogía se centraba en la memorización de todos y cada uno de los textos a la mayor velocidad y fidelidad posible. Curiosamente, el profe de piano me prohibía tajantemente aprender las obras de memoria y debía mantener los ojos fijos en la partitura.

Musculé flexores de dedos y memoricé listas de ríos y reyes visigodos pero no conseguí retener ninguna partitura. Las listas están en paradero desconocido, los flexores han recuperado su volumen normal y deseable y cuando toco el piano tengo que inventarme las notas.

Estamos en la época del fitness, del machaque muscular y neuronal, de la obsesión por resaltar los vientres musculares del abdomen y los relieves de las circunvoluciones cerebrales (aunque no se vean). Abdominales para poder hacer cada vez más abdominales, como Cristiano Ronaldo, y sopa de letras para resolver cada vez otras más difíciles.

No importa la intención, significado ni complejidad de la tarea. El reduccionismo hace furor: para disponer de una buena capacidad resolutiva hay que hacerse con la tableta de chocolate abdominal y el recuerdo de todo. Gimnasio y taller de memoria.

Un ratón de laboratorio en una jaula sin gimnasio y sin estímulos se queda sin neurogénesis hipocampal (generación de nuevas neuronas en hipocampo: una zona cerebral imprescindible para afrontar lo novedoso). Si se pone al ratón a muscular, haciéndole girar en esa absurda rueda eternamente giratoria, el hipocampo renueva la producción de nuevas neuronas. También vale poner al ratón otros cachibaches por la jaula para que los analice. El hipocampo se anima.

Si no hay músculo ni novedades a recordar nos venimos abajo, nos entra el desánimo, según dicen porque nos baja la serotonina…

No hay que preocuparse si la serotonina mengua. Podemos mejorar su disponibilidad impidiendo que la neurona que la ha liberado vuelva a tragársela sin dejar ni siquiera tiempo a que haga su efecto: podemos bloquear la «recaptación» (un absurdo gesto evolutivo al que no se ve ninguna finalidad) y así queda todo resuelto. Los Inhibidores de la Recaptación de la Serotonina, los IRS, completan el kit de supervivencia para estos tiempos convulsos:

Abdominales y sopa de letras… IRS en la gatera por si acaso…

– Doctor ¿no podría darme algo para olvidarme de todo esto? Ultimamente no consigo olvidar nada. Con los adelantos de hoy en día…

– Lo siento pero no tenemos nada para mejorar su olvido

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We are a mobile species. Our survival depended (before the implementation of agriculture-livestock) on our mobility, walking around looking for a shelter, sustenance and company. Mindless mobility would only be used to waste energy or take unnecessary risks. 

Therefore, us mobile species have an extensive neural network whose mission is to select smart decisions, those which optimize cost-effectiveness.


We need muscles and neurons: strength and memory, gyms and memory workshops, weights and crosswords.


I studied piano in my town with the band director. I received lessons at noon, when the teacher had just woken up. He used to listen to me from his bed or the bathroom, and from time to time, would yell at me to correct: “F sharp!!” He rarely observed or corrected my piano «technique”. I learned how to play by what God or the devil gave me. For me, playing the piano was a muscular issue, I had to take strength in the fingers and design systems of gums to exercise the flexors, which I thought were responsible for lowering the keys.


Around the same time came the «Friars School”, where pedagogy focused on memorizing each and every one of the texts as fast and accurately as possible. Interestingly, the piano teacher flatly forbade me to learn the songs by memory and I had to keep my eyes fixed on the sheet.


I exercised my finger flexors and memorized lists of rivers and Visigoth kings but could not retain any music sheet. The lists are missing now, the flexors have recovered its normal and desirable volume, and when I play the piano I have to make up the notes.


We are in the age of fitness, of muscular and neuronal crush, of obsession to highlight the abdomen muscles and the brain (although not visible). We need abs to do more sit-ups, like Cristiano Ronaldo, and solve puzzles to solve more difficult ones. The intent, meaning and complexity of the task don’t matter. 


Reductionism is raging: to have a good response capacity, we need shaped abdomen muscles and an incredible memory capacity. Gym and memory workshop.


A laboratory mouse in a cage with no gym and no stimuli is left without hippocampal neurogenesis (generation of new neurons in the hippocampus: an essential brain area to deal with the new). If we make the mouse exercise, making him spin eternally in that absurd wheel, the hippocampus renews its production of new neurons. If there is no muscle or newness to remember, we discourage, apparently because our serotonin goes down.


We don’t need to worry if serotonin wanes. We can improve its availability by preventing the neuron that released it from swallowing it back without even letting it take its time to make effect: we can block the «reuptake» (an absurd gesture of evolution with no apparent purpose) so it becomes instantly solved. The Serotonin-Specific Reuptake Inhibitors, the SSRIs, complete a survival kit for these turbulent times:


Abs and puzzles and SSRIs just in case.


– Doctor, could you give me something to forget about all this? Lately I haven’t been able to forget anything. With today’s advances…


– Sorry, but we have nothing to improve your forgetfulness.


2019-07-25 11.12.31

Publicado por arturo goicoechea

Neurólogo. Nacido en Mondragón, Guipúzcoa, en 1946. Jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Santiago de Vitoria (Álava), España, hasta 2011, en la actualidad jubilado. Permanece activo como enseñante y divulgador de la aplicación de la Neurociencia al ámbito de la Neurología, especialmente referida a la migraña y al dolor crónico sin daño, impartiendo cursos y charlas y, desde hace una decena larga de años, a través de su blog.

2 comentarios sobre “>Abdominales, memoria… y IRS / Abs, memory… and SSRIs

  1. >Todo llegará…Esta mañana recibí este feed sobre dolor e intencionalidad; igual es de tu interés:thesituationist.wordpress.com/2009/07/13/the-situation-of-painun saludo

  2. >Muchas gracias por la referencia. Es realmente interesante: una demostración más (y ya son muchísimas) de que el dolor contiene significado y responde a él. Recomendable para todos los visitantes.

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