>Neuronas espejo

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El grupo de investigación de Giacomo Rizolatti de la Universidad de Parma describió una propiedad “espejo” de diversos grupos de neuronas de la corteza frontal y parietal, en macacos. 


Observaron que se registraba la misma actividad cerebral cuando el animal efectuaba una acción con la mano o la boca que cuando se limitaba a observar la misma acción pero ejecutada en este caso por otro animal (o el experimentador). 

Parece que esta propiedad espejo se da también en el cerebro humano. 

A través de esta capacidad podemos adquirir habilidades motoras a través de la observación. Atletas y músicos utilizan este proceso de observación atenta de una acción ejecutada por otros. Tras la observación, se ha adquirido una cierta habilidad para ejecutar la acción observada. 

Las prestaciones de las neuronas espejo son, teóricamente, múltiples: aprendizaje motor, contagio emocional (empatía), interpretación de las intenciones del otro… y probablemente aprendizaje perceptivo. 

Los humanes sobreimitamos. Lo copiamos todo, lo útil y lo inútil, lo falso y lo verdadero. No exigimos comprobaciones. Esto nos permite descubrir rincones ocultos del conocimiento pero también nos condena a la dependencia de liderazgos equivocados. 

La transmisión de la migraña puede estar influida por esta poderosa función de copiado, en el entorno familiar, escolar, o… en el profesional (neurólogos).  

 

Acerca de arturo goicoechea

Born in Mondragón, Guipúzcoa, in 1946. Head of the Neurology Department at the Santiago Hospital in Vitoria (Álava), Spain. Published books: Jaqueca, 2004. Depresión y dolor, 2006. Cerebro y dolor (Esquemas en dolor neuropático) 2008. Migraña, una pesadilla cerebral, 2009.
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2 respuestas a >Neuronas espejo

  1. María dijo:

    >Entonces doctor, ¿la migraña se aprende? Es una conducta adquirida? Cómo podemos “desaprenderla” si queda grabada en nuestras neuronas espejo?

  2. >En Biología todo emerge de mundos complejos. Las cosas no tienen una causa simple. Nacemos con programas determinados genéticamente que generan ya unas ciertas probabilidades de conducta. A partir de esa condición de línea de salida nos encontramos con un entorno variable en períodos de desarrollo con sensibilidad también variable. El azar también juega. En nuestra especie existe la influencia poderosa del ejemplo de los que tenemos cerca. Lo que ellos hacen y/o dicen sirve como material escolar en el período de aprendizaje. Este aprendizaje se aplica a todos los productos cerebrales: Emociones, acciones y también…percepciones. Tenemos la idea simplista de que la percepción es algo que surge directamente, sin intermediarios, entre la realidad y nosotros pero no es así. Se trata de un proceso activo que exige un complejo proceso de aprendizaje. La manera como percibimos el cuerpo, en salud y enfermedad, está influido por la crianza. Naturalmente, cuando sucede algo importante “ahí fuera”, por ejemplo que se nos meta una porquería al ojo, la percepción está determinada por el suceso en su totalidad. No hace falta aprender a tener dolor en el ojo cuando nos entra algo. Sin embargo, puede no pasar nada relevante como nocividad pero hemos ido desarrollando el sentido del peligro, que es un sentido especulativo, probabilístico y, en ese caso, si sentimos dolor aunque no pase nada, ello es debido en su totalidad al aprendizaje. El cerebro ha aprendido a encender alarmas injustificadamente. La función espejo de algunas neuronas permite grabar representaciones de las acciones de otros cuando están haciendo o sintiendo algo relevante y así preparar programas perceptivos, emocionales y motores de cara a un futuro hipotético. La red neuronal es un sistema plástico. En el telar de las conexiones se teje y desteje según lo que suceda, se observe o se oiga Claro que es más fácil alarmar que des-alarmar pero, en ausencia de daño, podemos “desprogramar” los circuitos de alarma frente a distintos desencadenantes. El cerebro lo está haciendo continuamente sin que se lo pidamos. El proceso de desprogramación de lo irrelevante es un proceso básico neuronal denominado habituación. Pensaba dedicarle algún comentario. Saludos

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