>Alodinia

> En condiciones normales la aplicación de un estímulo nocivo (temperaturas extremas, pinchazos, corrosivos, ácidos, compresiones, desgarros,etc) genera dolor en la zona de aplicación. Los sensores de daño (nociceptores) repartidos por todo el organismo, detectan el estímulo y transmiten señales hasta el cerebro, donde se genera la percepción dolorosa. Si aplicamos un estímulo inofensivo: tactoSigue leyendo «>Alodinia»

>Teorías y práctica

> Homo sapiens (ma non troppo) habita entornos teóricos. Respiramos, digerimos, metabolizamos, excretamos teorías. Deshojamos una y otra vez la margarita antes de tomar la decisión. Necesitamos siempre más manuales para tener la seguridad de que vamos a acertar esta vez. Mientras tanto la realidad, el tiempo, sigue su curso, con sus oportunidades al alcanceSigue leyendo «>Teorías y práctica»

>Complejidad neuronal

> Muchos neuroterapeutas reducen la complejidad de la actividad neuronal a cuestiones bioquímicas simples. El cerebro es visto, a veces, como una glándula endocrina que segrega unas pocas hormonas: serotonina, dopamina, noradrenalina y algunas otras de menos relevancia. El desánimo es la consecuencia de un bajón de serotonina, el desvarío sigue a la hiperactividad deSigue leyendo «>Complejidad neuronal»

>Resonancia estocástica

> Lo que nos interesa del mundo (vamos a llamarlo señal) está siempre mezclado, confundido con una realidad para nosotros irrelevante, incluso perturbadora (vamos a llamarla ruido). El cerebro debe limpiar esas señales informativas interesantes, aislarlas y librarlas del ruido, fijando la atención en lo necesario y/o deseado y desestimando lo superfluo. Lo ideal seríaSigue leyendo «>Resonancia estocástica»

>Los dedos ven y los ojos tocan

> Los ojos son como los dedos. Palpan la realidad, aunque a distancia. Reciben de ella radiación electromagnética reflejada. Esta radiación modificada por el contacto de la luz con los objetos nos permite interpretar el mundo externo. Los murciélagos no disponen de esa capacidad de lectura a través de la radiación electromagnética y, en suSigue leyendo «>Los dedos ven y los ojos tocan»